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El LHC parado hasta verano de 2009

La saga del Gran Colisionador de Partículas sigue, y las noticias no son buenas. ¿Recuerdas ese desperfecto técnico acontecido el pasado 19 de septiembre que iba a estar resuelto para marzo del próximo año? Pues bien, ahora resulta que era un pelín más grave de lo que se suponía y se va a demorar un poco más: la cosa no estará resuelta, al menos, hasta finales de junio, entrando el verano. ¿Más malas noticias? Ya hay un culpable del desastre y parece que la crisis económica mundial no hace las cosas más fáciles (arreglar la avería cuesta 21 millones de dólares).

La soldadura más cara de la historia
Ha pasado mucho tiempo sin que habláramos del Large Hadron Collider. Y no se nos puede culpar: La Máquina del Big Bang por consenso mediático, Halo por elección popular o el Gran Fiasco, como nos gusta llamarlo a nosotros,  se apagó a mediados de septiembre y, desde entonces, continúa sin señales de vida. La causa, como sabrán nuestros lectores, fue una conexión defectuosa entre dos imanes, lo que decantó en que el helio se escapara y los superconductores se derritieran. Para ponerlo fácil: Al LHC lo soldaron mal y ahora hay que soldarlo bien.

Pero la "soldadura" cuesta 21 millones de dólares (que, aunque devaluados, todavía son muchos) y llevará más tiempo del que se suponía. Primero, la fecha objetivo era marzo pero, luego de rumores de la prensa suiza, nuestro amigo James Gillies tuvo que salir a decir la verdad: “Será en verano, más que en primavera.”, dijo. “Si lo podemos hacer antes, todo bien. Pero creemos que una estimación realista sería comienzos de verano.” O sea, fines de Junio, comienzos de Julio.

Robert Aymar, ¿el culpable?
Totalmente desapercibida pasó la fiesta de inauguración celebrada el pasado mes de Octubre, el 21 para ser exactos. La fiesta fue, por decir poco y según los medios que la cubrieron, “deslucida”. Hey, ¡que no había mucho por celebrar! En esa misma fiesta habló Robert Aymar, director del CERN, y dijo sentirse feliz por el logro de 20 años de trabajo. Pero Aymar es ahora el chivo expiatorio del fiasco LHC.

Es que su mandato termina este año y, supuestamente, el señor Aymar quería poner en marcha el Gran Colisionador antes de irse, cosa de llevarse toda la gloria. Y esas prisas evitaron que se hicieran todos los chequeos y pruebas necesarias. De ser cierto, hemos de decir que fue un poco irresponsable lo Robert. Nosotros no apuraríamos algo que puede recrear el Big Bang. No sabemos qué dirá el Método Científico, pero es lo que dice el Sentido Común.

¿Lo afectará la crisis económica?
Y ante inquietante realidad económica mundial, con un futuro incierto y un paro que está en aumento, ya son muchos los que se preguntan… ¿vale la pena pagar 21 millones de dólares por una “soldadura” y todo lo que vendrá detrás? Si nos preguntan a nosotros, sí. Y mucho más. Los secretos que puede develar el LHC (si alguna vez lo hacen andar) son más importantes que el dinero (que, en definitiva, solo tiene un valor nominal). Además, nuevamente usando el sentido común, no se puede abandonar un proyecto con una inversión de 20 años y más de 6.000 millones de dólares por un unos meses (o años) de retraso y desperfectos.

Pero las leyes de la economía no son las del sentido común (si no, la crisis no hubiese pasado), así que es difícil saber qué harán los países que pagan por el Colisionador. Lo que es aún más difícil de saber es qué será del Large Helical Device (LHD), con Japón en recesión y todo eso. Pero, bueno, salvando las distancias, en el último de los casos, siempre nos podremos contentar con el Observatorio Pierre Auger, el proyecto argentino…

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