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Cómo montar un estudio de grabación casero (parte 4)

Entramos en la recta final y hoy completaremos el apartado de hardware de nuestro estudio de grabación casero que venimos construyendo hace 1 mes. Hoy nos centraremos en las cualidades y consideraciones a tener en cuenta a la hora de adquirir monitores de estudio y cómo disponerlos en nuestro estudio. Continuando luego con auriculares, instrumentos y el resto de accesorios necesarios para que tu home studio se acerque más a lo profesional.

Monitores de estudio

Si hasta el momento nos hemos movido en la arena de las alternativas personales para cada componente de nuestro estudio de grabación casero, a la hora de escoger los monitores de referencia, monitores de estudio, monitores de campo cercano o simplemente altavoces, parlantes o bocinas (tienen algún nombre, ¿cierto?), tenemos que tocar varios puntos de relevancia.

Función

La importancia de los monitores de estudio reside justamente en que no modifican la señal que saldrá de ellos. Es decir, no van a mejorar el sonido de los instrumentos ni el de las voces a un nivel final, sino que servirán como la referencia perceptiva que nosotros tendremos de aquello que estamos realizando, sirviendo como fuente de información sobre cómo va nuestra mezcla y qué es lo que haremos con ella en el futuro cercano. Además, el ingeniero de sonido utilizará la referencia de audio que salga de ellos para guiar su mezcla de forma que luego pueda escucharse de la mejor manera tanto en sistemas de alta fidelidad como en los auriculares baratos de tu reproductor de mp3 ensamblado en China. Para esto también es bueno tener en cuenta que los monitores de sonido requieren de una complementación acústica que en un home studio no es tenida en cuenta casi nunca salvo casos muy especiales, pero sin embargo te podemos dar algunos tips sobre qué cosas tener en cuenta y cómo emplazar tus monitores de campo cercano.

¿Activos, pasivos, hi-fi?

A la hora de escoger un monitor de estudio tienes que sopesar el presupuesto con el que cuentas, pues un monitor de estudio de campo cercano (a diferencia de los sistemas hi-fi, su eficiencia auditiva se encuentra en la escucha cercana) puede ir desde 300 dólares a 10.000 o más. Obviamente se pueden conseguir otros monitores de campo cercano más económicos, pero su rendimiento no es el recomendado para la inversión. Al pensar en altavoces activos (autoamplificados, sin necesidad de amplificación externa como los monitores pasivos), el tamaño y el costo se reduce, siendo los más recomendables para los estudios de grabación caseros siempre y cuando no te pases de woofers pequeños (4’’ a 6’’ está bien) o de potencia ( menos de 200w para salas de 10m2). Si el tipo de música que haces lo requiere (reproducir frecuencias menores a 50hz, puedes sumar un sub woofer a tu sistema, aunque no se suele utilizar en home studios salvo los de música electrónica y para post-producción.

¿Cuán planos y qué marcas?

Teóricamente no hay monitores absolutamente planos y todos van a colorear (coloquial de agregar propiedades acústicas y electrónicas del componente a una señal de audio) tu fuente de sonido de alguna manera, y quedará en tu presupuesto la calidad de respuesta a la que puedas acceder, buscando siempre lo más plano y de alta fidelidad posible. Con un par está bien, aunque algunos estudios tienen varios modelos como para cotejar diferentes medios. Beringher, Yamaha, M-audio, Studiophile son marcas muy buenas.

PROTIP:
Un consejo práctico es tener tanto unos monitores de campo cercano profesionales y unos que sean convencionales, de equipo de música hogareño. De esta manera podrás escuchar cómo suena en el medio donde el 99% de las personas lo escucharán luego.

Posición de los monitores de campo cercano

En cuanto situes estos monitores de audio en tu mesa de trabajo, recuerda que deben estar formando un triángulo casi isósceles contigo. Sentado en la silla, al frente de la pantalla, debes tener los monitores de sonido separados 1 metro entre sí lateralmente y casi la misma distancia a ti. (Ver imagen) Un consejo para la acústica y para evitar temblores en la mesa es que, a menos que los encastres en la pared, sitúes los monitores de audios alejados de la pared a la que dan la espalda a unos cuantos centímetros (1 metro sería ideal). Detrás, en la pared, una espuma difusora o uno de esos cartones en donde vienen los huevos sería lo correcto para evitar rebotes de las ondas de sonido. Para completar, debajo de los monitores sería bueno tener alguna espuma difusora o material absorbente de medio grosor (1 cm) como para evitar rebotes sobre tu mesa. Si los monitores van parados o recostados es un asunto de espacio y de altura a la que estés situado, pero fundamentalmente del modelo de los monitores.

Auriculares 

No todos podemos poner el sonido a todo volumen o no todos tenemos un tratamiento acústico que nos va a devolver algo medianamente de fiar, por eso los auriculares nunca deben faltar en un home studio. Al igual que en los monitores de audio, el uso de auriculares profesionales con respuesta lo más plana posible es un must have para tu estudio a la hora de realizar mezclas, grabar instrumentos, voces, etc. El ingeniero debe tener unos especialmente planos y lo más profesionales posibles, pero es bueno también tener algunos auriculares más convencionales (siempre que sean cerrados y aíslen lo máximo posible) para músicos. Aconsejamos no utilizar auriculares gamers, pues más allá de la definición y el aislamiento que tienen, el coloreado sobre el resultado final es de los más altos y más perjudiciales para quien quiera masterizar o mezclar.

Instrumentos

Los instrumentos de cada estudio van a depender del espacio y de lo grande que quieras hacerlo. Así que si quieres un combo básico ve por una guitarra eléctrica, una acústica y un bajo para darle a tus mezclas un sonido más personal o hacer algún retoque si es que un músico no está presente y hay que arreglar un error (aunque yo no lo haría y si lo hiciese no se lo contaría al músico.) Las guitarras son instrumentos que por sus características de ejecución resultan altamente difíciles de emular digitalmente a través de plugins y sonidos, por lo que yo creo que es el instrumento a tener por antonomasia para hacer arreglos, componer melodías y como repuesto por si algún músico tuvo problemas para traer la propia. Con una guitarra, las pedaleras analógicas o digitales se hacen una necesidad, pero esto es bastante personal según el estilo. Para completar o para decorar puedes hacerte con instrumentos livianos de viento, como flautas, trompetas, armónicas, melódicas, etc.

Cajas DI (opcional)

En el medio entre accesorios e instrumentos, las cajas DI o Direct Box son dispositivos que te permitirán conectar señales de audio de diferentes fuentes. Principalmente podrán conectar señales de alta impedancia y desbalanceadas (instrumentos) para convertirlas en baja impedancia y balanceadas (micrófonos). El objetivo de esto es poder enviar una señal de línea de un instrumento (por ejemplo de una guitarra eléctrica) para ingresarla en un canal como micrófono en tu mixer o pre amplificador que tiene entradas para líneas balanceadas. El uso de cajas DI está siempre supeditado al resto de tu configuración y al tipo de mixer que tengas, pero no queríamos dejar de nombrarlo al menos para que lo conozcas.

Accesorios y otras herramientas

Debes tener en un estudio donde se van a grabar instrumentos varios lo siguiente: Cables usb, cables de audio para conexiones de línea y canon para micrófonos, fuentes de potencia phantom para micrófonos condensadores, portamicrófonos y pipetas, cajas directas, anti pop filters (para evitar saturaciones en grabación de voces, seseos y picks ante “pes” y “tes” vocales), dvds o medios de extracción y exportación de información, comodidades varias, adaptadores para fichas, ratón y teclado de repuesto, cajas de extensiones eléctricas para conectar varios componentes, cinta adhesiva industrial para cables o fijación de micros y muchas otras pequeñas cositas que te faltarán o te servirán más a medida que vayas sumando experiencia, como una cafetera o una mini heladera llena de motivadores y alteradores de los sentidos (gaseosas cola, por supuesto.)

Lo que viene: Software

Habiendo transitado las sección de Hardware, el software es quien gobierna en orden de importancia, y la selección del mismo dependerá mucho de qué hardware hayas escogido, del tipo de música que hagas y de cuán digital o analógica sea la composición. Para la próxima y última entrega de esta guía sobre cómo montar un estudio casero de grabación, le daremos de lleno al software, mostrándote cada uno de conceptos y programas que podrías utilizar. En una semana la última entrega. Hasta la próxima!

¿Primera vez que ves un artículo de esta serie o quieres repasar los anteriores? Para refrescarte al respecto sigue estos enlaces para refrescar la memoria o conocer cómo empezamos esta guía.

Cómo montar un estudio de grabación (1-Introducción)

Cómo montar un estudio de grabación (2-Sistemas de audio)

Cómo montar un estudio de grabación (3-Controladores MIDI y micrófonos)

Escrito por Nico Varonas

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