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Kepler partió a buscar planetas habitables

El telescopio espacial Kepler inició el sábado pasado su misión: buscar planetas similares a la Tierra. El telescopio fue a bordo de un cohete Delta II y tuvo el lanzamiento lugar a las 22.49 (03.49 GMT del sábado). La duración de la misión está prevista para tres años y medio, plazo en el que se estima la sonda podrá observar con detenimiento más de 100.000 estrellas. ¡No te pierdas el vídeo del lanzamiento!

El telescopio de la NASA ya ha comenzado su misión. Denominado Kepler, servirá para escudriñar el cielo en busca de planetas similares a la Tierra. La duración original de la misión está prevista para tres años y medio, aunque el principal componente del telescopio, su cámara, podrá funcionar durante seis años, por lo que quizás esté enviándonos fotos durante algo más de tiempo. El vídeo muestra el momento del despegue del cohete Delta II, responsable de llevar a Kepler al espacio.

La sonda fotografiará más de 100.000 estrellas que poseen características físicas similares al Sol, ubicadas en la región Cygnus Lyra de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Estos planetas se encuentra tan lejos que la sonda no podrá fotografiarlos directamente, por lo que el software a bordo de Kepler utilizará un ingenioso truco: dado que esos hipotéticos planetas orbitan alrededor de su estrella, cada vez que pasen entre ella y el telescopio espacial, este detectará un descenso de la luminosidad del astro. Esa ínfima variación podrá ser medida gracias a que Kepler lleva la cámara más potente que se ha lanzado nunca al espacio. Si se detecta una variación de esta clase tres veces en la misma estrella, el telescopio registrará su posición como posible sitio para la existencia de un planeta.

Basándose en las variaciones de luminosidad y el período de rotación (el tiempo que transcurre entre una y otra disminución del brillo), los científicos pueden determinar el tamaño del astro y la distancia que lo separa de su estrella. Buscamos solamente aquellos planetas que estén en un rango de tamaños tal que permita la existencia de agua líquida en su superficie. No pueden ser demasiado grandes ni demasiado pequeños, ni estar muy lejos o muy cerca de su estrella. Si realmente hay miles de millones de planetas en la Vía Láctea, Kepler debería ser capaz de mostrarnos unos cuantos.

Escrito por Ariel Palazzesi

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