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AMP-Foot 2.0: Pie artificial que funciona a la par de uno real (vídeo)

La tecnología y las prótesis están teniendo una relación cada vez más estrecha. Materiales más livianos y resistentes, mejor apariencia estética y una capacidad de respuesta mucho más elaborada son algunas de las cosas que se han logrado hasta aquí. De más está decirlo, lo ideal sería que cada persona fuera capaz de recuperar por completo la extremidad perdida, pero el AMP-Foot 2.0 desarrollado por la Vrije Universiteit en Bruselas va en la dirección correcta con un nivel de eficiencia mucho mayor, por lo que el diseño final logrará ser más liviano, casi tanto como un pie real.

Lamentablemente, son dispositivos que mantienen su demanda alrededor del globo. Nunca se sabe qué accidente de trabajo o mina perdida enterrada hace años reclamará una nueva extremidad. El cuerpo humano es extremadamente complejo, y durante años, las prótesis han tenido una funcionalidad muy reducida. Sin embargo, mejoras en la miniaturización de componentes, el desarrollo de materiales, el almacenamiento de energía y por encima de todo la comprensión de nuestros propios cuerpos han llevado a algunas prótesis muy avanzadas, que tienen la capacidad de emular en gran medida tanto el tobillo como el pie. En esta oportunidad encontramos a lo que es la segunda versión del “Ankle Mimicking Prosthetic Foot”, o AMP-Foot 2.0, una creación de la Vrije Universiteit ubicada en Bruselas.

La nueva versión utiliza un actuador para almacenar energía en resortes, que son liberados cuando el usuario lo necesita. La clave está en que el actuador es más liviano y requiere menos energía de lo usual, lo que le da a la prótesis un peso de 2,5 kilogramos, similar al peso de un pie humano normal y sano. Otra función muy importante del AMP-Foot 2.0 es que puede almacenar energía en el momento en que el pie se dobla hacia arriba de forma natural con cada paso. También integra dos sensores de fuerza, que determinan cuándo debe ser conservada la energía, y cuándo debe ser liberada. Esto le da un funcionamiento mucho más eficiente y suave, como pueden apreciar en el vídeo.

El diseño actual puede proveer el cien por ciento de la fuerza requerida por una persona con un peso promedio de 75 kilogramos, bajo lo que se considera un “andar” normal. El AMP-Foot 2.0 requiere un motor que varía entre los 30 y los 60 vatios, mientras que desarrollos similares necesitan un motor de unos 150 vatios, lo que los hace más pesados y más “hambrientos” en cuanto a energía. La universidad también tiene otros proyectos de rehabilitación robótica y desarrollo de exoesqueletos, pero no podemos dejar de pensar en una versión comercial y accesible del AMP-Foot 2.0. Evidentemente la tecnología está lista, lo siguiente es lograr que se encuentre disponible para todos.

Escrito por Lisandro Pardo

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