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Crean un mini Big Bang en el LHC

La racha triunfadora de la máquina más grande que ha construido la civilización sigue in crescendo. Aún colean los últimos éxitos del acelerador de partículas por excelencia y ya ha vuelto a dar el campanazo con su reciente experimento, una recreación a escala de lo que sucedió en los orígenes del Universo. Se han utilizado los iones de plomo para alcanzar este logro. Un metal poco glamuroso en comparación con otros más caros pero que posee la cualidad de ser uno de los más pesados.

En el CERN cruzan los dedos para que todo siga funcionando con la misma precisión y eficacia que hasta ahora. Tras innumerables problemas de puesta a punto, el LHC ha venido arrastrando una merecida fama de trasto poco fiable. Esa etapa quedó atrás y los científicos se muestran muy ufanos con el funcionamiento del acelerador desde que comenzaron los experimentos una vez reparadas las averías. La sorpresa que nos traen los responsables del LHC sitúa a este aparato de nuevo en la cúspide de la carrera de la física por alcanzar los misterios de la creación. Los expertos han hecho colisionar iones de plomo  a alta velocidad con el resultado de una violenta generación de calor que supera en 1 millón de grados la temperatura que existe en el centro del Sol. Las primeras colisiones se registraron a las 00.30 hora local (Suiza) del Domingo día 7 de Noviembre.

Según el CERN estos experimentos con iones de plomo abren "una nueva vía en la investigación del programa del acelerador para sondear la materia tal como era en los primeros instantes del Universo, justo después del Big Bang". Aclaran que “uno de los principales objetivos de esta nueva fase es producir cantidades ínfimas de esta materia, llamada "plasma quark-gluon y estudiar su evolución hacia aquella que constituye el Universo actualmente". Hace tan sólo 4 días que terminaron los experimentos con protones, cuyo trabajo no tiene nada que ver con lo realizado con los iones de plomo (átomos de plomo a los que se le han eliminado los electrones). Sin embargo, los responsables del LHC se muestran contentos con el funcionamiento del aparato pues afirman que "la rapidez en la transición hacia las colisiones de iones de plomo supone un síntoma de madurez del LHC".

Los iones de plomo pueden alcanzar la cifra de 287 teraelectronvoltios (TeV), muy por encima de lo que pueden llegar los protones. Para el director general del CERN, Rolf Heuer, esto no supone ningún problema porque dice que "la máquina funciona como un reloj justo después de varios meses con la misma operación". El acelerador seguirá con su experimentación de colisiones de iones de plomo hasta el día 6 de Diciembre, que realizará una parada técnica para tareas de mantenimiento y revisión. En Febrero de 2011 reanudará sus trabajos y seguirá trayendo nuevas sorpresas, a tenor de la enorme fiabilidad de que ha hecho gala estos últimos meses.

Escrito por imported_Kir

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