Un hacker sudafricano rescató el primer ordenador de NASA en ir al espacio

El Programa Apolo que colocó al hombre en la Luna dio lugar a una enorme cantidad de desarrollos tecnológicos, cuyos beneficios aún estamos disfrutando hoy ya sea de forma directa o indirecta. Los ingenieros de la época debieron enfrentar grandes limitaciones, y sus creaciones trabajaron en entornos realmente hostiles. Una de esas creaciones fue el Ordenador de Navegación Apolo, pionero entre los diseños basados en circuitos integrados. Un hacker sudafricano logró rescatar a uno de estos ordenadores… después de haber sido vendido como chatarra.

La misión AS-202 del Programa Apolo fue la segunda prueba no tripulada de vuelo suborbital con el Módulo de Comando-Servicio Apolo, y el vehículo de lanzamiento Saturno IB. El vuelo duró poco más de una hora y media, y su éxito llevó a la aparente conclusión de que la NASA estaba lista para colocar hombres en órbita con su siguiente misión, AS-204. Quienes conozcan un poco más de cerca la historia de la NASA reconocerán de inmediato que AS-204 es «Apolo 1», misión en la que perdieron la vida Gus Grissom, Edward White y Roger Chaffee durante un ejercicio de lanzamiento. En otras palabras, AS-202 dio una falsa sensación de seguridad que se pagó muy caro, pero no todo lo que salió de esa misión fue negativo. De hecho, simbolizó el primer vuelo de uno de los sistemas de la agencia, el Ordenador de Navegación Apolo (siglas en inglés AGC), pieza fundamental del programa durante casi nueve años, hasta su retiro en julio de 1975. El ordenador fue fabricado por Raytheon, compañía a la que se conoce por sus misiles guiados y la invención del horno de microondas comercial (combinación extraña si las hay), y recientemente, un hacker sudafricano de nombre Francois Rautenbach logró obtener uno.

 

La historia detrás de este AGC es fascinante, y también carga con una pizca de tristeza. Básicamente, el ordenador y sus impresionantes módulos de memoria CRM (o «core rope memory», prima no tan lejana de la memoria de núcleo magnético) fueron vendidos como chatarra en la ciudad de Houston a un hombre que por razones extraordinarias desea permanecer en el anonimato. ¿Qué fue lo que sucedió? Este hombre comenzó a vender algunas de las cosas que recibió en el lote a través de eBay… hasta que un día el FBI golpeó la puerta de su casa, preguntando cómo había adquirido ese material. Por suerte, el hombre conservó el recibo original, y al comprobar que se trató de una transacción legal, el FBI lo dejó tranquilo. Sin embargo, prefirió no compartir con nadie en los Estados Unidos lo que tenía, y en ese punto es cuando aparece Rautenbach.

 

 

Lo más llamativo es que no se trata de uno de los varios Ordenadores de Navegación Apolo: Es «el» primer Ordenador de Navegación Apolo, que permaneció a bordo del USS Hornet (portaaviones encargado de su recuperación) hasta el año 1976. El ordenador no sólo terminó como parte de una pila de chatarra de tres toneladas, sino que la NASA no posee ninguna copia del software guardado en esos módulos CRM. El objetivo de Rautenbach es extraer el software de ellos. Por lo que he podido averiguar, Rautenbach no compró al ordenador, ya que al parecer realizó un depósito a modo de «alquiler» para obtener acceso al código. ¿Qué clase de instrucciones habrá en su interior? Pronto lo sabremos.

Deja tu voto

0 puntos
Upvote Downvote

Total votes: 0

Upvotes: 0

Upvotes percentage: 0.000000%

Downvotes: 0

Downvotes percentage: 0.000000%

  • Maquinangel

    Toda una historia en un “montón de chatarra”. Interesante.