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La historia del monstruo de Montauk

Cuando la semana pasada emergió la primera imagen del hoy llamado "monstruo de Montauk", nos mostramos –como siempre– escépticos. Finalmente, luego de pasado un poco el furor, resultó ser que, aunque el animal aún no ha sido identificado, se confirmó -con nuevas imágenes- que no tiene pico, como muchos suponían. Y que no, no es un monstruo del espacio exterior, ni un chupacabras, ni mucho menos un demonio. ¿Hacía falta aclararlo?

La zoología es una ciencia. Año tras años, los científicos -los verdaderos- encuentran y catalogan cientos de nuevas especies de animales. La criptozoología (que traducida literalmente del griego quiere decir: "El estudio de los animales ocultos"), por el contrario, no lo es. Podría serlo y, en algunos casos excepcionales, lo es. Está bien estudiar a los animales ocultos y tratar de encontrar paralelismos con animales legendarios y mitológicos, siempre y cuando esas investigaciones se basen en el método científico, ese que tanto defendemos aquí. Desafortunadamente, ésta disciplina se ve desprestigiada por aquellos que no son demasiado rigurosos y veraces en sus descubrimientos. Para que quede más claro:

  1. Número de animales catalogados por los zoólogos: Todos
  2. Número de animales catalogados por los criptozoólogos: CERO
  3. Animales que los criptozoólogos dicen tener evidencias: Unos cuantos
  4. Número de evidencias creíbles mostrada por criptozoólogos: CERO

El pasado 29 de julio, el sitio Gawker mostraba la imagen (arriba) de una criatura a la que dieron a llamar: "El monstruo de Montauk" (fue encontrado en las costas de Montauk, Nueva York, USA). De allí en más, y gracias a la gloriosa red de redes, la imagen se hizo viral y las teorías conspirativas se hicieron escuchar a los pocos segundos (hasta se llegó a mencionar que el Gobierno de Estados Unidos estaba creando monstruos en una instalación de pruebas de Long Island, como se la puede escuchar a la reportera en el vídeo debajo). Todas estas alocadas teorías se basaron en el extraño pico que se puede ver en la imagen. Ciertamente, es un rasgo insólito para un animal de estas características.

La imagen circuló por todos lados, incluso llegó a "medios serios", periódicos y noticieros de cierta reputación. En todos los casos, la única imagen mostrada era la del monstruo picudo. Pero…

… resultó ser que la imagen de Jenna Hewitt (en la que parece que el animal tiene un pico) no era la única. Christina Pampalone había sacado fotografías de la bestia, incluso antes que Hewitt. Como se puede ver en la imagen arriba, el pico no es tal. Parece, más que nada, un hocico en estado de putrefacción, un cartílago. El ángulo de la primera imagen (la de Hewitt) nos hacía creer otra cosa.

Lo serio del asunto no es esto, que no pasa lo anecdótico. Sino que Christina advirtió a todos aquellos que se unieron al furor del monstruo de Montauk que ella contaba con otras fotografías, más esclarecedoras. Pero a nadie le importó. Recién ahora (casi una semana más tarde) las imágenes de Pampalone se muestran en la red. Pero, esta vez, no han sido recogidas por muchos de los "medios serios" que la reportaron con anterioridad (tan adversos como se los conoce al "mea culpa").

El animal de las fotografías (el monstruo de Montauk) aún continúa sin ser identificado. Varios testigos afirman haberlo visto con vida y que no era muy diferente a un cerdo, solo que de aspecto un poco más feroz. La misma Pampalone, la primera en sacar las fotografías y testigo presencial, no creyó que todo fuera merecedor de tanta atención. Le sacó fotografías porque, según sus palabras, "mirando a las garras, y a los dientes en el frente, lucía como si fuera algo más, algo feroz." Su primera impresión fue creer que era un perro muerto. Y la verdad debe estar por ahí. Sea lo que sea, definitivamente no es un monstruo, ni un chupacabras, ni mucho menos un mutante escapado de una instalación militar. La cobertura mediatica fue muy similar a la del caso de Jeff Peckman. Muy poco seria.

Nosotros apostamos a que es un perro cuyo proceso de descomposición fue alterado por las sales del océano. Luce tan hinchado por haber estado a la deriva durante vaya uno a saber cuánto tiempo. El "pico" no es más que el cartílago del hocico. Incluso nos aventuramos a decir la raza: un pitbull, como afirman muchos que están en contacto con la realidad. Se aceptan teorías y debate en los comentarios (salvo que sean como los de este otro post).

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