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Un diamante de mil billones de trillones de trillones de quilates

A 50 años luz de la Tierra, en la constelación del Centauro, se encuentra Lucy, el diamante más grande del universo. Es el corazón de una estrella similar al Sol, que al dejar de brillar se comprimió en una masa súper densa de carbono. Lucy es un diamante de 4000 kilómetros de diámetro.

La "Estrella de África", el diamante más grande de la Tierra, que hoy brilla en el centro de la cruz de la corona real británica, pesa 530 quilates. Fue tallado del diamante más grande que se ha encontrado jamás, una piedra que en bruto alcanzaba los 3.100 quilates. Se trata realmente de un diamante “grande”, del tamaño de un huevo de gallina. Pero a la par de “Lucy”, no es más que un triste guijarro.

El peso de Lucy se estima en mil billones de trillones de trillones de quilates. Este es un número demasiado grande para que nuestro cerebro pueda hacerse una idea de lo que representa. Si lo escribimos en un papel veremos que es igual a “10,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000,000”, una cifra bastante más grande que los 3.100 quilates de la "Estrella de África", que de ser una estrella pasa a ser poco más que una triste lucecita.

Es que este enorme diamante cósmico que se ha catalogado bajo el poco romántico nombre de “BPM 37093” es en realidad una enana blanca. Los astrónomos llaman “enana blanca” al núcleo de una estrella (o lo que queda de ella) después de que el astro consume todo su combustible nuclear y se apaga. Estos restos son en su mayor parte carbón.

Ubicado en la constelación Centauro, Lucy ya no brilla como un Sol, pero sigue siendo una verdadera estrella. Según Travis Metcalfe, el astrónomo que dirigió el equipo que descubrió a Lucy, del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, "se necesitaría una lupa de joyero del tamaño del Sol para graduar este diamante".

Los astrónomos habían especulado con que las enanas blancas contenían restos de carbono cristalizado desde hace al menos 40 años, pero sólo recientemente tuvieron la posibilidad de obtener evidencia directa de este fenómeno. La enana blanca vibra constantemente, y tal como dice Travis, "al medir esas palpitaciones se pudo estudiar el interior de la enana blanca, de la misma manera las medidas de los sismógrafos durante los terremotos le permiten a los geólogos estudiar el interior de la Tierra". El resultado del análisis desenmascaró al (por ahora) diamante más grande de la galaxia.

Los astrónomos decidieron bautizarla "Lucy", por aquella canción de los Beatles, "Lucy en el cielo con diamantes".

Escrito por Ariel Palazzesi

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