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El experimento ruso del perro sin cabeza

Circulan por la red un par de videos que muestran como los rusos, hace casi 80 años, mantenían con vida la cabeza de un perro separada de su cuerpo. De tratarse de un experimento real, abriría la puerta a una buena cantidad de posibilidades, incluidos los transplantes de cuerpos completos.

La historia, detrás de estos videos, es más o menos la siguiente: a principios de la década de 1920, un científico ruso llamado Sergei Brukhonenko habría sido capaz de cortar la cabeza de un perro, y mantenerla viva. En esa época ya existían evidencias de que una cabeza seccionada mantenía “cierta actividad” relacionada con la vida durante unos cuantos segundos después de ser cortada. Brukhonenko se dedico a extender este tiempo.

El video siguiente muestra la forma en que, aparentemente, lo logró. Básicamente, una maquina se encarga de hacer circular sangre fresca por la cabeza seccionada, al tiempo que retira la sangre sin oxigeno.

Puede verse como la cabeza reacciona a diferentes estímulos, incluso abriendo los ojos y la boca. Según la historia, Brukhonenko presentó sus experimentos en una conferencia internacional sobre fisiología en 1928. Sin embargo, en NeoTeo nos suena a “fake”.

Lo primero que uno puede preguntarse es por qué no hay información más reciente sobre este tipo de experimentos. Y existen al menos dos razones por la que esto puede haber desaparecido de la prensa.

La primera es que solo se haya tratado de una campaña propagandística rusa, destinada a demostrar a occidente su increíble capacidad técnica, mediante una serie de videos trucados. El hecho de que el video tenga créditos en ingles al final podría indicar que estaban dirigidos al “mercado norteamericano”. Al fin y al cabo, más tarde, durante la guerra fría, se enviaban a la prensa cosas más raras aún.

La otra posibilidad es que simplemente se trate de la obra de algún bromista. Los que navegamos todos los días por Internet vemos todo el tiempo noticias falsas pero dotadas de una “patina de verdad” destinada a hacerlas medianamente creíbles. Vamos, ¡si hemos visto desde como cargar un iPod con una cebolla, hasta la autopsia de un extraterrestre!

Aún suponiendo que pueda mantenerse un cerebro vivo dentro de una cabeza separada de su cuerpo, difícilmente pudiese encontrarse en un estado de consciencia. Tampoco resulta demasiado convincente la forma en que la cabeza se mueve, como intentando levantarse de la mesa. Ese tipo de movimientos, sin un cuerpo, resulta imposible.

Por ultimo, si no era un experimento secreto (Brukhonenko, recordemos, lo hizo público en 1928), a lo largo de casi un siglo se hubiesen hecho increíbles adelantos en esa técnica, y tendríamos un presente lleno de cabezas dentro de frascos, como en Futurama. ¿Tu que crees?

Escrito por Ariel Palazzesi

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