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Blu-ray: ¿muerte rápida o larga vida?

La feroz lucha entre formatos que protagonizaron Sony y Toshiba dejó un claro vencedor: Blu-ray. Sin embargo, la batalla ha sido tan cruenta y los enemigos adicionales tan fieros que la dentellada al formato azul ha sido mortal de necesidad. Se desangra rápidamente, y como suele suceder en estos casos, va a ser una muerte dulce y sin dolor en apenas 12 meses. O eso pretenden algunos, porque quizá la realidad es que el disco azul goza de una salud de acero y unas zarpas bien afiladas para hacerse hueco en el mercado del video doméstico durante mucho tiempo.

Se cuenta que las personas con grandes hemorragias entran velozmente en un estado de shock que les lleva al deceso sin apenas darse cuenta. Podría decirse que se van durmiendo serenamente hasta que se diluyen en la nada. Casi felices, debido al torrente de endorfinas que genera el cerebro al verse sorprendido por el impacto de la muerte inminente y del choque producido por la pérdida de sangre. Pues algo así nos tememos que le está sucediendo al formato del rayo azul. Y es que la cruenta batalla que lidió con el formato propietario de Toshiba, el HD DVD, le mantuvo varios años en suspenso, sin avanzar hacia ningún lado, pues los usuarios esperaban expectantes a ver de qué lado caía la balanza para comenzar a comprar su sistema. Se sucedieron las hostilidades, los tratos bajo cuerda con las grandes compañías de entretenimiento se cerraban casi a machetazos. Los estrategas de una y otra marca echaban el resto y mostraban sus mejores armas para tratar de imponerse al rival. No se guardaron nada.

Al final, las tácticas empleadas por Sony demostraron ser la correctas, y gracias a la inclusión de su Play Station 3 y a una agresiva estrategia de acuerdos comerciales con la industria cinematográfica, lograron asestarle el golpe definitivo al HD DVD. Éste si murió con dolor y entre agónicos estertores. Toshiba se había gastado enormes sumas de dinero para promocionar el formato y sin apenas obtener ninguna ganancia, vio truncada la proyección de futuro y su prometedor sistema pasó a mejor vida sin ni siquiera haber dado sus primeros pasos.

Lo que Sony no sabe es que su rival japonesa acertó en una de sus estocadas, seccionándole la femoral. Una herida de la que mana sangre en abundancia pero que no se suele notar demasiado por no ser apenas dolorosa. Todo el tiempo que pasaron luchando, fue tiempo perdido que permitió a la tecnología seguir avanzando por otros derroteros. El futuro corre tan deprisa que, como te despistes un instante, te atropella. Mientras los dos gigantes de la electrónica se machacaban en las alturas, la tecnología de almacenamiento de datos avanzó como las balas. Los discos SSD fueron evolucionando en prestaciones y en precio. Los discos duros actuales aumentaron a saco sus capacidades, manteniendo los costes o incluso bajándolos. Y lo que es peor, los medios de venta directa de contenidos como iTunes y similares, se posicionaron pronto como sistemas alternativos de negocio. Sin plástico, sin engorros, sin discos. Sólo pagar, bajar y ver. Fabricantes de tecnología, como Apple, Microsoft o Linksys, operadoras de telefonía, entre ellas Telefónica en España, y numerosas cadenas de televisión por cable ofrecen ya películas y toda clase de programación a través de Internet. Y muy pronto estarán en condiciones de hacerlo masivamente y bajo los estándares de la alta definición. Es tal el auge de la oferta audiovisual online, a caballo de conexiones cada vez más rápidas, que muchos consideran irrelevante que un formato concreto de disco haya conseguido por fin desbancar al otro.

Pero no sólo tiene que remontar la herida del tiempo perdido en la lucha contra el formativo rival. Aparecen otros enemigos que frenan su expansión masiva, como por ejemplo, la manida crisis. El Blu-ray se encuentra atrapado por los problemas derivados de la economía. Tanto los reproductores como los discos aún poseen un precio poco popular. Podemos encontrar lectores por 200€ y películas por 15€ pero con los DVD aun vivitos y coleando a precios de derribo, pocos se sienten atraídos a gastarse tanto dinero a cambio de una mejora apenas perceptible si no eres muy exigente con el mundo del video. Añadamos que para disfrutar completamente de la alta definición que promete el formato de Sony, debemos adquirir un televisor con una resolución de 1080p, que por ahora no son tampoco nada baratos. Casi un año después de que el HD DVD fuera enterrado, no se ha producido la invasión azul que se esperaba. "Todavía es un mercado pequeño", estimó Michael Mathieu, analista del instituto de estudios GfK, quien añadió que la conversión a este formato será "más larga que lo que conocimos en 1995-1997 con el paso del casete de vídeo VHS al disco DVD". Las ventas de lectores de salón Blu-ray, si se excluyen las consolas de videojuegos PlayStation 3, aún no despegaron: se esperan unas ventas de cuatro millones en 2008, según las cifras de Strategy Analytics, muy lejos de los lectores tradicionales (111 millones).

La venta de discos Blu-ray sólo representan un 2% de los títulos comercializados. "El público no es el mismo" que cuando apareció el DVD, según Mathieu: "Entonces nos dirigíamos a los hogares con televisor. Ahora hace falta tener una pantalla de alta definición para tener acceso, lo que reduce el público (potencial) a un tercio". Además, según un estudio científico reciente, el salto tecnológico del DVD al Blu-ray es menos perceptible para el público que el que supuso el paso del video al DVD. A la gente de a pie no le parece una maravilla lo que consigue el formato de Sony con respeto al DVD que mantienen hoy. Y eso es suficiente para desanimar las ventas. "Pensamos que el clima económico va a frenar la transición al Blu-ray", subrayó Helen Davis, encargada del departamento de vídeo del gabinete británico Screen Diges. "La gente retrasará la compra salvo si el lector de DVD se les estropea, e incluso en ese caso, preferirán gastarse 50 euros en un lector clásico", explicó.

Robin Harris, un respetado especialista en sistemas de almacenamiento que escribe en zdnet, asigna fecha al rigor mortis del Blu-ray. Se tira a la piscina y afirma que en un año, el formato de Sony exhalará sus últimos suspiros como medio masivo de almacenamiento para el gran público. Lo compara con los extintos Laser Disc, Minidisk, SACD y pronostica una veloz evolución hacia los sistemas de descarga online. Actualmente, el formato en cuestión tiene sólo el 4% del mercado estadounidense, una cantidad tan baja que según el americano, resulta ya imposible de remontar tal y como andan las cosas. Hay otros, que opinan algo parecido. Lógico, porque están muy escocidos tras la derrota. “Tengo la impresión de que el Blu-ray no es más que una etapa", pronosticó el director general de Toshiba en Francia, François Séguineau, convencido de que los estuches y los lectores de DVD serán pronto reliquias del pasado. Se le nota resentido al pobre. Tanto que trataron de echar marcha atrás, sacando al mercado una actualización del DVD tratando de desbancar al nuevo formado de Sony que a su vez, contraataca lanzando una extension del CD que mejora la calidad.

La predicción de Harris ha levantado revuelo y ya han salido a la palestra los detractores que niegan la mayor y, aparte de ironizar contra el periodista de zdnet, han argumentado de forma inmediata contra la diatriba de este autor tan agorero. Bill Hunt ha sido el más contundente y desmonta uno por uno los razonamientos que propone Harris para declarar que al Blu-ray le quedan dos telediarios. Para empezar acusa al redactor de zdnet de no ser un experto en la industria del video porque se ha dedicado toda la vida al almacenamiento de datos en disco duro. "Robin Harris ha vendido y promocionado almacenamiento de datos durante más de 20 años en empresas grandes y pequeñas. Lo cual no tiene nada de malo; mejor para él. No es realmente la persona adecuada para juzgar el futuro de lo que es, en su esencia, un formato de vídeo doméstico” dictamina. Sigue su discurso desmontando las afirmaciones de Harris en las cuales niega la existencia de buenos y variados títulos de películas y además afirma que no se vende nada . “Es posible que para final de año, Ironman y El caballero oscuro alcancen el millón de unidades vendidas. Ese hito se habrá alcanzado algo más de dos años después de que se lanzara el formato Blu-ray. ¿Sabéis cuánto tiempo tardó el DVD en tener su primer título que vendiera un millón? Casi tres años: Matrix, que se lanzó en este formato a finales de 1999. Me parece que Blu-ray avanza según las previsiones”.

Nombra una lista muy extensa de obras en vídeo que harían las delicias de cualquier cinéfilo. Y finalmente argumenta que si bien los precios aún están demasiado altos tanto para el lector como para los discos, la tendencia que se observa es que a finales de año alcanzan unos costes más que populares y suficientemente bajos como para que el público realice compras de modo masivo con ellos. También declaró que el Blu-ray no va a alcanzar las impresionantes cotas de mercado que posee el DVD pero a pesar de todo, logrará suficiente presencia como para reportar pingües beneficios a la industria cinematográfica y sus derivados. El negocio está asegurado y por tanto, el formato también. “Creo que el reparto dentro de unos años será 50% para el DVD, 30% a 40% para el Blu-ray y un porcentaje más reducido para las descargas. El Blu-ray no va a sustituir al DVD, el formato con más éxito de la historia de la electrónica de consumo, y cualquiera que crea lo contrario está alucinando. Pero el futuro del Blu-ray es muy halagüeño” pronosticó Hunt. Concluye con un aplastante grito de que el Blu-ray no sólo no está muerto sino que puede erigirse como el éxito del año. “Los estudios de Hollywood apoyan el formato Blu-ray Disc al 110%. También los fabricantes de hardware, y los principales comerciantes. En 2009 van a multiplicar los lanzamientos destacados. Y el año que viene, los precios del hardware y software serán aún más asequibles. El Blu-ray va a estar con nosotros durante mucho tiempo. Me da igual lo que digan Bill Gates, Steve Jobs y Robin Harris. Jamás ha habido época mejor para ser un cinéfilo”.

Ben Drawbaugh también se lanza a morderle el culo a Harris alegando que siempre existen alarmistas que proclaman la muerte de los soportes físicos a poco que se produzca alguna noticia importante en las descargas digitales pero luego todo queda en agua de borrajas. Y cita el caso de los VHS, que a pesar de los años, aún existen marcas que fabrican combos para este tipo de formato. Se mofa de los pronósticos acelerados porque asegura que todo el mundo sabe que un día u otro los sistemas de soporte físico acabaran por rendirse al almacenamiento masivo, pero que el truco consiste en acertar cuándo se producirá el cambio de paradigma. Pero incluso así, los propios dirigentes de empresas de servicios de streaming tan poderosos como Netflix, aseguran que los tipos de cliente que utilizan dichos servicios es diferente a los que se decantan por los DVD, así que no genera conflicto la pervivencia de ambos nichos de mercado.

Y para rematar la faena, aparecen numerosos artículos que hablan de lo bien que marchan las ventas del disco azul. Concretamente, en Europa parece que comienza a despegar. El formato ha aumentado su expansión de manera espectacular. Las ventas de reproductores y películas Blu-ray han aumentado este año en Europa a un ritmo mayor que el DVD en sus primeros momentos. Según Futuresource, las ventas de reproductores Blu-ray en Europa alcanzarán los 2.500.000 de unidades el año que viene (no contando las ventas de PlayStation 3), mientras que las ventas totales (PS3 y reproductores) del formato en sus primeros 3 años han superado al del DVD en el mismo periodo en una proporción de 5 a 1. La consultora GfK ha apuntado que los discos Blu-ray aumentaron sus ventas en noviembre un 165% con respecto al mes anterior en el Reino Unido, lo que se traduce en más de 462.000 discos adquiridos. Por su parte, la British Video Association (BVA) destacó el más de medio millón de unidades de Batman The Dark Knight vendidas en su primer día, el 21% de las mismas en Blu-ray. En Europa, se han vendido hasta el momento 6.500.000 discos, lo que supone un crecimiento anual del 320% ¿Cómo se te queda el cuerpo?.

Sinceramente, San Harris me parece un poco alarmista. Por no decir exagerado. Sus teorías sobre la muerte del Blu-ray en 1 año me resultan completamente infundadas. Entiendo que este hombre defienda con pasión los sistemas de descarga digital y el almacenamiento en soportes basados en memoria magnética o similar. A mí tampoco me gustan los sistemas ópticos a pesar de las capacidades que pueden alcanzar. Los considero frágiles, lentos, incómodos, poco robustos y nada fiables. Se rayan con mirarlos. Tardan rato en arrancar, en leer y en apagar. No resisten las vibraciones ni los golpes. Y necesitan programas especiales para grabar o leer sus contenidos. No les llegan a las memorias sólidas ni a la suela de los transistores. Sin embargo, tenemos que reconocer la buena situación actual y el margen de maniobra de que aún disponen estos dispositivos. Nacieron para sustituir una tecnología superada, que ya cumplió su función, y hoy día satisfacen nuestras necesidades de forma más que suficiente. Es cierto que los precios actuales son elevados, pero no es menos cierto que eso siempre sucede cada vez que acaece un cambio de modelo tecnológico.

Cuando salieron las grabadoras de DVD recuerdo que me espeluznaba cuando me decían el precio. A los pocos meses, bajaban de manera espectacular hasta colocarse en el ámbito de lo razonable, pasando unos años después al entorno de lo risible. Los Blu-ray van por el mismo camino. En un año los lectores bajarán por debajo de los 100 euros y las películas se podrán encontrar a un coste aproximado de entre 10 y 15 euros. Las compañías cinematográficas ya habrán sacado al mercado una cantidad ingente y variada de películas y los DVD irán cayendo en el olvido poco a poco. Con la intensa bajada de precios que también afecta a las pantallas planas, quedará poca gente que no haya podido conseguir su televisor de alta definición, listo y dispuesto para hacerle disfrutar de esos estupendos discos azules que le esperan con pasión en el centro de los escaparates.

Por otro lado, parece claro que el futuro a medio plazo no se encuentra en los soportes ópticos. Sus desventajas son demasiado evidentes al compararlas con las todopoderosas memorias sólidas. Aparte de que el aumento de la velocidad de las líneas de Internet y la creciente oferta de servicios de descarga de contenidos, van a conseguir que no echemos de menos los discos. Imaginad que disponéis de todas las películas del mundo en una base de datos de alta velocidad que ni siquiera necesita disco duro para visionar las obras. Simplemente, con un clic de ratón, se proyecta a la película en tiempo real a través del televisor. Cuando termina, no queda guardada en ningún lado. Si quieres verla otra vez, simplemente vuelves a hacer clic, pagas otro céntimo(qué optimista), y tienes la misma película otra vez. En realidad nuestra obsesión por acumular archivos proviene del miedo a que no volvamos a encontrar ese film de nuevo o por la tardanza de esperar hasta que se baje. Si nosotros tuviéramos una central de contenidos audiovisuales con bajada a tiempo real ¿para qué necesitamos tantos Gigas?. 

Para llegar a esto faltan todavía unos 5 o 6 años. Quizá más. Mientras tanto, veremos disfrutar al Blu-Ray de una excelente salud. Introduciéndose por doquier en las ranuras de nuestros lectores, ofreciendo una calidad de imagen excepcional y ofertando una buena variedad y cantidad de obras. Un buen día, el disco azul irá marchitándose, apartándose del camino de la próxima tecnología y rindiendo el alma ante las nuevas generaciones de sistemas digitales. Pero hasta entonces, brindemos por una larga vida para el Blu-ray.

En el nombre del Video, del DVD y del espíritu azul.

Amén.

Escrito por imported_Kir

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