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The Secret of Monkey Island con diferentes tarjetas de sonido

La evolución del hardware, a través de un clásico inolvidable

The Secret of Monkey Island es una de las mejores aventuras gráficas que se han hecho, y con eso no me refiero solamente a la historia. Su banda sonora supera por mucho a otros desarrollos de la época, y con el paso de tiempo se transformó en una especie de benchmark para evaluar a múltiples tarjetas de sonido, ya sean reales o emuladas. ¿Te gustaría saber cómo fue el avance? Si la respuesta es afirmativa, entonces necesitas ver y escuchar lo que tenemos aquí para ti…

La música de apertura en el Monkey Island es imposible de confundir. Su presencia mental está a la par de juegos como Super Mario Bros., Pac-Man, Tetris, y muchos más. Si bien debo reconocer que casi todos los juegos de Lucasfilm-LucasArts tienen una música excelente, la intro del Monkey Island se ubica un escalón por arriba del resto. Lo que faltaba a nivel de gráficos (la versión de 16 colores fue lanzada en octubre de 1990) lo entregaba en soporte de audio. AdLib, Sound Blaster, Roland, Gravis… ese hardware estaba virtualmente fuera de nuestro alcance a principios de los ’90, pero las cosas cambiaron un poco, y hoy tenemos la posibilidad de apreciar su evolución.

Monkey Island en diferentes tarjetas de sonido

Estos dos vídeos se complementan entre sí, pero ambos comienzan por el mismo lugar, y es el altavoz de PC. A pesar de sus limitaciones naturales, el Monkey Island hace un gran trabajo al presentar su melodía. Una de las versiones más raras es la que ofrece la tarjeta Creative Music System, también conocida como Game Blaster o Sound Blaster 1.5. Su objetivo era competir con la tarjeta AdLib basada en el chip Yamaha YM3812 (léase OPL2), pero Creative sólo pudo lograr esto con sus primeras Sound Blaster.

Sin embargo, el soundtrack de Monkey Island gana una nueva dimensión con la ayuda del sistema Roland MT-32. Digo «sistema» porque desde el punto de vista técnico no es una tarjeta de sonido, sino un sintetizador MIDI externo que requiere hardware adicional para funcionar en PCs. Ese detalle lo convirtió en una opción extraordinariamente costosa (700 dólares en 1987), pero colocó la barra de calidad en un nivel que el resto de los fabricantes debió alcanzar de inmediato.

A menos que tu intención sea ensamblar un ordenador retro usando hardware de la época, no creo que tengas problemas al reproducir la música del Monkey Island y otros juegos clásicos (Sierra fue distribuidor de Roland en su momento) con sus máximos parámetros de calidad. El trabajo pesado ahora está a cargo de soluciones como ScummVM, DOSBox, y el emulador de MT-32 llamado Munt. La precisión en la emulación de Munt es formidable, y nos ahorra más de 200 dólares. ¿Cuál crees que suena mejor? ¡Deja un comentario!

Escrito por Lisandro Pardo

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