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Análisis – Borderlands

Borderlands ha sido comercializado como un FPS con serios elementos de RPG. Pero en verdad, se trata de un FPS que inteligentemente utiliza conceptos de juegos de rol para entregar un profundo sistema de mejoras. Y mientras hace lo que sabe, Borderlands es un gran juego, sobre todo en el modo cooperativo. Pero es en los detalles del RPG, donde no llega a tocar el techo por completo. Aún así, es un excelente juego de acción, difícil de igualar a la hora de jugar entre cuatro personas.

Borderlands es un clásico ejemplo de un juego que puede ser tomado como un simple FPS, pero es en realidad, mucho más. Bueno o malo, quedará por decidir, pero que es más de lo que aparenta, es seguro. Mientras que en la base es un FPS similar al clásico Halo, tiene también un costado de RPG que permite mejorar el personaje hasta puntos bastante altos. Por ejemplo, si tomas las decisiones correctas en lo que mejoras, no solo puedes llegar a tener balas infinitas, sino también energía regenerativa.

Aunque se da el gusto de llamarse un RPG, es muchísimo más FPS de lo que es un juego de rol. Esto se debe a que no harás otra cosa más que disparar todo el tiempo y las pocas veces que busques quests, no podrás tener ningún tipo de conversación. Solo están allí para darte objetivos. No es que sea algo malo, pero es mejor aclarar, antes de que haya confusiones. El mundo, el cual puedes explorar con total libertad, está dividido en diferentes zonas, a las que entras y sales con tiempos de carga. A la vez, funciona como si fuese un MMO. Mientras te encuentras jugando, en cualquier momento puedes unirte al juego de otro, en su instancia del mundo. Algo similar a lo que ocurre en Demon’s Souls.

El punto de venta más fuerte de Borderlands es la cantidad de armas que ofrece. Desde ya, ofrece más que ningún otro juego en la historia, utilizando un sistema que las genera automáticamente, es decir, que probablemente nunca vayas a ver todas las que puede ofrecerte. Éstas están divididas por marcas y nombres así son más fáciles de reconocer, ya que cada marca tiene un estilo diferente. Mientras que hay una gran variedad de armas, la mayor diferencia se encuentra en sus estadísticas. Algunas hacen más daño, otras disparan más rápido, etc. Eso sí, cada vez que acabes con una serie de enemigos, tendrás decenas de armas desperdigadas por el suelo, lo que es perfecto para los adictos al loot. En éste aspecto, se parece mucho al clásico y querido Diablo.

Al comenzar tendrás para elegir entre una de las cuatro clases. Aunque las diferencias no son muy notorias al comienzo, se hacen evidentes a la hora de subir de nivel. El árbol de habilidades de cada uno es completamente diferente. Por ejemplo, la clase soldado, dependiendo de cómo avance, puede ser una especie de médico que cura al dispararle a los aliados o especializarlo en diferentes tipos de armas para aumentar su poder de ataque. Además del soldado, hay tres más que caen en lo básico que se podrías esperar. El Cazador es el silencioso y veloz, la Sirena puede usar magia y el Berserker destruye todo lo que encuentra en su camino.

Aunque la atención ha sido puesta en las armas, las granadas también pueden ser personalizadas. Desde cosas simples como una que se expande al caer al suelo como algunas locuras que, en vez de explotar, le quita energía al enemigo y se la da a tu personaje. Por otro lado, en ningún momento tendrás que elegir armaduras, pero si puedes elegir escudos regenerativos, como encuentras en Halo. Como solo se trata de una pieza, hay una gran cantidad de escudos que hacen diferentes cosas. Sin embargo, mientras que por la mayor parte del juego, las variaciones son útiles, en cuanto a escudo el único que sirve es el que se regenera. El resto hace agua.

Mientras que Borderlands es un buen juego para un solo jugador, en el modo cooperativo es donde realmente se lo ve brillar. Con hasta cuatro lugares para jugar al mismo tiempo, la cantidad de enemigos aumenta dependiendo la cantidad de jugadores presentes. No solo es divertido porque jugar en cooperativo siempre es divertido, sino porque tiene pequeños detalles como duelos entre jugadores. Esto puede ocurrir en cualquier momento que dos jugadores se den un golpe, como exigiendo una satisfacción y el otro aceptando el reto. En esa instancia, aparece un cuadrilátero virtual que aísla a ambos personajes. Aunque técnicamente es solo por el honor, entre dos compañeros es fácil hacer que el duelo valga algo. También hay "arenas" alrededor del mundo donde se pueden enfrentar jugadores.

A pesar de que éste aspecto está muy bien cuidado y, es la mejor parte del juego, hay también ciertos problemas que parecen ridículos. Sobre todo teniendo en cuenta lo bien hechos que están otros aspectos. Mientras que el mundo constante para todos funciona a la perfección, no hay manera de intercambiar cosas, lo que no deja con otra opción más que dejar caer armas al piso para que las tome el otro jugador. Pero lo que es aún peor, es que no se puede dejar caer dinero. Por ende, en ningún momento puedes comprarle nada a otro jugador. Ésto es molesto con amigos, pero jugando con desconocidos es hasta peligroso. Y si pensamos que gran parte de Borderlands es encontrar armas exóticas y pavonearlas frente a tus amigos, no tiene sentido no poder venderlas.

La primera vez que vimos Borderlands, la realidad es que no tuvo un gran impacto. Sin embargo, a solo unos meses de su salida, el equipo le dio un lavado de cara completo y cambió el estilo artístico. Está de más decir que fue una decisión muy acertada, ya que la primera vez que lo vimos con el nuevo arte no pudimos quitarle los ojos de encima. No solo gráficamente, sino en cuanto a estilo, Borderlands tiene una personalidad propia muy difícil de imitar.

Borderlands es una excelente mezcla entre un FPS y un RPG. Si a eso le sumamos un excelente modo cooperativo que parece la temática central del juego, nos quedamos con un juego bastante gratificante. El problema es que el faltan los detalles. No poder intercambiar ítems es un problema y el de no poder comprar ni vender es aún peor y difícil de perdonar o entender. Aún así, no podemos evitar recomendarlo, si es lo que buscas. Puedes encontrar Borderlands para Xbox 360 y PlayStation 3 por €56,95 y
para PC por €42,70.

Puntaje: 87%

Conclusión: Una buena mezcla entre acción y RPG, que es mejor aprovechada cuando se juega de a dos a cuatro jugadores.

Escrito por Tomás Garcia

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