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«Windows Cairo»: Explorando un mito entre los sistemas operativos de Microsoft

Una historia compleja, llena de demoras y contradicciones…

El próximo 4 de abril, Microsoft cumplirá unos impresionantes 45 años de actividad, tiempo en el que hemos visto y escuchado casi de todo. Éxitos rotundos, fracasos espectaculares, experimentos a medio terminar y conceptos que nunca vieron la luz del día forman parte de su historia, y uno de los que más llama la atención de los usuarios es Cairo. Para buena parte del público en general, Cairo es el nombre código asignado a varios builds internos de Windows NT, pero en realidad Cairo era… otra cosa. Un producto, una combinación de tecnologías, un comodín, una promesa.

La historia comienza en la vieja conferencia «Microsoft Professional Developers» (hoy conocida como BUILD) del año 1991. Allí, el brillante y muy controvertido Jim Allchin presentó la idea básica de lo que sería Cairo, pero los entusiastas debieron esperar dos años (hasta la PDC de 1993) para ser expuestos a la primera beta pública. Entonces… ¿qué era exactamente Cairo?

La referencia más sólida que poseemos sobre la verdadera identidad de Cairo se remonta a un borrador confidencial creado por Microsoft en marzo de 1993. Allí, Greg Lobdell (un histórico dentro de la compañía) explica que Windows Cairo es «la segunda generación de Windows NT», y el primer sistema en realizar la visión de «Información al alcance de tus dedos» de la que Bill Gates habló originalmente en 1990. La misión original de Cairo era «entregar un sistema operativo Windows avanzado» para «compartir información» en un «entorno distribuido».


Probablemente la única imagen oficial y legítima del concepto original de Cairo

Aquí el texto parece confirmar que Cairo sería un sistema operativo. Simplemente seguiría a Windows NT sin importar su destino, y ambos ocuparían un lugar de privilegio en todos los escritorios corporativos, sugiriendo así que el proyecto no tenía como prioridad al usuario final.

La capacidad de compartir información sería una pieza fundamental de Cairo, con un diseño adaptable. Si una compañía tenía dos nodos o 200 mil, era irrelevante: Cairo debía funcionar a través de redes masivas sin sobresaltos. Otra de las ideas principales detrás de Cairo (algo que Allchin sugirió) era que el usuario tuviera la posibilidad de localizar datos por su contenido, y no por el nombre de archivo. En términos relajados, ver a los datos más como objetos.



Sin embargo, los años pasaron, y todo lo relacionado con Cairo se transformó de expectativa en frustración, y luego en burla. Un artículo publicado por BYTE en noviembre de 1996 llamó a Cairo «la forma astuta de Microsoft de prometer el mundo». Entre julio de 1993 y agosto de 1996, el gigante de Redmond lanzó a NT 3.1, NT 3.5, NT 3.51 y NT 4.0. Ninguno de ellos representaba a la visión original de Cairo… aunque el nombre terminó asociado como un simple código para NT 4.0. Aquí es cuando se detecta el primer «cambio de rumbo» por parte de Microsoft: Cairo no sería un sistema operativo, sino un conjunto de tecnologías. Todas las promesas serían cumplidas con Windows NT 5.0…


Uno de los builds internos de NT 4.0, el 1175, con el sistema de archivos por objetos de Cairo disponible en su instalación

pero Windows NT 5.0 se convirtió en Windows 2000 (la unión definitiva de «corporativo» y «residencial» o, como preferían en Redmond, «NT en todas partes»), y Cairo pasó a ser más vaporware que nunca. Algunos podrán decir que su interfaz (y la de toda la familia Windows 9x, con sus iconos y menús contextuales) está profundamente basada en el trabajo inicial hecho sobre Cairo, y que la indexación de contenido hoy es parte del sistema de búsqueda en el escritorio de Windows, pero esos son los ejemplos más visibles. El propio Allchin lo llamó «demasiado ambicioso» en una excelente entrevista para Wired a fines del ’99.

En resumen, Cairo nunca llegó al mercado como el público lo esperaba, y Microsoft, ya sea por limitaciones técnicas, conveniencia a corto plazo o conflictos internos, debió modificar su identidad en más de una ocasión. Un sistema operativo que nunca se materializó… y que desde cierto punto de vista, lleva décadas entre nosotros.



Escrito por Lisandro Pardo

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