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Windows XP cumplió diez años

Se trata de un momento especial, no caben dudas al respecto. Durante el artículo dedicado a los diez años del iPod realicé una pequeña mención a Windows XP, que también estaba cerca de cumplir una década de edad. Bien, el día fue exactamente ayer, por lo que resulta más que adecuado hacer un repaso a su historia, y fundamentalmente a su estado actual. Por más que Windows 7 sea extremadamente popular, y que Redmond haya convertido a su retiro en una misión personal, Windows XP ha alcanzado los diez años de edad, y tiene mucha tela para cortar aún.

Aún lo veo en todas partes. Es lógico encontrarlo en comercios ya que tanto en ese entorno como en el empresarial, la adopción de sistemas operativos nuevos se realiza a un ritmo mucho más lento, o incluso se pospone por completo. Pero Windows XP continúa teniendo una presencia impresionante entre el usuario promedio. Las razones son muchas, desde una cuestión de simple costumbre hasta la necesidad de extender la vida de un hardware humilde, y no olvidemos a algo tan crítico como la compatibilidad (en hardware “y” software). Hace poco mencionamos que Windows 7 finalmente logró superar a Windows XP en lo que se refiere a presencia de mercado, y hacemos un énfasis en “finalmente”. Otros números también favorecen al nuevo sistema, ya que XP necesitó más de cuatro años para alcanzar las 400 millones de copias, y Windows 7 llegó a ese nivel en poco menos de dos. Sin embargo, Windows XP sigue fuerte con sus diez años, un logro sorprendente en un mundo tecnológico con fechas de vencimiento tan cortas que rozan lo absurdo.

Ahora, sé que he mencionado esto en ocasiones previas, pero bien vale la pena recordar: Era el 25 de octubre de 2001, un año ciertamente marcado por el dolor. Había pasado apenas un mes y catorce días desde el ataque a las Torres. El mismo Bill Gates se comunicó con el entonces alcalde de New York Rudolph Giuliani para preguntarle si era apropiado realizar el lanzamiento de Windows XP en la ciudad después de los atentados, y de acuerdo a las mismas palabras de Gates, la respuesta de Giuliani fue: “Absolutamente, New York está abierta para los negocios, por favor vengan”. Como regalo y entretenimiento para los presentes, Bill Gates cedió el escenario instalado en el Bryant Park a nada menos que Sting (Bill es lo que se dice un fanático absoluto del cantante), quien se lució con un excelente concierto gratuito. El primer tema, como no podía ser de otra forma, fue Englishman in New York.

En un aspecto más técnico, Windows XP tuvo algunos momentos bastante rocosos durante su evolución. Por supuesto, los “dolores de transición” estuvieron presentes entre los usuarios que buscaban dar el salto desde Windows 98 o ME con un ordenador incompatible (digamos que 64 MB de RAM no estaban al alcance de todos en aquellos años), y la salida de su primer Service Pack se concentró en varios aspectos de compatibliidad y soporte que no habían llegado a estar presentes en el build RTM, como por ejemplo USB 2.0, puertos SATA, discos duros mayores a 137 GB e IPv6. Sin embargo, llegó el mes de agosto de 2003, y un pequeño gusano llamado Blaster hizo trizas la política de seguridad del sistema operativo.

A pesar de que Microsoft había lanzado un parche un mes antes que reparaba la vulnerabilidad explotada por el Blaster, quedó en evidencia que Redmond no podía esperar una “asistencia perfecta” de los usuarios a la hora de actualizar el sistema operativo, por lo que Microsoft debió corregir la situación con sus propias manos a través del Service Pack 2, renombrando y activando por defecto el firewall, integrando el Centro de Seguridad de Windows, e implementando la llamada “Prevención de Ejecución de Datos”. La llegada del Service Pack 3 en mayo de 2008 trajo alivio a quienes seguían desplegando XP, debido a que la cantidad de parches a descargar había alcanzado niveles escalofriantes. El SP3 tiene más de 1,100 correcciones, y hoy es considerado por Microsoft y por terceros como la base mínima de compatibilidad que todo usuario de XP debería tener hoy.

Y es exactamente hoy que, después de instalar desde cero a Windows XP, seguimos encontrando a un sistema operativo sumamente robusto, con el berrinche ocasional. El hecho de que tenga diez años le da una ventaja imposible de negar: Es un viejo conocido, y como tal, es posible optimizarlo y modificarlo en gran medida. Algunos de los fabricantes de hardware más importantes continúan otorgando soporte para Windows XP, incluso en sus productos de alta gama, como es el caso de Nvidia y AMD. Una enorme cantidad de usuarios ha convertido a Windows XP en su plataforma de juegos por excelencia, ya que consideran innecesarias las funciones de sistemas superiores, como el caso de DirectX 11. A través de su optimización descubrimos que necesita de ciertas cosas. Una para destacar es la instalación del “paquete redist” de DirectX 9 con fecha de junio de 2010 (como mínimo), solicitado por una gran cantidad de títulos, aunque otros lo han integrado como parte de su propia instalación para evitar conflictos. La seguridad sigue siendo un punto sensible en XP. Apenas es instalado, la primera advertencia que recibe el usuario es la de instalar una solución de antivirus. A esto se le debe sumar alguna forma de antimalware, y quienes crean que el firewall instalado no es suficiente, deberán buscar una alternativa con un equilibrio razonable entre seguridad y rendimiento.

La parte más tediosa de una instalación de Windows XP en estos días es la descarga de sus parches vía Windows Update. Aún con la presencia del Service Pack 3, un proceso normal de actualización, incluyendo algunos opcionales (e Internet Explorer 8), te hará descargar aproximadamente 150 megabytes adicionales. Eso es, por supuesto, si dejas de lado al .NET Framework en todas sus versiones. Sólo por el hecho de comprobarlo, decidí descargarlas a todas. Cada nueva instalación de .NET generó nuevas actualizaciones de seguridad, y hasta un error de instalación en el .NET Framework 4.0. En total, fue necesario consumir una hora y media extra, y descargar un excedente de 300-350 megabytes. La negativa de Microsoft a lanzar un Service Pack 4 para XP ha sido más que contundente, pero al igual que hicieron con Windows 2000, bien podrían colocar a disposición de los usuarios un “Update Rollup” con las correcciones más importantes.

El resto del batallón es casi sacado de un manual. Optimización de servicios y memoria virtual, cambios en los parámetros de conexión con herramientas al estilo de TCP Optimizer, CCleaner para limpieza mejorado con CCEnhancer, y acompañado de algo como System Ninja (ambos necesitan al .NET). Opciones que no son útiles para Vista y 7 como el programa PageDefrag de Sysinternals, un desfragmentador para reemplazar al que viene con el sistema (Defraggler es una buena alternativa)… y el resto depende del usuario. Existen programas que ya ha comenzado a desplazar a Windows XP, pero este movimiento proviene principalmente de su creador Microsoft. En Windows XP no tendrás acceso a DirectX 11, Internet Explorer 9 (y superiores), las últimas versiones de Windows Live Messenger, y alguna que otra aplicación aislada. Por otro lado, la compatibilidad con programas de 16 bits es mucho más sólida en XP, por lo que si aún utilizas software destinado para DOS o para plataformas 9x, las posibilidades de hacerlo funcionar en XP no son tan malas.

Damas y caballeros, Windows XP ha cumplido diez años. Las mentes maestras de Redmond deberían haber sido las primeras en festejar el aniversario de un popular y extremadamente exitoso sistema como es XP, pero lo que quieren en realidad es enterrarlo lo más rápido posible. A pesar de este deseo, los usuarios continúan recurriendo diariamente a XP no por manifestar rebeldía, sino porque es un sistema operativo perfectamente funcional más allá de sus años. Es verdad que no está optimizado para SSDs, o que no sabe muy bien qué hacer con ocho núcleos o 4 GB de RAM (salvo que uses la versión x64), pero todo producto exhibe limitaciones con el paso del tiempo, y eso es algo que trasciende a la informática y las telecomunicaciones. Cuando Windows 8 salga al mercado, XP se convertirá en un sistema operativo de cuarto orden, pero para quien realmente está satisfecho con él, eso no serán más que palabras. Para finalizar, creo que caer en la clásica frase “es hora de dejar atrás a XP” no es justo, así que sólo diré esto: A Windows XP le quedan menos de tres años de soporte. Disfrútalos.

Escrito por Lisandro Pardo

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