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Las herramientas DIY que ayudaron a construir las pirámides

Líneas rectas y ángulos precisos… 4.500 años atrás

Pirámides

Gracias a las ventajas de las herramientas modernas, hoy no es complicado crear líneas paralelas o ángulos rectos. Pero imagina por un momento que vives en plena Cuarta Dinastía Egipcia, el Faraón de turno quiere su tumba, y todo lo que tienes es roca, cuerda, carbón, madera, y herramientas de bronce. ¿Por dónde empiezas? El canal How To Make Everything en YouTube explora algunas de las posibles soluciones utilizadas por lo egipcios, y a pesar de su aparente crudeza, son bastante efectivas…

Llevan de pie 4.500 años, representan la única Maravilla del Mundo Antiguo en existencia, y todavía nos siguen enseñando cosas. Las pirámides no sólo son impresionantes por su apariencia y resistencia, sino también por haber requerido una serie de soluciones que durante décadas nos parecieron imposibles, al punto de creer que fueron habilitadas por una fuerza superior (ya sabes, «aliens»). Líneas rectas y paralelas, ángulos rectos, bases a nivel, y la capacidad de repetir esas condiciones con precisión. ¿Cómo lo lograron?



El canal How To Make Everything en YouTube decidió explorar algunas de aquellas técnicas antiguas. Por ejemplo, crear una línea recta sobre una superficie es relativamente sencillo: Toma una cuerda fina, empapa sus fibras con tintura (como alternativa, ceniza o carbón en polvo muy fino), coloca la cuerda en posición, aplica un poco de tensión, levanta la cuerda y «¡snap!», el efecto elástico la hará golpear contra la superficie, dejando la línea marcada.

Aquí es cuando entramos (un poco) en terreno especulativo, porque la segunda herramienta utilizada es el clásico gramil, que traza líneas paralelas. Lo componen apenas tres piezas: Una barra, un cabezal, y algo que sirva para marcar, hecho en metal. Lamentablemente hay muy pocos datos disponibles sobre su historia y orígenes, pero no sería tan descabellado pensar que los egipcios tenían el equivalente a un ancestro del gramil entre sus herramientas.



Entonces, con líneas rectas y líneas paralelas, el siguiente paso es la creación de ángulos rectos. Pitágoras no es una opción (nació 2.000 años después de las pirámides), y lo más sencillo sería fabricar una escuadra con error, medir en ambas direcciones y tomar el valor intermedio entre ambas líneas torcidas. Otra posibilidad es usar círculos superpuestos, con una línea paralela pasando por el centro de ambos. Los puntos donde se cruzan deberían formar una línea que al pasar sobre la línea paralela nos da cuatro ángulos rectos.

La última pieza del rompecabezas es la creación de una escuadra sin errores (o al menos, con un ángulo lo más cercano posible a 90 grados), y la conexión de una plomada (aunque está hecha de bronce) para obtener verticalidad. La unidad de medida escogida para la creación de un hipotético bloque de piedra no es otra más que el codo real egipcio (equivalente a unos 0.52 metros), con cada bloque midiendo 2.5 por 2.5 por 1 codo. Al comparar los resultados con herramientas modernas, es evidente que sus mediciones tienen errores… pero quedaron más cerca de lo esperado. Con una mejor construcción de cada herramienta (principalmente la escuadra), esas diferencias serían aún menores. En resumen, nada de aliens. Los egipcios tenían cerebro, y probablemente sabian usarlo.



Escrito por Lisandro Pardo

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