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Voyager I, en los límites del Sistema Solar

La sonda espacial estadounidense Voyager I, lanzada por la NASA en 1977, ha alcanzado los límites del Sistema Solar. Luego de 33 años de viaje, el robot se encuentra en una zona del espacio en la que el gas caliente ionizado que emana del Sol posee una velocidad nula. La NASA asegura que en cuatro años habrá abandonado por completo el Sistema Solar, ingresando al  espacio interestelar, fuera de la influencia magnética del Sol y rumbo a las estrellas.

A pesar de que muchos no se acuerdan de ella (o directamente ignoran su existencia), la Voyager I quizás sea la misión espacial más exitosa de todos los tiempos. Se trata de una sonda robótica, del tamaño de un coche mediano, que fue lanzada en 1977 por la NASA. A lo largo de su periplo visitó Júpiter y Saturno, proporcionándonos las primeras imágenes detalladas de esos mundos. Al igual que su gemela -la Voyager II– ha viajado durante 33 años, convirtiéndose en el artefacto manufacturado por el hombre que más se ha alejado del Sol. En este momento, la Voyager I se encuentra a más de 17.000 millones de kilómetros del Sol, y sigue enviando datos útiles.

Científicos de la NASA, reunidos en el marco del Congreso de la Unión Geofísica Americana que se celebra en San Francisco, acaban de anunciar que los últimos datos enviados por la sonda revelan que está abandonando definitivamente los dominios del Sistema Solar. Se ha alejado tanto del Sol, que se encuentra fuera del alcance del viento solar, ese flujo de partículas cargadas que nuestra estrella emite en todas direcciones. Esto forma una "burbuja" -la heliosfera– que envuelve todo nuestro sistema planetario. Al abandonar el Sol, esas partículas viajan a 1,7 millones de kilómetros por hora, pero su velocidad va disminuyendo hasta que, llegando a la zona conocida como heliopausa, se detienen. En esa región del espacio es donde se encuentra en este momento el robusto aparato de la NASA. “El Voyager, esta sonda que trabaja como una mula desde hace 33 años, nos muestra una vez más algo completamente nuevo", ha dicho Rob Decker, uno de los expertos de la NASA que se encarga de analizar los datos relacionados con las partículas de baja energía proporcionados por la misión Voyager.

Los especialistas de la NASA creen que a la sonda le tomará otros cuatro años de viaje lograr salir por completo del Sistema Solar, abandonando definitivamente la influencia magnética del Sol e ingresando para siempre al espacio interestelar. "Los científicos creen que los vientos solares se convierten en laterales bajo la presión de los vientos interestelares", han dicho los voceros de la NASA. "Cuando notamos que la velocidad de esas partículas habia caído a cero, quedamos estupefactos", agrega Decker. La agencia espacial a calificado a este evento como “otro hito en su viaje a través de la heliósfera y de su próxima salida de nuestro Sistema Solar". Mientras tanto, su gemela Voyager II viaja a una velocidad de 14,8 km/s, y tardará unos 193.000 años en alcanzar la estrella Ross 248.

Escrito por Ariel Palazzesi

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