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Animación suspendida mediante sulfuro de hidrógeno

Investigadores han descubierto que la exposición al sulfuro de hidrógeno, el producto químico que da a los huevos podridos su olor característico, puede poner a las ratas en un estado de animación suspendida. Si fuese capaz de hacer lo mismo con los seres humanos, podría resolver el problema de los largos viajes espaciales o la situación de pacientes crónicos.

Si tomásemos al azar alguna novela de ciencia ficción en la que hay algún viaje espacial entre dos puntos distantes de la galaxia, seguramente el autor habrá recurrido a argumentos como los “saltos hiperespaciales” (Star Trek, por ejemplo), los “portales interdimensionales” (Star Gate) o la “animación suspendida” (2001: Una Odisea del Espacio). Las dos primeras alternativas están muy lejos de convertirse en realidad, pero la tercera podría encontrarse a la vuelta de la esquina, gracias a las propiedades del sulfuro de hidrógeno.

"El sulfuro de hidrógeno es ese gas apestoso que puede matar a los trabajadores que se encuentran en las alcantarillas, pero administrado en dosis pequeñas y controladas a ratas les provoca, en cuestión de minutos, un estado de suspensión metabolica completamente reversible”, dice Warren Zapol, MD, jefe de Anestesia y Cuidados Críticos en el Hospital General de Massachusetts. Zapol y sus colegas han publicado los resultados de sus estudios en la revista Anesthesiology.

A los ratones utilizados durante el experimento se los pudo colocar en ese estado con dosis realmente pequeñas de este gas. La frecuencia cardiaca de los animales disminuyó al 50% a los 10 minutos de comenzada la exposición. El consumo de oxigeno y la producción de dióxido de carbono disminuyó considerablemente, y su tasa de respiración y metabolismo también lo hicieron, entrando en un estado hipometabólico.

Pero lo más interesante de estos experimentos es que sus órganos principales siguen funcionando correctamente. La fuerza de los latidos de su corazón sigue siendo la misma, al igual que su presión sanguínea y los niveles de oxígeno en la sangre, lo que implica que sus órganos vitales nunca se encontraron en riesgo de daño permanente debidos a la falta de oxigeno.

En general, los estados de animación suspendida que se inducen en diferentes animales incluyen efectos como la disminución de la temperatura corporal. Este efecto también se manifiesta en estos ratones sometidos al sulfuro de hidrógeno. Los investigadores tenían dudas si era esta baja de la temperatura corporal de los ratones la que provocaba la disminución de su estado metabólico, pero diferentes experimentos realizados con grupos de control demostraron que la temperatura del cuerpo en sí no es la causa de la disminución del ritmo metabólico.

Todos los ratones que participaron del experimento se mantuvieron en un estado de animación suspendida durante el tiempo que se encontraron expuestos a los bajos niveles de sulfuro de hidrógeno. Luego de varias horas, los investigadores eliminaron el gas, y 30 minutos más tarde, los ratones volvieron a la normalidad.

Por supuesto, los investigadores aún no saben si los seres humanos reaccionarán de la misma forma que los ratones a los efectos del sulfuro de hidrógeno. De hecho, se sabe que esta sustancia, al menos en dosis grandes, es tóxica para los animales grandes y que debería ser administrado por vía intravenosa para prevenir la toxicidad pulmonar.

Si los seres humanos pudiesen ser colocados en un estado de animación suspendida prolongado y reversible, estaríamos en presencia de una la técnica podría ayudar a evitar meses de sufrimiento luego de una lesión traumática o, como decíamos, abrir por fin la posibilidad de los viajes espaciales de larga duración.

Escrito por Ariel Palazzesi

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