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Alba: La primera bombilla inteligente que se adapta a tu entorno

Una bombilla que se apaga automáticamente cuando sales de la habitación no es nada nuevo. Lo mismo se extiende a una bombilla que cambia el color de su luz. Pero que detecte a qué hora nos vamos a la cama, cuándo nos encontramos trabajando, y el momento en que deseamos ver una película, es algo que sólo la bombilla inteligente Alba puede hacer, de acuerdo a sus creadores.

En muchas películas de ciencia ficción, el habitante de una casa sólo tiene que decir “luces” para que la habitación se ilumine. Asociar un interruptor a un comando verbal no parece ser algo tan complicado para la tecnología actual, sin embargo, sigue siendo parte del paquete de mejoras futuristas que aún deben llegar a nuestros hogares. ¿Por qué es eso? Tal vez porque la relación costo/beneficio no es la adecuada, o puede que encender la luz no sea algo tan crítico para merecer un desarrollo avanzado. En lo personal, creo que los usuarios esperan algo mejor. En vez de hablarles, el plan es que los dispositivos se adapten a las costumbres de cada uno, reduciendo la interacción directa a un mínimo indispensable. Si trasladamos eso a las bombillas inteligentes, debemos reconocer que los diseños actuales se encuentran muy lejos. Pueden funcionar como altavoces, comunicarse en forma inalámbrica y sincronizarse sin problemas con un dispositivo móvil, pero el funcionamiento autónomo simplemente no está allí.

 

Ahora, aparece Alba, un desarrollo de la compañía Stack creada por Neil Joseph, un ex Tesla que un día se preguntó por qué todas las luces de su oficina estaban funcionando al máximo cuando era un día perfectamente claro, y la luz del sol entraba por las ventanas. La diferencia fundamental entre Alba y otras bombillas inteligentes es que posee en su interior sensores para medir la luz ambiental, y detectar tanto ocupación como movimiento en una habitación. Los sensores están a cargo del cofundador de Stack, Jovi Gacusan, quien a su vez trabajó para la NASA. Al saber cuánta luz natural hay en una habitación, Alba tiene la capacidad de modificar el tipo y la intensidad de su luz, lo que a su vez representa una reducción en el consumo ubicada entre el 60 y el 80 por ciento, si se la compara con otras luces LED. A esto se suma la ejecución de algoritmos que reconocen patrones en las actividades del usuario, una vez más afectando el comportamiento de la luz. De ser necesario, el usuario puede realizar cierta sintonía fina en los parámetros de la bombilla, con una aplicación dedicada.

La idea de que una bombilla sepa cuándo entramos en una habitación y determine hasta cierto punto qué es lo que estamos haciendo en ella podría dar la sensación de que todo esto tiene una pizca de Gran Hermano en la superficie, pero los creadores de Alba aseguran que los sensores son solamente ambientales, y no realizan ninguna clase de recolección de datos personales. El kit inicial de Alba trae dos bombillas, y está disponible a modo de preventa con un precio de 150 dólares. Cada bombilla adicional tiene un valor de 60 dólares, y la compañía planea lanzar varios diseños que se acoplen mejor a los gustos de los usuarios. Se calcula que las primeras entregas se llevarán a cabo durante el primer trimestre de 2015.

Escrito por Lisandro Pardo

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