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Descubren el exoplaneta más similar a la Tierra hasta ahora

La cacería de planetas se ha vuelto mucho más precisa en los últimos meses, pero la prioridad de los expertos sigue estando enfocada sobre aquellos exoplanetas con condiciones similares a las de la Tierra. Uno de los descubrimientos más recientes es Kepler-186f, apenas un diez por ciento más grande que nuestro planeta, y por el momento, es el candidato más firme para poseer agua líquida en su superficie.

El hallazgo de nuevos exoplanetas tiene el potencial de ir mucho más allá del interés científico. ¿Se han preguntado cómo reaccionaría la humanidad si se establece que hay vida allá afuera? Imagino que surgirán nuevos conceptos religiosos y filosóficos, pero el mundo de la ciencia sólo está buscando la confirmación de lo que parece inevitable, al menos desde un punto de vista matemático. La cantidad de exoplanetas descubiertos hasta ahora es muy importante, y varios de ellos poseen propiedades que permitirían, al menos en teoría, la existencia de agua líquida. Uno de ellos es Kepler-186f. Su estrella Kepler-186 es una enana roja que se encuentra a unos 500 años luz de distancia (en promedio), toda una vecina desde un contexto galáctico, aunque completamente inalcanzable para nosotros. Kepler-186f tiene a otros cuatro compañeros, pero hay varias razones por las que este nuevo exoplaneta se destaca sobre el resto.

El telescopio James Webb debería ayudar a encontrar más planetas como Kepler-186f… siempre y cuando no lo cancelen

En primer lugar, es apenas un 10 por ciento más grande que la Tierra, por lo que se ha descartado la posibilidad de que sea un planeta gaseoso. Después, se encuentra dentro de la llamada “zona habitable”, un poco cerca del borde externo. Finalmente, el flujo de radiación que Kepler-186f recibe es un tercio del que llega a la Tierra. Los números son lógicos si tenemos en cuenta que su estrella madre es una enana roja, pero ese nivel de radiación sería lo suficientemente bajo como para permitir la presencia de agua líquida. Aún así, la vida no necesita solamente agua, sino también energía. Tal vez haya evolucionado alguna forma de fotosíntesis en Kepler-186f, pero eso ya es ingresar en territorio especulativo.

Thomas Barclay, astrofísico del Centro de Investigación Ames de la NASA, está convencido de que Kepler-186f no será el último exoplaneta que descubran con estos parámetros. El hecho de que no haya sido encontrado antes no significa necesariamente que sea raro, y con mejores herramientas de búsqueda (como el satélite TESS que será lanzado en 2017, y el Telescopio Espacial James Webb, que con suerte estará funcionando en octubre de 2018), habrá muchos “primos” más en la lista. Kepler-186f no tendrá ningún proyecto adicional en el corto plazo, sino que los expertos tratarán de buscar exoplanetas similares más cerca de la Tierra, lo que facilitará su estudio.

Escrito por Lisandro Pardo

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