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FireStrike: La primera arma de rayos láser

El nombre de esta nueva arma, con la que los chicos de Northrop Grumman seguramente van embolsarse unos cuantos millones, parece sacado de un juego de video, pero es absolutamente real.  Se trata de un rayo láser portátil, de 15 kilovatios de potencia, que aseguran cambiará radicalmente los enfrentamientos militares.

Que la guerra forma parte de la esencia del hombre es algo sobre lo que quedan pocas dudas. Y aquellos que todavía no se han convencido, pueden darle un vistazo a este cañón láser fabricado por la empresa Northrop Grumman, una vieja aliada del gobierno norteamericano. Este láser de estado sólido es una muestra más del arsenal futurista que está poniendo a punto la empresa, que tiene algunos juguetes que prometen convertir al enemigo en inofensivas cenizas, rápida y eficientemente.

FireStrike es un láser de estado sólido, portátil, que podrán emplear los ejércitos (o particulares) que puedan pagar los millones de dólares que seguramente cuesta.  Leímos un par de veces sus características porque realmente pareces sacadas de un texto de ciencia ficción: se trata de una “caja” de solo 30 x 52 x 95 (ancho, largo, alto) centímetros y capaz de ponerse en marcha y estar listo para disparar en solo medio segundo (ni mi ordenador no arranca tan rápidamente). Puede emitir 15 kilovatios de potencia.

La empresa fabricante del chisme dice que está “lista para aceptar pedidos de la primera unidad de alta energía basada en un láser de estado sólido del mundo, para aplicaciones de campo de batalla". No está muy claro cuál será el uso que le van a dar a este cacharro, pero creemos que no va a ser usado para encender fogatas y tocar la guitarra en las noches Irakies. “Este es un láser con niveles de potencia ajustables, con una calidad adecuadas para usos ofensivos y defensivos en el campo militar", declaró Dan Wildt, uno de los funcionarios de Northrop Grumman. Esperamos no toparnos nunca con uno de estos y, si lo hacemos, al menos queremos un Yoda a nuestro lado.

Escrito por Ariel Palazzesi

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