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aMSN

Un mensajero instantáneo que se asemeja mucho al MSN Messenger, pero incluye bastantes más opciones a la hora de configurarlo. Además, está disponible para una gran cantidad de sistemas operativosA pesar de que muchos lo aborrezcan y no puedan ni hacer doble clic para ejecutarlo, no se puede negar que MSN Messenger es el mensajero instantáneo más utilizado en el mundo cibernético. Tal como sucedía con ICQ a fines de la década pasada, el primer programa de este estilo que se dio a conocer en forma masiva, el liderazgo del producto de Microsoft, hoy en día, es incuestionable. Su popularidad creció a partir de la inclusión del sector femenino al grupo de usuarios, incluyendo todo tipo de iconos, imágenes y todas esas cosas que a las tías les encanta.
¿Qué tiene que ver todo esto con aMSN? Pues, digamos que el nombre ya les da una pista. Se trata de un “clon evolucionado” del mensajero de Microsoft, cuya particularidad es la de ser abierto al público para su modificación. Si decimos que tiene todo lo que el MSN tiene y más, y que es completamente gratuito de conseguir (además de ser más liviano), entonces habría que echarle un ojo. Empecemos a desmenuzar todo lo que este programa tiene para ofrecernos.

De movida viene en inglés, así que para ponerlo en castellano hacemos clic en la esquina superior izquierda, en la palabra Idioma, y elegimos Spanish de la lista. Aún no comprendo por qué ponen “spanish” y no “español” en la mayoría de las opciones de cambio de lenguaje.
Con una ventana principal muy simple pero atractiva, pinchamos en Iniciar sesión para introducir los datos de nuestra casilla de correo. Si somos los únicos que vamos a utilizar aMSN, entonces colocamos el puntito en Usar configuración por defecto y allí llenamos los campos. En cambio, si el ordenador es compartido con otras personas, el sistema de perfiles funciona a la perfección. Si es la primera vez, agregamos la cuenta desde el botón Añadir un perfil; introducimos el usuario y la contraseña y estamos listos para iniciar sesión. Una particularidad llamativa es que, habiendo varios perfiles creados, puede recordar la contraseña de TODOS ellos tildando la opción de Recordar contraseña. Esto no es posible en MSN Messenger, donde sólo se puede recordar una sola de ellas.
Por último, está la alternativa para iniciar la sesión en un modo preestablecido. Aquí no existe el modo Desconectado, sino que en su lugar se encuentra el Invisible.

Como siempre hacemos con las aplicaciones de esta sección, vamos a adentrarnos en las Preferencias, situadas en el menú Herramientas. Lo primero que salta a la vista es la dimensión de la ventana que surge. Para verla por completo sin tener que desplazarla, necesitamos que la resolución de pantalla sea de 1024×768 pixeles. Hecho ésto, repasemos cada una de las solapas:

Personal: Aquí no hace falta mucha explicación, pero si vale aclarar que con aMSN podemos tener un apodo (o nick) general y otro distinto para las ventanas de conversación. Por ello es que hay dos campos posibles para rellenar. En cuanto a la fuente, es una lástima que no se pueda escoger el tamaño de la misma en forma general; sólo el tipo y el color de la misma.

Apariencia: En ésta se configura todo lo relacionado con el aspecto de aMSN, tanto de su interfaz como el de las conversaciones. Las opciones de arriba nos dejan a elegir la fuente que utiliza el programa para su interfaz, por si no nos agrada la que viene por defecto. El resto es muy similar a su equivalente en MSN Messenger, y aquí también es mejor dejarlo como viene por defecto (a menos que nos moleste algunos de estos eventos).

Sesión: El número de alternativas crece considerablemente. El primer cuadro resulta muy familiar, y es donde se decide -entre otras cosas- si queremos tener funcionando aMSN desde el inicio de Windows. El segundo cuadro es un poco más interesante, ya que nos permite agregar Estados personalizados de Ausente. Al pinchar en Añadir nuevo estado, definimos el nombre del mismo, el apodo que lo acompaña (opcional), el estado al que está relacionado (generalmente Ausente) y el mensaje automático que responderemos si alguien intenta chatear con nosotros mientras estamos bajo ese estado. El último cuadro se refiere al comportamiento de las ventanas al recibir mensajes de nuestros contactos: los avisos, la organización, etc.

Grupos: De ésta no hay nada que mencionar. Es sólo un detalle en la organización de los contactos, según los que utilicen el móvil.

Privacidad: Aquí tampoco hay mucho misterio. Tenemos los contactos aceptados por un lado y los bloqueados por el otro. Podemos optar por aceptar recibir mensajes de cualquier usuario que no esté bloqueado (aunque tampoco esté en nuestra lista) poniendo el punto en la primera opción, o aceptar sólo los que provengan de alguien autorizado y perteneciente a nuestro grupo de contactos, poniendo el punto en la segunda.

Historial: aMSN incorpora una novedosa funcionalidad, ausente en MSN Messenger: la grabación de las videoconferencias. Si, así es, si utilizamos este programa y tenemos la opción correspondiente activada (que se encuentra en esta solapa), las conversaciones con video quedarán grabadas en un archivo de este tipo. Por defecto viene desactivada, así que si les interesa acuérdense de activarla. También se registran las conversación de texto, de igual forma que en el mensajero instantáneo de Microsoft. Ambas cosas se pueden eliminar fácilmente con los botones incluidos en este apartado.
La sección inferior nos deja seleccionar los eventos a registrar. El historial con los mismos aparece en la ventana principal, en una línea ubicada debajo de todo. No lo parece, pero puede resultar útil en ciertas circunstancias.

Conexión: Si no acceden a Internet directamente y pasan por algún ruteador o proxy, ésta es la solapa donde pueden configurar aMSN para que funcione bien. Acepta los protocolos HTTP, SSL y SOCKS5. A su vez, también permite cambiar los parámetros para realizar transferencias de archivos. Todo estos detalles son bienvenidos para los usuarios expertos en redes que quieran hacer andar aMSN hasta en los ordenadores más restringidos.

Otras: En esta solapa se reúnen todas las opciones que no tienen una categoría en especial. Por ejemplo, la que se utiliza para configurar la cámara web o la definición de la carpeta donde van a parar los archivos recibidos. Aquí también es posible seleccionar los programas externos que utilizará aMSN para ciertas acciones, como la de abrir una página o enviar un correo.

Avanzadas: Llegamos a la más interesante de todas. En esta solapa se demuestra la versatilidad del programa para configurar cada detalle. Aspectos como la posición de la ventana de aviso, la búsqueda automática de actualizaciones (que recomiendo destildar), la posibilidad de desactivar el sistema de perfiles o el hecho de hacer que nuestros contactos no sepan cuando estamos tecleando -como nos avisa MSN Messenger- son sólo algunos ejemplos de una larga lista. Es aconsejable gastarse unos minutos en revisar cada una de las líneas, y seguramente encuentren la forma de mejorar su experiencia con este mensajero.

Hasta ahora, todo suena conocido para todos los usuarios de MSN Messenger. Excepto las opciones de profunda personalización, el resto estaban presentes en este mensajero. Pero, a medida que hacemos habitual su uso, surgen las pequeñas diferencias que existen entre ambas aplicaciones.
Ya mencionamos al principio la capacidad de aMSN de guardar más de una cuenta con contraseña. También relatamos la posibilidad de guardar las videoconferencias en un archivo con formato de video. Al abrir las conversaciones con varias personas de un mismo grupo, veremos que se agrupan por solapas en una sola ventana para mayor comodidad; por supuesto, ésto puede modificarse desde las preferencias. Al configurar la imagen para mostrar, extrañamente nos deja elegir sólo las que tengan extensión .PNG (lo que parece ser un bug de esta versión en particular). Lo bueno es que tendremos otra lista con las imágenes de nuestros contactos, que automáticamente pasan a formar parte de nuestra propia lista al momento del encuentro en una conversación. Otros detalles, como el icono con una cruz roja que figura al lado de algunos contactos (lo que significa que esos no nos tienen en sus respectivas listas) o las formas de organización del texto en las ventanas de chat (estilo MSN Messenger o estilo IRC) componen un conjunto de pequeñas diferencias entre el producto de Microsoft y aMSN.
Ya me estaba olvidando de la interfaz. Desde el menú Herramientas se puede seleccionar la función de Tema (skin) para cambiarle la apariencia a aMSN. Por defecto sólo viene uno, pero pueden descargarse muchos más desde el sitio web oficial. Y no sólo eso, desde el mismo menú se accede al Selector de plug-ins, que vendrían a ser como diminutos programas que desarrollan una tarea específica. Ninguna de estas dos opciones se encuentra presente en MSN Messenger. Punto para aMSN.

Amantes del software libre y abierto, que desde hace tiempo esperaban un mensajero con las capacidades del MSN Messenger -pero que no fuera de Microsoft- pueden encontrar en aMSN lo que estaban buscando. Una interfaz simple, clara, con el mismo potencial pero con un nivel de personalización mucho mayor. Funcionalmente hablando, es bastante más estable que su rival y resiste los “bajones” de la conexión de buena manera. Es más veloz, y se nota principalmente al iniciar sesión.
Como ven, estamos ante un programa muy completo. Sean fanáticos o no del MSN Messenger, creo que deberían probar éste. Quien dice, quizás se encuentren con algo más amigable y que se adapta mejor a sus gustos a la hora de chatear. Es gratuito, liviano y funciona sobre casi cualquier plataforma, así que no tienen excusas como para no hacerlo.

Escrito por editorwp_6720

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