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Hongos para extraer oro de los teléfonos móviles

El desperdicio electrónico o e-waste es uno de los problemas ecológicos más grandes que enfrenta el mundo moderno. Aún así, ese material conserva un potencial de reciclaje gigantesco, y lo único que se necesita es crear métodos económicos para extraer metales. Un reciente desarrollo del Centro de Investigación Técnica VTT en Finlandia, utiliza un filtro biológico basado en hongos, que recupera más oro de lo habitual.

¿Arrojarías dos kilogramos y medio de oro a la basura? Calculo que la respuesta es un rotundo no. Pero existe un dato muy perturbador, y es que estamos arrojando aún más que eso en este mismo momento. Después de todo, no es difícil imaginar cien mil teléfonos móviles descartados. Una evaluación general anticipa que habría 2.4 kilogramos de oro, 25 kilogramos de plata, y más de 900 kilogramos de cobre en esos cien mil teléfonos, cocinándose en algún vertedero africano, o durmiendo en un depósito sin la posibilidad de extraer estos metales. Bueno, debemos ser honestos: En realidad se pueden extraer, el problema es que los métodos actuales son muy contaminantes, y poco viables en lo económico. Una vez más, caemos en el dilema de lo “barato y que no ensucie”. A más de 41 mil dólares el kilogramo de oro, uno no puede evitar sentir un poco de escalofríos.

A principios de mes, el Centro de Investigación Técnica VTT en Finlandia publicó un gran avance en la recuperación de metales presentes en móviles descartados. Se trata de un filtro biológico basado en el micelio de los hongos, que extrae más del 80 por ciento del oro presente en una solución no tóxica, y que permite reducir notablemente la cantidad de químicos peligrosos involucrados. Bajo métodos convencionales, el porcentaje de oro extraído difícilmente supera el 20 por ciento, y resultan muy contaminantes. Al mismo tiempo, el pre-tratamiento de los celulares con separación magnética, triturado, tamizado y flotación de los elementos, incrementó la presencia de cobre entre un 25 y un 45 por ciento.

La mejor parte está en que el filtro biológico puede formar diferentes estructuras de filamentos, optimizando el proceso para alcanzar a otros metales más allá del oro, la plata y el cobre. Una teoría habla sobre “cascadas de filtrado”, separando el desperdicio electrónico a través de diferentes fases, y recuperando metal en cada una de ellas. Esta creación surge gracias a la iniciativa “Value from Waste” de la Unión Europea, que inició su actividad hace dos años. He visto fundiciones derritiendo baterías de plomo enteras, y la quema de cables para recuperar el cobre, por lo que no tengo dudas en decir que cualquier método más limpio para recuperar metales, es bienvenido.

Escrito por Lisandro Pardo

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