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Almacenamiento atómico: Discos duros con 500 veces más capacidad

Un par de años atrás hablamos sobre los avances de IBM en materia de almacenamiento atómico. Pasar de un millón de átomos a solamente doce para almacenar un bit representa un salto gigantesco en densidad, pero ahora, un grupo de científicos en la Universidad de Delft parece haber alcanzado lo que sería un límite definitivo. Con la ayuda de un microscopio de efecto túnel, ha logrado diseñar una superficie de almacenamiento con una densidad de 500 terabits por pulgada cuadrada. En otras palabras: Un bit por átomo.

La demanda por mayor espacio de almacenamiento sigue en aumento, y esto se extiende a todos los ámbitos. Los servicios en la Web se multiplican, y obligan a los grandes jugadores del mercado a aumentar el tamaño de sus centros de datos, mientras que en el consumo general, los usuarios deben lidiar con nuevos formatos, juegos más pesados y el avance del vídeo 4K. Recientemente hemos visto unidades de estado sólido con 16 terabytes de capacidad, una solución que si bien es prohibitiva para el bolsillo promedio, demuestra que hay tecnología muy poderosa en camino. Si nos trasladamos a entornos experimentales, las novedades son mucho más atractivas. IBM continúa experimentando con «átomos como bits», pero la última noticia llega a través del Instituto Kavli de Nanociencia, bajo el ala de la Universidad de Delft, en los Países Bajos.

 

De acuerdo a los datos publicados en el estudio, los científicos lograron desarrollar un módulo de almacenamiento con ocho mil bits de capacidad (casi un kilobyte en formato de 2^10), en el que cada bit es representado por la posición de un átomo de cloro sobre una superficie de cobre. En términos muy relajados, la combinación cloro-cobre permite la formación de una grilla ordenada, y con la asistencia de un microscopio de efecto túnel, lo que se logra es «cambiar de posición» a los átomos, de forma similar a la de esos rompecabezas en los que deslizamos piezas para encontrar la forma correcta. Si el átomo se encuentra en la posición superior, el sistema lo interpreta como un 1, y cuando pasa a la inferior, se lee como 0.

Esta manipulación atómica directa le da al sistema una densidad estimada de 502 terabits por pulgada cuadrada, superando a la tecnología de discos duros por tres órdenes de magnitud (entre 500 y 1.000 veces más densa, dependiendo del producto que se tome como comparación). ¿Cuál es la trampa? Después de todo, siempre hay «algo» en estos desarrollos. Por el momento, el almacenamiento atómico no puede salir del laboratorio, ya que además del microscopio de efecto túnel en sí, requiere una temperatura de 77 grados Kelvin (-196 grados Celsius) para mantenerse estable. Aún así, hablamos de todos los libros creados por la especie humana en el tamaño de una estampilla. El potencial es enorme.

(N. del R.: Varios sitios colegas reportaron erróneamente una temperatura de -321 grados Celsius. Esto es imposible, ya que va más allá del cero absoluto. El dato correcto es 77 grados Kelvin, tal y como lo indica el estudio.)

Escrito por Lisandro Pardo

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