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La resistencia del hidrogel (vídeo)

No es la primera vez que el hidrogel se cruza en nuestro camino, y probablemente no sea la última. Sus propiedades son impresionantes, y algunas de sus variantes tienen un amplio uso en el mundo medicinal. En esta ocasión, lo que se ha puesto a prueba es la resistencia de un hidrogel desarrollado en la Universidad de Harvard, basado en alginato y poliacrilamida. Este nuevo hidrogel es tan resistente que puede estirarse hasta veinte veces su longitud normal, haciendo rebotar a una esfera de metal.

Cultivo de células, implantes mamarios, lentes de contacto, pañales, explosivos, tratamientos de quemaduras, pegamentos… la lista sigue. La versatilidad del hidrogel es extraordinaria, y se siguen descubriendo nuevos usos. Incluso Ariel habló en su momento de la posibilidad de reemplazar al plástico con una sustancia que mezclaba hidrogel y arcilla. Pero si el hidrogel tiene un punto débil, es su resistencia. De hecho, las variantes de hidrogel más resistentes son las que se usan en las lentes de contacto, y aún así siguen siendo frágiles. Si el hidrogel fuera lo suficientemente robusto, podría expandir radicalmente su abanico de aplicaciones, como por ejemplo el reemplazo de cartílagos.

Y en eso está la Universidad de Harvard, con un proyecto llevado a cabo por el ingeniero Zhigang Suo y su equipo, que creó un nuevo hidrogel basado en alginato y poliacrilamida. De acuerdo a la información disponible, ambos polímeros (que pueden formar parte de un hidrogel por separado) trabajan en conjunto para entregar una resistencia muy superior. Las uniones iónicas en las moléculas del alginato se quiebran y reforman al ser sometidas a alta presión, dispersando la energía de cualquier clase de impacto. Y esa dispersión ofrece protección a las uniones covalentes de las moléculas de la poliacrilamida, que mantienen unido al hidrogel y lo hacen regresar a su forma original. El resultado final, es lo que han podido apreciar en el vídeo.

Suo y su equipo han explicado que la energía necesaria para fracturar a este hidrogel especial está a la altura del caucho natural, o sea, unos 9.000 julios por metro cuadrado, y puede estirarse hasta veinte veces su tamaño original. El mismo Suo agrega que “ni siquiera se lo puede desgarrar usando las manos”, lo cual ciertamente nos permite visualizar aún más la resistencia de este hidrogel. Habrá que esperar para ver cuáles son las primeras aplicaciones que tendrá este material. Ya hablamos del aspecto medicinal, pero no puedo evitar pensar en funciones más comunes como sistemas de protección, al estilo de guantes o rodilleras.

Escrito por Lisandro Pardo

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