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Microsoft quiere patentar una mariposa robótica sensible a las emociones

El mundo de las patentes nos atrae y repele a la vez. Por un lado, lo odiamos debido a los constantes conflictos legales que genera, afectando la innovación y la evolución de los productos que nos interesan. Y por el otro, concede espacio a algunas ideas muy extrañas, como la mariposa robótica de Microsoft, capaz de detectar el estado de ánimo del usuario, y volar de acuerdo a lo que registra.

Los dispositivos vestibles aún deben conquistar la mente, el corazón y el bolsillo de los usuarios. Algunos desarrollos como el Moto 360 parecen caminar en la dirección correcta, pero la prudencia nunca ha sido una mala decisión frente a productos de primera generación. Una de las funciones principales en cualquier dispositivo vestible es brindar información específica que el usuario ignora. Distancia recorrida, cantidad de pasos, ritmo cardíaco y temperatura corporal son parte del combo, y el hecho de presentar esos datos demanda un nivel de interacción mínimo (en comparación con un smartphone o una tablet). Ahora, imagina por un momento que el dispositivo en cuestión “deja” de ser vestible, y en vez de adoptar el formato de una pulsera o un reloj inteligente, se convierte en una mariposa robótica que vuela cerca tuyo.

Sí, has leído bien. No, no estoy bajo la influencia de ningún químico. La verdad es que alguien no sólo ha pensado en esto, sino que está tratando de patentarlo. Ese alguien es nada menos que Microsoft. El gigante de Redmond presentó en septiembre de 2012 (!) una patente que describe técnicas y aparatos para el desarrollo de un dispositivo activado por el estado de ánimo del usuario. El “formato” es el de una mariposa con alas mecánicas que alteran su funcionamiento de acuerdo a la tranquilidad o la excitación de una persona. Si nos encontramos relajados, la mariposa realiza un aleteo suave, pero si algo nos dejó más nerviosos de la cuenta, la mariposa batirá sus alas con un ritmo mucho más intenso, indicando la necesidad de una pausa que nos permita recuperar la calma.

Otro aspecto incluido en la patente es el del software. Con la ayuda de una aplicación dedicada, el usuario puede “entrenar” a la mariposa para reconocer mejor los estados de ánimo y evitar información conflictiva que lleve a una lectura errónea. Aparentemente, la patente aún necesita una aprobación formal, por lo que es imposible hablar sobre un eventual lanzamiento al mercado. Esto nos hace regresar al concepto del robot personal, con la diferencia de que estaría flotando a nuestro alrededor como si fuera una especie de hada, como alternativa a una apariencia humanoide. ¿Será acaso el futuro de los dispositivos vestibles, o no volveremos a escuchar nada más sobre esta idea?

Escrito por Lisandro Pardo

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