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El MIT trabaja en un ladrillo más ecológico y económico

El ladrillo se ha convertido por mérito propio en la pieza fundamental de cualquier construcción. Su fabricación no requiere ningún material avanzado, pero sí demanda una cantidad considerable de energía, un problema para aquellas regiones en las que se depende mucho de fuentes no renovables. El MIT busca paliar los efectos negativos de la industria del ladrillo con Eco BLAC, una variante compuesta por un 70 por ciento de desperdicio, y que se «cura» a temperatura ambiente.

Se dice que los ladrillos más antiguos descubiertos tienen cerca de nueve mil años. Al igual que sucede con otras herramientas, la edad del ladrillo no ha perdido su utilidad, y la producción se mantiene en niveles impresionantes. Tomemos el caso de India. El MIT calcula que ese país mantiene activos más de cien mil hornos, produciendo dos mil millones de ladrillos anualmente. La demanda está ahí… pero también sus problemas. Cien mil hornos de alta temperatura disparando el consumo de carbón y diesel, y el hecho de que los ladrillos son formados con la arcilla de la primera capa en el suelo (lo que arruina tierras aptas para el cultivo) crean una tormenta perfecta de contaminación y daño en el medio ambiente. Dejar de fabricar ladrillos sería una locura, por lo tanto, se necesita una alternativa.

El MIT cree tenerla con su nuevo ladrillo Eco BLAC. A simple vista se trata de un bloque negro con dimensiones similares a las de un ladrillo normal, pero su fabricación y composición establecen una enorme diferencia. El Eco BLAC utiliza una mezcla formada por ceniza proveniente de las fábricas de papel, hidróxido de sodio, cal, y una pequeña cantidad de arcilla. La ceniza representa el 70 por ciento del ladrillo, y al ser un material que usualmente es descartado como desperdicio, ya se puede apreciar un beneficio directo. Sin embargo, hay más: El Eco BLAC no necesita ser colocado en el horno. Su «curado» se lleva a cabo gracias a una «activación alcalina», y todo lo que se debe hacer es dejarlo descansar a temperatura ambiente.

Usa desperdicio, y no necesita horno

Imagino que los fabricantes tradicionales de ladrillos no deben estar muy alegres con la noticia de un ladrillo más ecológico y barato, pero todavía falta mucho para ver al Eco BLAC en acción. El ladrillo aún debe ser sometido a pruebas de resistencia y durabilidad, sin mencionar el hecho de que no puede reemplazar al ladrillo clásico en todos los casos. Los responsables del proyecto llegaron a un acuerdo con una papelera en el distrito de Muzaffarnagar, y si todo sale bien, se instalará una pequeña fábrica de ladrillos Eco BLAC a su lado, para procesar la ceniza de inmediato.

Escrito por Lisandro Pardo

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