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To bit or not to bit: Steve Jobs, ¿el anti-homenaje?

Se cumplió un año de la muerte de Steve Jobs, una excusa perfecta para repasar los aspectos menos difundidos de la empresa que tantos adoran. Amenazas policiales, pantallas táctiles gestuales, suicidio de trabajadores, innovación y diseño, explotación laboral, interfases revolucionarias. Según parece, todo tendría cabida en el universo de la manzanita. No recomendamos la lectura de esta nota a los fans de Apple. Ese día de julio de 2011 había amanecido caluroso en la ciudad de San Francisco. Sergio Calderón, un empleado de Apple, estaba tranquilo en su casa junto a su familia, cuando sonó el timbre: se encontró con seis personas en la puerta en ropas de civil, con cara de pocos amigos, quienes se habrían presentado como de la policía. Según dijeron, estaban allí dado que había desaparecido un prototipo del iPhone 5 en un bar, en el cual él habría estado. Algunos de estos individuos habrían ingresado a su hogar sin orden judicial y revisado sus pertenencias, incluyendo sus computadoras y su coche. Según las noticias, también habrían interrogado a los miembros de la familia, para saber si no se trataba de inmigrantes ilegales (¿sería por sus sospechosos nombres y apellidos latinos?). Incluso, se dice que llegaron a ofrecerle dinero si les decía dónde estaba el dispositivo, bajo la promesa de que hablarían con la empresa para que no presente cargos. (Extraña oferta proveniente de la policía). Este relato se desprende de las noticias publicadas aquí y aquí y aquí y aquí y aquí… Después de una revisión exhaustiva, y al no haber encontrado el famoso prototipo, los individuos se retiraron. Más tarde se comentaría que parte de la “comitiva” que revisó las pertenencias de Sergio habría sido personal de seguridad de Apple, acompañados por efectivos de la policía de San Francisco. La historia continúa con la renuncia del jefe de seguridad de Apple y un proceso de arreglo extrajudicial para resarcir a la familia de Sergio y evitar llegar a juicio.

LA LISTA DEL SUPERMERCADO

Una nota en la web, relacionada con los fans de Apple y sus deseos, es muy explicativa. Básicamente, el artículo expresa el deseo de seis cosas que a los fans de Apple les gustaría que la empresa anuncie: -Cargadores de batería inductivos; -Precios más bajos; –Upgrades en el contenido del streaming online; -Mejora de las condiciones de trabajo de los operarios chinos que fabrican sus dispositivos; -Que la Apple TV se haga realidad. -Un iPad mini más pequeño. Como podemos ver, se pone en el mismo plano un cargador de batería y un operario que se suicida por condiciones de trabajo infrahumanas. Si analizamos en el artículo, se resume de alguna manera cómo se ha moldeado el pensamiento de muchos en lo que respecta a las mega corporaciones, en donde el sufrimiento de la gente suele considerarse un ítem más de una lista de compra del supermercado. Recordemos que, en 2010, se produjeron en China suicidios “en serie” en la fábrica Foxconn, principal proveedora de Apple, debido a las duras condiciones laborales. Si bien Apple llevó a cabo auditorías y se establecieron compromisos para mejorar las condiciones de trabajo, al día de hoy parece que nada ha cambiado. Según un informe de SACOM, organización sin fines de lucro formada por estudiantes que defienden la mejora de las condiciones de trabajo en China, las violaciones de los derechos laborales son alarmantes: “Los errores en cálculos salariales son habituales. Los trabajadores tienen una tasa mensual de 80-100 horas extraordinarias, lo que excede 2-3 veces el límite legal. Tienen que estar de pie unas 10 horas al día y está prohibido hablar. Realizan cientos y hasta miles de movimientos repetitivos como si fueran máquinas. En algunos departamentos los trabajadores manipulan sustancias químicas de las que desconocen sus efectos nocivos y están expuestos al polvo de aluminio y, aunque utilicen guantes y máscaras, sus ropas están totalmente cubiertas de un polvo que también inhalan (…) Es un entorno laboral nocivo y peligroso.”

¿Cuál es el mecanismo por el cual, después de morder la manzana, no es posible controlar la ansiedad masturbatoria de tener el último gadget?

¿Efecto Apple?

Frente a esto, me pregunto (no sin antes tomar aire): ¿cuál es el mecanismo por el cual, después de morder la manzana, no es posible controlar la ansiedad masturbatoria de tener el último gadget al punto de hacer cola frente al local de ventas desde la noche anterior? La respuesta la encontró Jobs y en eso se sintetiza su genialidad. La fanatización que impulsa la demanda inmediata es probablemente una de las responsables de la presión en las líneas de producción. Por eso, tampoco se trata de agarrárselas con Jobs o Apple en particular, ya que no es más que un ejemplo canónico de algo que se repite una y otra vez en las organizaciones con la anuencia de su ávido público consumidor. Lo cierto es que Jobs tuvo el poder y la posibilidad económica de cambiar, en este mundo, las cosas para mejor. ¿Lo hizo?

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Escrito por Gianni Sabbione

Gianni Sabbione es editor literario, científico y músico. Como editor trabajó y trabaja en editoriales y medios internacionales de EE.UU., España y Latinoamérica. Es asesor en reorganización y automatización de áreas de IT e investigó en IA y redes neuronales.
Es cantante de sus bandas de hard rock solista y de Color Púrpura, y aprovecha su perfil en Neoteo para promocionarlas. Al menos hasta que se de cuenta el Sr. Director del sitio.

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