in

Historia de Donkey Kong: Los 30 años de Donkey Kong

Han pasado tres décadas desde la primera aparición de Donkey Kong en nuestras vidas, y para justificar cualquier admiración sobre este juego podríamos decir que Donkey Kong es uno de los motivos principales por los que Mario es hoy tan conocido como Mickey Mouse, Michael Jackson u Homero Simpson y con ello la discusión quedaría inmediatamente cerrada. Pero como su éxito y respercusión transcienden ese detalles, y además estamos hablando de un juego que hizo mella en la industria de los videojuegos y en nuestras vidas, preparamos este pequeño informe homenaje a los 30 años de Donkey Kong.

Donkey Kong funda un éxito, o dos.

La historia comienza con Nintendo pasando un mal momento luego de que una serie de malas decisiones y una pobre aceptación del público de los juegos Sheriff y Radar Scope, llevaran a la compañía nipona a ver los fantasmas de la quiebra. En ese entonces Hiroshi Yamuchi recurrió a una estrategia desesperada y le pidió al joven Shigeru Miyamoto que creara un juego que tuviera la posibilidad de establecerse en el mercado norteamericano. La tentativa de Nintendo era desarrollar un juego cuya musa inspiradora fuera la se serie Popeye, que había descollado en el comic norteamericano y la animación.

Como los derechos de la serie se lo impidieron, Miyamoto aportó otra opción y luego de pelearse con varios programadores que no conseguían crear lo que él quería creó un juego con una lógica similar a la de la triada conformada por Popeye, Olivia y el malvado Bluto. En esta edición de 1981 Bluto sería solapadamente personificado por Donkey Kong, que secuestraría a la joven Pauline y cuyo rescate estaría en la capacidad martilladora y escaladora del carpintero Jumpman. A éste último personaje se le cambiaría luego la profesión y terminaría siendo el fontanero o plomero Mario que todos conocemos.

Repercusión y conflictos

Luego de que Donkey Kong pegara fuerte en el mercado norteamericano y con ello se impulsara sus ventas en Japón también, se reconoció en él el mérito de romper con los moldes de los videojuegos de la esos tiempos anulando la sencillez de sus competidores debido a alta dificultad que presentaba y la presentación por primera vez de una trama con cinemáticas en un juego, los conflictos por su traslación a otras plataformas y mercados, o por derechos de autor se sucedieron durante años.

Uno de los enfrentamientos más agresivos se produjo entre Atari y Coleco, que se peleaban por las licencias de las versiones en cartucho y disquete, lo que da cuenta que el fenómeno Donkey Kong tenía un impacto gigante en la industria de los videojuegos, y a pesar de crear conflictos que hasta hoy perduran, los beneficiados siempre fueron Nintendo y los jugadores, ya que veían varias versiones del juego en diferentes formatos disponibles.

Otro evento notable en este sentido fue cuando las características de los personajes eran reconocidas como propias por parte de Universal Studios, que reclamó hasta el cansancio los derechos sobre Donkey Kong por estar “agresivamente inspirado en King Kong”. Claro que no sirvió para que Universal no siguiera insistiendo que Miyamoto explicara el origen del nombre del gorila secuestrador diciendo que había tenido la intención de representar a un Gorilla Tonto y que por eso le había puesto Donkey (burro en inglés, usado como tonto o torpe coloquialmente). Al final el paso del tiempo diluyó todo y Nintendo salió ganando a la larga, pues las licencias cedidas por Coleco a Universal le significaron pérdidas ínfimas en comparación con el efecto rebote de la difusión del nombre del juego y además se descubrió que ni siquiera Universal tenía las licencias de King Kong.

Donkey Kong jr y secuelas

El hijo de Donkey Kong y protagonista del juego homónimo de 1983 y primera secuela de Donkey Kong, es a quien vimos en acción en los juegos de Super Nintendo en adelante como DK quienes nacimos en una segunda era de los videosjuegos. Este pequeño gorila era el encargado de trepar por diversas dianas colgantes  recolectando llaves para abrir la jaula en la que su padre, Donkey Kong, estaba encerrado por Jumpman, quien para esta altura ya era conocido como Mario. Un evento particular de esto es que es en este juego donde Mario es visto por única vez como el “malo a derrotar”.

Donkey Kong Jr fundará muchas de las continuaciones más modernas de la saga, entre las que se agrupa Donkey Kong Country, Land, 64 y Donkey Kong Return entre otros como Mario Kart en sus diferentes versiones. En muchas de estas podemos ver al viejo y original Donkey Kong convertido en Cranky Kong. La segunda secuela estuvo disponible para NES con el nombre de Donkey Kong 3,  y es aquella en la que la estructura cambia totalmente cuando Donkey Kong colgaba en medio de dos panales de abeja y había que evitar con insecticida en mano evitar, al estilo Galaxy, que éste los agitara para atacar nuestras flores. Pobre argumento, pobre aceptación.

Apariciones y cultura popular

Desde su lanzamiento, Donkey Kong es un personaje recurrente en la historia reciente de Nintendo (recordemos que habiéndose fundado a finales del XIX sólo a mediados del 70 comienza desarrollar videojuegos), y es por esto que ha aparecido en más de 20 juegos diferentes en distintas generaciones de consolas. Pero además también se ha aprovechado su investidura dentro de los videojuegos para protagonizar una serie de televisión en 1996 llamada Donkey Kong Country de mediano impacto en Europa. Así mismo ha sido utilizado como mascota de equipos deportivos, merchandising de cadenas comida rápida, como promotor de cajas de cereales y juguetes, ropa y hasta como inspiración del diseño de  Monsters Trucks. Además de ser motivo de referencias, homenajes y burlas en juegos, películas, series de televisión, comics y música.

Donkey Kong llega al cine

Así como otros juegos, la épica repercusión de Donkey Kong llevó a que éste fuera protagonista de un documental (con algunos retoques ficcionales) focalizado en la vida de dos videojugadores llamados Billy Mitchel y Steve Webie, que compitieron durante años a distancia por tener el mayor record en el juego de Nintendo. The King of Kong: Fistful of Quarters  documental relata parte de lo que es su vida hasta el 2006 y su relación con el juego, y termina con cómo en la FunSpot de ese mismo año los dos mejores jugadores hasta ese momento se enfrentan en un duelo apasionante en clave gamer. El resultado de esa batalla la dejamos oculta, pero si leíste aquí mismo que el nuevo rey del Kong se coronó en el 2010, esa batalla quedó obsoleta en cuanto a puntuación. Hoy día se siguen manteniendo luchas constantes por batir records de este juego y hay foros especializados para ello.

Sorpresas 28 años después

El éxito arrollador de Donkey Kong ya era evidente cuando Landon Dyer, un desarrollador norteamericano, realiza uno de los tantos ports del juego a la consola hogareña Atari 800 en 1983. Lo increíble de esto es que cuando hablamos de un desarrollador hablamos de un desarrollador, pues tal y como se solía trabajar en esos años, el port lo hizo él solo recreando el código del juego desde la línea cero según cuenta en su blog. El resultado fue de un parecido indiscutible, y lo que siguió ya es historia. Pero aún a 30 años, Donkey Kong tiene sorpresas. Hace 2 años un desarrollador llamado Don Hodges que se dedica a buscar easter eggs en ports de juegos clásicos revisando de pie a cabeza los códigos de programación, halló algo que hasta el mismo Landon Dyer había olvidado cómo sacar a la luz. Se trata de una pantalla de bienvenida alternativa, en donde aparecen las iniciales del programador. Para que observar este easter egg sólo hay que lograr un puntaje entre 33.000 y 33.900 que deberá haber quedado como record, quedarse con una vida y perderla tirándote desde muy alto. Presionar 3 veces el botón Option para poner la dificultad en 4 y luego de esperar unos momentos el juego se reinicia con la animación de Kong y luego podemos ver las iniciales LMD en pantalla. Sólo para nerds, ni hablar.

Epílogo

En la época donde el ego de los videojugadores no se medía con pequeños logros (achievements) sino con desempeños extraordinarios que debían ser lo suficientemente altos para sobrevivir en las cimas de las listas de puntuación de aquellas recreativas que pululaban los centros de diversión de nuestras ciudades, uno de los pocos títulos que lograba crear filas interminables de ansiosos romperecords era Donkey Kong.

Treinta años después, para el común denominador de los jugadores recreativos, Donkey Kong es un mero personaje de videojuego que a lo sumo le ha dado algunas horas de diversión a una juventud carente de redes sociales y emociones en línea. Pero para quienes se adentran en el universo de los videojuegos con una pasión que sólo el tiempo y la emoción de recordarlos como parte constitutiva de su vida puede reflejar hacia terceros, Donkey Kong ha significado un eslabón imprescindible en la búsqueda del entendimiento intelectual y pasional de lo que es entablar una relación perdurable con un determinado juego en una determinada época. Y es que el recuerdo de títulos como Donkey Kong no se da por una simple efeméride de un juego exitoso, sino por la capacidad de este de generar diversos mundos de apreciación de sus cualidades y productos asociados en una industria que de tan prolífica, puede generar más estadías efímeras en la cambiante apreciación de las personas que homenajes sentidos como este por sus 30 años de vidaFelicidades, familia Kong!

Reportar

¿Qué te pareció?

Escrito por Nico Varonas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Enlaces Recomendados de la Semana Nº110

Retroinformática: Altair 8800 (Réplica)