Menu
in ,

Memristor: Otra alternativa para la MRAM

Parece ser que, por fin, tendremos ordenadores y gadgets que podamos utilizar inmediatamente después de encenderlos, sin necesidad de esperar 5 minutos a que se inicien. Los investigadores de HP Labs han puesto a punto los primeros prototipos funcionales de un nuevo e importante componente electrónico conocido como memristor, que puede hacer posible eso, y mucho más.

En las teorías de circuitos siempre se han considerado tres elementos: la resistencia, la capacidad y la inductancia. De los tres existen componentes físicos (resistores, condensadores e inductores) que los ingenieros utilizan junto a los semiconductores para dar vida a todos esos cachivaches que nos cuestan un ojo de la cara. Pero, en realidad, desde hace unos treinta años se sabía que debía existir un elemento más. Su existencia había sido predicha por una serie de ecuaciones matemáticas desarrolladas en 1971, por un estudiante de ingeniería llamado Leon Chua, que estudiaba el comportamiento de los circuitos no lineales. Chua incluso calculó sus propiedades y modo de funcionamiento con todo detalle, pero nunca fue capaz de obtener un elemento físico que coincidiera con sus expresiones matemáticas.

Este nuevo componente se llamó memristor, o resistor con memoria. Treinta y siete años después, los ingenieros del HP Labs Dmitri Strukov, Gregory Snider, Duncan Stewart y Stanley Williams, finalmente lograron construir los primeros ejemplares de estos bichos electrónicos. Entre otras cosas, los memristores pueden proporcionarnos ordenadores de encendido instantáneo u ordenadores analógicos que procesen la información de una forma muy parecida a la que utiliza el cerebro humano.

Si tuviésemos que explicar qué es un memristor, podríamos hacer una analogía con los  resistores variables, con la diferencia de que tienen la capacidad de recordar su valor de resistencia previo. Esto permite, al menos en teoría, utilizarlos como dispositivo de almacenamiento. De ser así, podrían cambiar toda la electrónica de consumo, ordenadores incluidos. Es que su capacidad de “recordar” estados previos lo hacen potables para reemplazar a las memorias basadas en transistores, que emplean todos los dispositivos electrónicos actuales. Dispondríamos de ordenadores que, aun apagados, podrían volver a estar operativos al instante, ya que su estado anterior quedaría memorizado en sus circuitos.

No sabemos cuánto tiempo pasará hasta que estos componentes sean comprendidos en su totalidad, y miniaturizados en un grado que permita su utilización masiva en dispositivos electrónicos. Pero estamos seguros que ese día llegará, cambiando la forma en que utilizamos nuestros gadgets, junto con todo lo que nos rodea.

Escrito por Ariel Palazzesi

Leave a Reply