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Reionización: buscan señales del universo primitivo

Dos científicos acaban de instalar un radioespectrómetro EDGES en el observatorio de radioastronomía Murchison (Australia) para medir el espectro de radio comprendido entre los 100 y 200 MHz. Buscan detectar restos del hidrógeno que existió entre las galaxias hace unos 13 mil millones de años, durante la llamada “época de la reionización”. En esa era, el universo era oscuro, sin estrellas ni galaxias, y solo existía el hidrógeno resultante del Big Bang. ¿Tendrán éxito?

Son pocos los que cuestionan el hecho de que nuestro universo tuvo como origen un evento al que denominamos Big Bang. Existen varias teorías sobre si antes de ese instante hubo otro universo, o si existen otros, pero el origen de todo lo que nos rodea parece haber sido esa “Gran Explosión”. Los primeros instantes del universo han sido -y seguirán siendo- para los astrofísicos objeto de estudio, ya que las condiciones reinantes en esa época primitiva eran, como mínimo, extremas. Hubo que esperar bastante tiempo para que en el escenario cósmico apareciesen estrellas y galaxias: se estima que la formación de galaxias procede directamente de las teorías de formación de estructuras, que se crearon como resultado de las débiles fluctuaciones cuánticas y a la inestabilidad gravitacional existente en los primeros 600 a 900 millones de años después del Big Bang.

Hace 13.000 millones de años, antes del surgimiento de las primeras estrellas, el universo era un sitio oscuro. No había ni soles ni galaxias. Todo el espacio existente estaba impregnado con los restos del hidrógeno gaseoso que quedó como residuo del Big Bang, que era incapaz de emitir luz. Todo era muy homogéneo, pero ese estado duraría relativamente poco tiempo. Poco a poco el universo se fue llenando de “grumos”, y la materia se fue concentrando en las áreas más densas, originando las primeras estrellas, que con su radiación se encargarían de convertir el gas de hidrógeno restante en iones.

Los físicos se refieren a esta etapa de nuestro universo como la “época de reionización”, y suponen que está  íntimamente relacionada con algunas cuestiones fundamentales de la cosmología. Pero realizar observaciones de una época tan lejana en el tiempo no es fácil. Sin embargo, dos científicos estadounidenses han diseñado un experimento que podría detectar señales procedentes de ese período. Judd Bowman, de la Arizona State University, y Alan Rogers, del Massachusetts Institute of Technology (MIT), han elaborado un experimento de radioastronomía a pequeña escala que -de dar resultado- nos proporcionaría una “vista” del universo primitivo, aportando datos que podrían ayudarnos a comprender mejor la manera en que se formaron y evolucionaron las primeras galaxias.

El equipo utilizado por Bowman y Rogers no es demasiado impresionante. Consiguieron un radioespectrómetro comercial, llamado EDGES, al que instalaron en el observatorio de radioastronomía Murchison (situado en Western Australia), con el que analizaran el espectro de radio comprendido entre los 100 y 200 MHz. El sistema es bastante pequeño y sencillo. Posee una antena, un amplificador, algunos circuitos encargados de procesar la señal recibida, y un ordenador que registrará y analizará los datos. Dado que todo este material se encuentra en medio del desierto, así que la alimentación proviene de un panel solar.

Si funciona, la señal recibida procederá de del gas de hidrógeno que existió entre las galaxias algunos cientos de millones de años después del Big Bang. Se trata de un reto enorme, que parece bastante difícil de alcanzar con este equipo relativamente sencillo, pero Bowman y Rogers están convencidos de que pueden lograrlo. ¿Tendrán éxito? Es posible. No siempre hace falta diseñan un equipo de 6 mil millones de dólares para obtener resultados asombrosos, ni disponer de ese dinero es garantía de conseguir resultados, asi que puede ser que estos dos científicos logren obtener datos valiosos para la comprensión del universo. ¿No te parece?

Escrito por Ariel Palazzesi

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