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Dentro del control del Reactor 4 de Chernóbil

Está abierto a turistas… siempre y cuando se protejan

Chernóbil

¿Crees que el interés por la serie de HBO y el accidente nuclear terminó? Nada de eso. A pesar de las peticiones y las advertencias, un nuevo flujo de visitantes insiste en ir a la región del desastre, especialmente después de que el presidente ucraniano Volodímir Zelenski la declaró «zona turística». Eso significa que los más audaces tendrán el «privilegio» de ingresar a la sala de control del Reactor 4 de Chernóbil para recorridos breves, usando trajes, cascos y máscaras.

El patrón es bastante sencillo de seguir: Una vez que la miniserie explotó en HBO, toda una ola de instagrammers y vloggers se dirigieron a Chernóbil y Prípiat para conocer y registrar la región con sus cámaras. Esta «invasión» no fue bien recibida al principio, pero eso cambió con el decreto del presidente Zelenski que nombra a Chernóbil como atracción turística oficial. En las palabras del presidente, es hora de «inyectar vida en esta región de Ucrania», ya que siempre fue un aspecto negativo del país, y «es hora de cambiar eso». En resumen, Ucrania tiene hoy el potencial de convertirse en una de las capitales del llamado turismo oscuro.



¿Qué ofrecen específicamente? La novedad es que todos los interesados (con previa solicitud de permiso) podrán visitar la sala de control del Reactor 4 de Chernóbil, lugar en donde comenzó el accidente. El interés de los turistas no es nuevo que digamos, pero las agencias locales reconocen que las reservas para los tours saltaron un 30 por ciento en mayo (poco después del estreno de la serie), y un 40 por ciento para los meses de verano. Las zonas más seguras han estado abiertas a visitantes desde 2011, sin embargo, la sala del Reactor 4 requiere cuidados adicionales.

Por un lado, los visitantes deben usar traje de protección, cascos duros, y máscaras para reducir su contacto con partículas radiactivas (la sala fue cubierta con una sustancia adhesiva que impide la formación de polvo, pero el riesgo aún existe). En segundo lugar, los recorridos son cortos. Finalmente, todos los participantes serán sometidos a dos pruebas radiológicas tras abandonar el lugar. Debemos recordar que el Reactor 4 en sí se encuentra cubierto por el Nuevo Sarcófago.



Para ser honestos, sólo queda el esqueleto de la sala de control (visitantes previos se llevaron diferentes «recuerdos», por así decirlo), pero no deja de ser un espacio perturbador, marcado para siempre por la tragedia. En lo personal, lo único que encuentro molesto es la cháchara. Los periodistas en el vídeo no paran de hablar, y creo que un lugar así se aprecia mejor en silencio.


Fuente: CNN


Escrito por Lisandro Pardo

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