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Tripofobia: La repulsión que causan los hoyos pequeños agrupados

No sé de dónde viene esto, ¡pero es horrible!

La ciencia sigue avanzando en el estudio de múltiples fobias y desórdenes, tratando de establecer un origen, y de ser necesario, desarrollar tratamientos adecuados. Una supuesta fobia que ha ganado tracción en los últimos años es la tripofobia, que indica el miedo a agrupaciones de agujeros. Desde la cabeza de semillas del loto hasta la piel de las frutillas, pasando por panales de abejas y un simple rallador de queso, hay mucha gente allá afuera que se siente incómoda con esos patrones…

El sobrediagnóstico y la hipocondría son dos problemas muy grandes en el mundo de la salud. Si los expertos no actúan con la suficiente cautela, casi cualquier cosa puede ser transformada en una enfermedad, y resultar tan mala para el paciente como una condición legítima. Eso hace que exista cierta resistencia a la hora de reconocer nuevas enfermedades y fobias.

Lamentablemente la Web no ayuda (¿un dedo torcido? Seguro es cáncer), y lo que llega a través de las redes sociales no se debe tomar tan en serio que digamos. Sin embargo, hay una palabra que se sigue repitiendo: Tripofobia.

Tripofobia: ¿Es realmente una fobia?

¿Te incomoda… o te da ganas de comer?

Miedo a los agujeros. O mejor dicho, miedo a grupos de agujeros que pueden o no ser regulares. Al mismo tiempo, tampoco necesitan ser redondos, porque hay «casos» reportados de tripofobia en cosas como panales de abejas o los patrones rectangulares de ciertas obleas. Lo primero que nos debemos preguntar es: ¿Estamos realmente ante una fobia?

Los últimos estudios sugieren que no. Debido a que las imágenes comparten ciertos detalles con organismos venenosos, la hipótesis apuntaba a una «asociación aprendida», pero un equipo de científicos chinos representando a cuatro universidades comprobó al enseñar imágenes modificadas a niños de preescolar que las reacciones de asco están vinculadas sólo a las características visuales de un patrón tripofóbico, y no a su vínculo con animales venenosos.

¿Y qué tal esto?

En otras palabras, la tripofobia no es una fobia, sino una respuesta instintiva que no se puede «desaprender». Tal vez, el siguiente paso para los expertos sea estudiar la relación entre la tripofobia y la dermatopatofobia, que es el miedo a enfermedades, lesiones, y otras condiciones de la piel.

La tripofobia es una respuesta instintiva que no se puede «desaprender»

Escrito por Lisandro Pardo

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