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Kid’s Walker: Un “exoesqueleto” para niños

Un exoesqueleto para humanos básicamente es un traje o máquina que se usa en la parte exterior para proteger o aumentar ciertas propiedades. Es por eso que Kid’s Walker no debería ser considerado uno, pero de todos modos funciona de una forma similar. Desarrollado por Sakakibara Kikai de Japón, esta máquina les permite a los niños transportarse utilizando dos pedales y un control de movimiento en la posición de las manos. Aunque parezca un peligro andante, tiene varias opciones de seguridad para garantizar la salvedad del niño y quienes lo rodean.

Hemos visto varios exoesqueletos que ayudan a caminar a aquellos con problemas y también hemos visto un exoesqueleto casero en producción cuando hicimos nuestra lista de los mejores robots gigantes. Ahora, como si no hubiese suficientes de estas máquinas, existe un caminador para niños que funciona de forma similar a un exoesqueleto. Creado por la empresa Sakakibara Kikai de Japón, este dispositivo parecería darles a los niños una peligrosa cantidad de poder.

Llamar al Kid’s Walker un “caminador” en realidad es erróneo, ya que esta invención japonesa no camina, sino que se desliza sobre ruedas ubicadas en la parte inferior de los pies del robot. De todos modos, sigue siendo un transporte muy similar a otra invención del mismo equipo, el Landwalker. Este fue presentado en 2004, medía 3.4 metros y, tal como el Kid’s Walker, era controlado mediante dos pedales. Cuando la Sakakibara Kikai explicó las razones de esta creación, explicaron que muchos niños estaban pidiendo algo similar al Landwalker, pero aquel era muy grande y peligroso para ser pilotado por niños.

Es por eso que la compañía se aseguró de implementar todas las opciones de seguridad necesarias. Por ejemplo, los controles de dirección tienen límites de movimiento. Y es por eso que tampoco camina, sino que se desliza sobre la superficie, manteniendo un equilibrio seguro en todo momento. Pero más allá de estos detalles, el Kid’s Walker es muy similar a su predecesor, a excepción por la altura, donde ésta versión más pequeña mide la mitad, 1.6 metros y, pesa, 180 kilogramos.

Como combustible, el Kid’s Walker utiliza gasolina, lo que lo hace poco amigable con el medioambiente y también un poco más costoso de mantener. De todos modos, si lo alguien lo tiene, es porque puede pagar todo lo que necesita para funcionar. Decimos esto porque este simpático robotito va a costar cerca de US$21.000, si es que sale a la venta en algún momento. Aún no está confirmado porque todavía le están haciendo varias pruebas para comprobar su seguridad y por el momento solo puede ser alquilado en las oficinas de Sakakibara Kikai.

Escrito por Tomás Garcia

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