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Supernova Precoz: ¿El fin de una teoría?

Avishay Gal-Yam, un astrónomo del Instituto de ciencias Weizmann (Israel), ha descubierto un hecho inusual en las fotografías tomadas por el Telescopio Espacial Hubble. Una estrella súper masiva (un millón de veces más brillante que nuestro Sol) se convirtió en supernova mucho antes de lo que las teorías actuales anticipaban. ¿Debemos cambiar nuestras teorías, o ET está allí fuera, haciendo explotar soles?

Una estrella no es más que una gran bola de gas, en la que por la presión originada por las fuerzas gravitatorias los átomos de hidrógeno que la componen se fusionan para formar átomos de helio. En algún momento de su vida estelar, los soles agotan su provisión de hidrógeno y pasan a “quemar” el helio, que se convierte en elementos más pesados (como el hierro). Tarde o temprano, el material combustible se agota, la estrella no puede funcionar a base de hierro, y la fuerza de la gravedad vence a la presión ejercida por la combustión interior haciendo que la estrella colapse. Este evento puede originar una supernova. Hemos resumido en un párrafo –salteando detalles que seguramente crisparán a cualquier versado en astrofísica- el proceso que ocurre en miles de millones de estrellas a nuestro alrededor.

Los especialistas conocen muy bien estos mecanismos, y pueden prever con mucha exactitud cuando una estrella determinada se convertirá en una supernova. Al fin y al cabo, solo se trata de un proceso físico que depende de la masa en juego y del tiempo (sí, hemos vuelto a ponernos a los astrofísicos en contra). La humanidad ha mirado las estrellas desde la época en que nos juntábamos a cocinar lo que hubiésemos cazado durante el día alrededor de una fogata. Hoy disponemos de telescopios orbitales capaces de tomar fotografías de alta calidad de casi cualquier rincón del universo, lo que nos ha permitido reunir datos para elaborar sofisticadas teorías sobre el funcionamiento de las estrellas. Sin embargo, el Telescopio Espacial Hubble ha tomado algunas fotos que pueden hacernos revisar muchos de estos conceptos. Concretamente, se pudo identificar una estrella que es un millón de veces más brillante que nuestro Sol, antes de explotar como supernova en 2005. De acuerdo a las teorías actuales de evolución estelar, la estrella no debería haber explotado tan temprano en su vida.

Avishay Gal-Yam, astrónomo del Instituto de Ciencias Weizmann de Israel, dice que "esto podría significar que estamos fundamentalmente equivocados acerca de la evolución de las estrellas masivas y que nuestras teorías necesitan ser revisadas". Nuestros cálculos indican que una estrella con una masa 100 veces mayor a la del Sol y la antigüedad de la fotografiada por el Hubble no está lo suficientemente madura como para convertirse en supernova, simplemente, no ha tenido tiempo de “fabricarse” un núcleo de hierro, prerrequisito indispensable para que se produzca la implosión que crea las supernovas.

La explosión, a la que los astrónomos asignaron el nombre SN2005GL, fue detectada el 5 de octubre de 2005 en una galaxia espiral barrada llamada NGC266 (los nombres de los objetos estelares molan, ¿no?). Pero imágenes anteriores, tomadas por el Telescopio Espacial en 1997 muestran en ese lugar una estrella una magnitud visual absoluta de -10.3. Estas características pertenecen a una clase llamada de estrellas llamadas “Variables Azules Luminosas (LBV)”, que al evolucionar expulsa gran parte de su masa a través de un fuerte viento estelar. Sólo cuando este evento finaliza la estrella desarrolla un núcleo de hierro y explota como supernova. Obviamente, el proceso requiere de miles o millones de años y no pudo –según las teorías actuales- tener lugar en solo unos pocos años. Douglas Leonard de la Universidad de San Diego y coautor del artículo, explicó que “la identificación de la estrella progenitora de la supernova muestra que, al menos en algunos casos, las estrellas masivas explotan antes de perder la mayoría de sus capas de hidrógeno, sugiriendo que la evolución del núcleo y la evolución de las capas están menos relacionadas que lo previamente se pensaba, un descubrimiento que podría requerir una revisión de la teoría de evolución estelar".

Hay otras posibilidades. Por ejemplo, puede que la progenitora fuese, en realidad, un sistema binario que se fusionó. Esto habría hecho que la estrella brillara enormemente, haciéndola ver más luminosa y menos evolucionada que lo que realmente era. Tampoco podemos descartar por completo que nuestras teorías estén bien, pero que haya existido algún factor externo a la estrella que haya provocado la explosión. Un civilización lo suficientemente avanzada, establecida en alguno de los miles de millones de planetas habitables que sabemos que existen podría haber hecho explotar la estrella. Sabemos que sólo una pequeña parte de la masa estelar fue expulsada en la explosión. La mayoría del material, escribe Gal-Yam, fue atraído por el núcleo colapsado y probablemente se convirtió en un agujero negro de al menos unas 10 o 15 masas solares. ET podría haber creado este agujero negro como parte de un experimento, o como pieza indispensable para alguna inimaginable fuente de energía o sistema de transporte intergaláctico.

Como fuere, hay algo de lo que ya no podremos confiarnos: las estrellas pueden explotar antes de lo que nuestros cálculos predicen. Y eso no es poca cosa.

Escrito por Ariel Palazzesi

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