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¿Cómo nos pican los mosquitos?

El proceso… explica buena parte de su dolor

Mosquitos

El verano se acerca rápidamente para el hemisferio sur, y en muchas regiones… eso significa mosquitos. Legiones enteras de mosquitos dispuestos a picar todo en su camino. El dolor, la comezón, la interrupción del sueño, los ungüentos pegajosos y con olor… estamos obligados a presentar batalla ante las picaduras, pero no es mala idea entender cómo funcionan. En nuestra mente formamos la idea de que es «un pinchazo y ya», sin embargo, existe un mecanismo más complejo y perturbador detrás…

El mosquito es el animal más letal de la Tierra. No es difícil imaginar al propio ser humano ocupando el primer lugar, pero si sólo contabilizamos asesinatos, las muertes ascienden a 475 mil por año, cuando el mosquito mata en promedio un millón de personas dentro del mismo período. Malaria, dengue, zika, chikunguña… los mosquitos son vectores formidables, y no nos dejan más opción que estar en guerra con ellos.

Uno de los ejemplos más contundentes de campañas antimosquitos se encuentra en Disney World. Florida, humedales, espacios abiertos, calor… la combinación perfecta para que una nube de insectos chupasangre se devore a los visitantes, pero Mickey Mouse ha demostrado ser muy bueno matando mosquitos, casi tanto como a la hora de extender leyes de copyright. Sin embargo, al final del día los mosquitos ganan, pican, y duelen. ¿Por qué? ¿Cómo nos pican los mosquitos exactamente?



La primera idea que debemos desterrar es la de una simple penetración con su probóscide. El primer paso consiste en retraer el labio protector (formando una especie de arco), revelando no una, sino seis «agujas». Dos de ellas (maxilas) poseen dientes en sus extremos, y sirven para perforar la piel. El segundo par de agujas (mandíbulas) mantiene separado al tejido. La quinta aguja (labro) tiene una función doble: Por un lado, los receptores en su extremo ayudan al mosquito a detectar un vaso sanguíneo, y por el otro, extrae al preciado líquido.

Mientras se alimenta, el mosquito separa la sangre del agua, un proceso muy eficiente para obtener más de cada picadura. Con la última aguja (hipofaringe), el mosquito inyecta saliva y químicos que retrasan la respuesta inmune, optimizan la circulación de la sangre, y por extensión, mejoran su alimentación. Esto es lo que enferma y mata al ser humano. Por supuesto, el mosquito no gana nada con ello, pero los virus y los parásitos definitivamente aprovechan cualquier oportunidad de expansión.



Para finalizar, una recomendación clásica: La forma más efectiva de reducir la presencia de mosquitos es impedir su reproducción. Las larvas necesitan agua, pero si nos deshacemos de cualquier acumulación en envases viejos y otros objetos abandonados (ej., neumáticos), es posible bloquear su llegada a la fase adulta.


Fuente: NPR


Escrito por Lisandro Pardo

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