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Analizamos a Songbird

A muchos usuarios les irrita el pobre (o nulo) rendimiento que muestran algunos productos de Apple fuera de sus propios ordenadores. El iTunes para Windows, más que funcionar araña las paredes, y ni hablemos de algo relativamente "oficial" por parte de Apple para una distro de Linux. Lo mismo sucede con las últimas versiones del Windows Media Player, que se han convertido en algo realmente molesto de manejar. Si buscas desechar al Media Player o te encuentras una batalla para poder usar tu iPod bajo Linux, una de las paradas a realizar puede que sea Songbird. Veamos si vale la pena.

El código abierto al rescate
Ante estas cuestionables decisiones por parte de diferentes corporaciones que se niegan a dar el soporte y la diversidad necesarias para hacer funcionar sus productos en diferentes plataformas, el código abierto debe salir a cubrir estos agujeros. Al mismo tiempo, esto tiene una cosa buena y una cosa mala. La buena es que podemos obtener una base de compatibilidad, por más mínima que sea, para utilizar nuestros dispositivos. La mala es que estos proyectos suelen ser realizados a pura voluntad y de forma gratuita, por lo que el avance de los mismos suele ser lento, o en el peor de los casos, el proyecto queda abandonado.

El caso de Songbird es especial. Además de ser un reproductor multimedia que incorpora cosas como soporte QuickTime o compatibilidad con iPod, al mismo tiempo es un navegador basado en el código que ya le hemos visto a Mozilla Firefox. Por el lado de la reproducción multimedia, incorpora código del VideoLAN Player, más conocido como VLC. Songbird se encuentra en pleno desarrollo, con su versión 1.0 a la vuelta de la esquina. En esta ocasión le dimos una revisada a la última versión estable disponible, la 0.7.0, que tiene poco más de tres meses.

Su instalación no presentó problema alguno. Lo que nos llamó la atención fue el prolongado contrato-licencia que posee. Songbird incorpora código de varias fuentes diferentes, por lo que todos los aspectos legales deben quedar claros. Aún así, ciertas restricciones le impiden a Songbird ser distribuido por defecto en versiones de Linux como Debian o Ubuntu. Por otro lado, algunos problemas técnicos están presentes, lo cual provoca que Songbird no funcione del todo bien en ciertas distros. Se espera que la próxima versión 1.0 mejore esta situación.

Al ejecutarlo por primera vez, Songbird inicia un asistente que te permite configurar al programa de forma sencilla. Puedes importar la librería de iTunes o revisar carpetas para agregar tus archivos de forma automática a Songbird. El otro punto importante (y tal vez el más fuerte que posea el programa) es su capacidad de agregar extensiones, tal y como se puede hacer con Mozilla Firefox. Entre las extensiones por defecto podemos ver el soporte tanto para QuickTime como para archivos Windows Media, además de la compatibilidad con iPod y con streams SHOUTcast. Existen varias extensiones para instalar, aunque no todas funcionan tal y como deberían, lamentablemente. Parte del proceso de desarrollo, si se quiere ver de esa forma.

Su apariencia tiene ciertas similitudes tanto con iTunes como con la librería del Windows Media Player. Los títulos son dispuestos de forma general en la parte inferior, y luego discriminados por diferentes parámetros como género, artista o álbum. También puedes utilizar listas de reproducción incorporadas por defecto o crear las tuyas. También hay un acceso directo a los marcadores que hayas configurado (recuerda que Songbird también es un navegador) y una ventana en donde podrás ver el arte asociado con el archivo multimedia. El reproductor también posee una versión mini, en la que la gran mayoría de la ventana desaparece para sólo dejar una versión reducida de los controles de reproducción.

Al entrar dentro de su menú de opciones vemos muchas funciones que nos hacen recordar de inmediato a Mozilla Firefox, especialmente dentro de las secciones Avanzada y Privacidad. De hecho, decidimos explorar un poco más este punto y decidimos ver si podíamos aplicar las optimizaciones de Firefox en Songbird. Los comandos about funcionan a la perfección, al punto que El Libro de Mozilla está presente en Songbird. También hay una gran similitud en la sección de motores de búsqueda, salvo que los motores configurados allí son muy diferentes a los que se ven por defecto en Firefox. También puedes cambiar la apariencia de Songbird gracias a los Feathers que hay disponibles.

No todo lo que reluce es oro
El hecho de ser multiplataforma, de llevar soporte a aquellos sistemas en donde no lo hay, de poder agregar extensiones y de incorporar un navegador es suficiente como para considerar a Songbird una opción más que atractiva. Pero algo que también es cierto es que considerándolo específicamente como un reproductor, el programa sólo cumple. Por supuesto, importar archivos mp3 es cosa de dos segundos, sin embargo, fue algo muy extraño habernos encontrado con un problema al querer reproducir un archivo en formato FLAC. Esperábamos que FLAC fuera el formato que menos problemas nos causara debido a su naturaleza de código abierto, pero este error de GStreamer con el que nos topamos nos dejó rascándonos la cabeza, y no de sucios. Intentamos todo, desde las instrucciones en la wiki a instalar tanto FLAC como las bibliotecas GStreamer existentes para Windows, pero no hubo forma de hacerlo funcionar. En cambio, los archivos mp3 salieron funcionando al instante.

Otro problema a nuestro parecer muy serio y que se está reclamando bastante entre los seguidores de Songbird, es la falta de un ecualizador. Existen personas que dicen que no es necesario el uso de un ecualizador, pero al mismo tiempo los oídos de las personas no son todos iguales. Como excusa número uno, los usuarios de Songbird remarcan cada vez que pueden que VLC sí tiene un ecualizador, el cual no fue incorporado en Songbird hasta ahora. Veremos si las versiones futuras traen un ecualizador propio, pero esto detiene a muchos usuarios a la hora de aceptar a Songbird.

Por último, decidimos medir su consumo de memoria. Esperábamos que los valores de memoria disminuyeran al usar el reproductor en su modo mini, pero este no fue el caso. Es más, cuando estábamos reproduciendo un archivo mp3, el consumo de memoria se disparó hasta llegar a los 71 MB, esto después de haber aplicado algunas optimizaciones en la sección about:config que tiene Songbird. Puede que la versión para Windows tenga un consumo más elevado que sus contrapartes de Linux y Mac OS, pero eso no cambia el hecho de que 71 MB de memoria para un solo mp3, es inaceptable.

En conclusión, está claro que Songbird intenta ser un reemplazo viable para el iTunes y el Media Player. Está en buen camino de lograrlo, con funciones que llaman mucho la atención, pero su nivel de optimización es bastante pobre. El soporte FLAC nos falló sin razón alguna, su falta de ecualizador se hace sentir muchísimo, y su consumo de memoria deja mucho que desear. Esperamos que las versiones a venir, más específicamente la versión 1.0, ataquen estos inconvenientes de frente. Hasta entonces, esperamos con ansias.

¡Buena suerte!

Escrito por Lisandro Pardo

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