Menu
in

Large Helical Device (LHD)

Cuando publicamos el primer artículo sobre el Large Hadron Collider (LHC) nos sorprendía la magnitud del proyecto y la existencia de los potenciales peligros que entrañaba su puesta en marcha. Bien, ya podemos despreocuparnos por él, y comenzar a acojonarnos con el nuevo juguete de los científicos: el Large Helical Device (LHD). Un verdadero Sol, confinado dentro de unos invisibles pero poderosos campos magnéticos.

Si eres uno de esos adivinos de feria que pasan sus vidas pregonando la llegada (inminente) del fin del mundo y amenazando con "¡más vale que nos coja confesados!", estás de parabienes. El Large Helical Device (LHD) es un juguetito enorme y majo que, en un abrir y cerrar de ojos, puede transformarte en el vidente con mayor porcentaje de aciertos en las últimas décadas.

Es que ya no se lleva el dejarse amedrentar por la existencia de un acelerador de partículas como el LHC, con un tamaño mayor al de una ciudad, lleno de nosequeimanes y quiticientos millones de euros de costo. Eso pertenece al pasado. Ahora, cuando tenemos que asustar a los niños con algo, lo hacemos con el chisme este, que acojona de verdad. Para que sepas por qué deberías tomarte toda la sopa sin chistar, te contamos de qué va el cuco este del LHD.

El Large Helical Device es un dispositivo que se está construyendo en Japón, básicamente diseñado para hacer pruebas relacionas con el plasma de fusión. El LHD es capaz de confinar el plasma para poder realizar experimentos y conocer a fondo como se comporta cuando se encuentra en un estado estacionario.

Si algún día queremos utilizar la fusión nuclear como una fuente de energía, necesitamos experimentos como el LHD. La fusión nuclear, de la que ya hemos hablado en NeoTeo, aprovecha la relación que se esconde detrás de la (muy) famosa fórmula enunciada por Albert Einstein: E = mc2. Resumiendo, un reactor de fusión nuclear puede transformar materia en energía, con un aprovechamiento completo de la energía contenida en la misma. Pero plantea un problema de muy difícil solución práctica, ya que las temperaturas que desarrolla una reacción de este tipo es del orden de los millones de grados, similares a las reinantes en el corazón de una estrella. Y no es fácil lidiar con ellas.

De hecho, una reacción de este tipo no puede ser contenida por ningún recipiente material. El plasma (un estado especial de la materia) supercaliente debe ser contenido de alguna forma para que sea aprovechable (y no provoque un temible accidente). Afortunadamente, al ser muy buen conductor eléctrico, interactúa bastante bien con los campos magnéticos. Por eso el Large Helical Device es básicamente un tubo con forma de espiral, con paredes capaces de construir una "vasija magnética" destinada a mantener el plasma en su interior, sin que pueda tocar el recipiente físico.

Por supuesto, toda la física necesaria para comprender cómo funciona un envase de este tipo escapa a la comprensión de la mayoría de los mortales, aunque puedes intentarlo leyendo este simplificado articulo(o mejor, este otro que sí funciona). De todos modos, aún sin entender los entresijos de semejante máquina, es posible maravillarse con las imágenes que acompañan este texto.

Escrito por Ariel Palazzesi

Leave a Reply