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Una enzima contra la falta de sueño (PDE4)

Los deterioros cognitivos que tienen origen en la falta de sueño podrían ser reversibles. Un estudio de la Universidad de Pensilvania demuestra que al reducir la concentración de una enzima específica en el hipocampo del cerebro ayuda a contrarrestar algunas de las consecuencias que tiene la privación del sueño en la memoria. Los ratones sometidos a un tratamiento con un inhibidor de una enzima llamada PDE4 siguieron atentos aún luego de exceder su tiempo de vigilia normal.

Todos sabemos que cuando sobrepasamos una determinada cantidad de horas sin dormir, nuestro cerebro comienza a funcionar de forma deficiente. Nos cuesta concentrarnos en lo que estamos haciendo, y las tareas comunes requieren de bastante más tiempo. Este trastorno es bastante habitual en los estudiantes, que en vísperas de un examen suelen pasar una noche en vela -o durmiendo menos de lo normal- para intentar mejorar sus notas. Un equipo de científicos de la Universidad de Pensilvania, en los Estados Unidos, liderados por Ted Abel, realizó un estudio con el objetivo de determinar exactamente qué es lo que ocurre en nuestro cerebro cuando lo privamos del sueño reparador. Y encontraron que los niveles de una enzima llamada PDE4, que actúa sobre el hipocampo, se incrementan mientras que la concentración de una molécula llamada cAMP disminuye sensiblemente.

El trabajo de Abel y su equipo es muy importante, ya que al conocer los efectos que tiene la falta de sueño, se puede elaborar una estrategia para paliarlos. Los estragos que provoca la falta de sueño en la memoria y el aprendizaje podrían eliminarse al reducir la concentración de PDE4 en el hipocampo del  cerebro. Ted ha escrito un artículo sobre este tema y lo ha publicado en la última edición de la revista Nature. En el artículo explica cómo la privación de sueño en ratones afecta un importante mecanismo molecular de la región del cerebro conocida por su importancia en la memoria y el aprendizaje: el hipocampo. En todo el mundo, millones de personas padecen trastornos físicos, psicológicos o simplemente trabajan en sitios que impiden que duerman el tiempo necesario. Esto situación, obviamente, más tarde o más temprano produce trastornos en su memoria y dificultades en el aprendizaje. En el caso de los estudiantes que mencionábamos al principio, esto es simplemente catastrófico.

Los ratones que participaron “voluntariamente” del experimento fueron privados del sueño y luego analizados por los científicos. Descubrieron que tenían mayores niveles de la enzima PDE4 y niveles muy reducidos de la molécula cAMP. cAMP es una sustancia crucial para la formación de nuevas conexiones sinápticas en el hipocampo, como resultado del aprendizaje. Lo más interesante de este trabajo es que los investigadores lograron revertir la disminución de la concentración de cAMP al administrar un inhibidor de PDE4. Esta inversión también ayudó a eliminar el déficit en las conexiones sinápticas del hipocampo y así contrarrestar algunas de las consecuencias sobre la memoria derivadas de la falta de sueño.

Seguramente no será mañana, pero este trabajo puede dar lugar a una serie de drogas destinadas a mantener nuestro cerebro en buenas condiciones aunque durmamos poco. Esto sería de mucha utilidad en aquellos encargados de conducir vehículos durante largos periodos de tiempo, estudiantes y aquellos pacientes aquejados de alguna dolencia que les impida dormir el tiempo necesario.

Escrito por Ariel Palazzesi

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