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¿Montaña o valle?: La ilusión de las imágenes ambiguas

Un buen ejemplo de percepción multiestable

¿Es una mariposa o una mancha de salsa? ¿Un conejo o un pato? ¿Hay un florero, o son dos rostros humanos enfrentados? Basado en la información que transmiten los ojos, el cerebro humano puede hacer algunas interpretaciones muy curiosas. Las imágenes ambiguas aparecen en todas partes, desde estudios psicológicos hasta la superficie de Marte. Uno de los casos más llamativos es el que confunde a montañas con valles, y viceversa. ¿Qué es lo que sucede? En esencia, el conflicto se reduce a luz, sombras, y su ubicación.

Observa esta imagen capturada por la NASA desde la Estación Espacial Internacional. ¿Notas algo raro? Ahora, toma una copia de esa imagen, colócala en tu editor gráfico favorito, y haz una rotación de 180 grados. Boom. La imagen cambió por completo, y lo único que hiciste fue dejarla de cabeza. La ilusión se disipa a medida que pasas más tiempo observándola, pero su primera impresión es poderosa. 

¿Montaña o valle?

«¿Montaña o valle?» es una pregunta válida en todos esos ejemplos que presentan información limitada. Básicamente yo hice trampa al dejar a un lado el detalle de que la imagen pertenece al Gran Cañón del Colorado, sin embargo, lo que nos interesa saber es por qué funciona tan bien esa ilusión.

La gente de MinutePhysics en YouTube lo explica. El Sol nos ilumina desde arriba, provocando que las sombras aparezcan en la parte inferior de un objeto. Esta relación ha sido simulada en múltiples oportunidades, incluyendo a obras de arte, y algo tan sencillo como el puntero de Windows.

El hecho de colocar la fuente de luz en la esquina superior izquierda y la sombra en su opuesto directo también transmite cierto «efecto 3D». Ante la falta de contexto, el combo «luz arriba-sombra abajo» nos hace ver las cosas como si fueran convexas, mientras que «sombra arriba-luz abajo» transmite la sensación de concavidad.

El problema surge al cambiar la posición de la luz. Cuando se ubica en el ángulo correcto, algo naturalmente convexo podría ser malinterpretado como cóncavo. Al estar cerca no hay posibilidad de error, pero si estuvieras en órbita, tu cerebro no tiene más opción que bajar a un «modo seguro» y utilizar la posición de las sombras como referencia. La ilusión de la montaña y el valle es tan fuerte, que los cartógrafos se ven obligados a «falsificar» una fuente de luz en la parte superior izquierda de sus mapas para transmitir información correcta.

Escrito por Lisandro Pardo

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