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«Formatear Windows 10», o cómo reinstalar Windows 10

Tarde o temprano, tendrás que hacerlo

Formatear Windows 10

El paso de los años y la acumulación de experiencias nos han enseñado que toda instalación de Windows se deteriora, sin importar qué tan intenso sea nuestro mantenimiento. En oportunidades anteriores exploramos la posibilidad de restablecer al sistema operativo, pero si consideras que la pérdida de rendimiento es demasiado grande o el ordenador ya no responde, deberás hacer lo que el público coloquialmente llama formatear Windows 10. ¿Por dónde comenzamos?


«Formatear Windows 10»: ¿Qué quieres hacer exactamente?

El ejemplo clásico nos habla de una hipotética persona que deja sobre tu mesa un ordenador portátil y te pide «formatear Windows». La petición inmediatamente causa cierta perplejidad porque en el fondo sabemos que Windows no se formatea, sino que se reinstala. Sin embargo, no es la primera vez que nos pasa algo así, y no será la última. Preparamos las herramientas, advertimos sobre la pérdida de información, el usuario sufre una crisis emocional («¡Tengo 10 años de archivos y no puedo borrar nada, oh por Dios!»), idas, vueltas… y Windows vuela por los aires.

Ahora, imaginemos que deseas hacer este proceso por tu cuenta, e involucra al último sistema operativo de Microsoft. La decisión de «formatear Windows 10» puede estar asociada a una instalación demasiado antigua (Windows 10 lleva más de media década en el mercado), un update mayor que quedó atravesado por el camino, un error que se resiste a nuestros mejores intentos de reparación… la lista sigue. Inevitablemente, necesitas cuatro recursos esenciales:

  1. Un entorno de Windows que funcione (puede ser el mismo ordenador a limpiar, u otro).
  2. Una conexión a Internet estable para descargar la imagen ISO de Windows 10.
  3. Una copia del programa llamado Rufus, que posee una edición portátil.
  4. Un pendrive USB con 8 gigabytes de capacidad o más.

Cómo preparar un pendrive de Windows 10

La interfaz de Rufus. Nota la diferencia en el botón, más abajo explicamos el cambio.

  • El primer paso es crear el pendrive de instalación, y para eso descargamos la versión portátil de Rufus visitando su página oficial. Una enorme ventaja de Rufus es que cuenta con un mecanismo para descargar la imagen ISO de Windows 10 en forma automática y segura. Guarda la copia de Rufus en el escritorio o en otra carpeta si lo deseas.
  • Cuando Rufus se ejecuta por primera vez, te pedirá permiso antes de buscar actualizaciones en línea, a lo que deberás indicar «Sí» para que obtenga el script de descarga de Windows 10. Esto creará un pequeño archivo .ini junto al ejecutable de Rufus, no te preocupes por él.
  • Conecta el pendrive (recuerda, 8 GB mínimo), y Rufus lo detectará de inmediato (si no lo hace, prueba otro puerto USB, u otro pendrive). En la esquina superior derecha verás una pequeña flecha junto al botón Seleccionar. Haz clic en ella, cambia la opción a Descarga, y haz clic en el botón. Rufus descargará el script adecuado.
  • El nuevo menú de opciones es sencillo de navegar: Selecciona Windows 10 como sistema operativo, seguida de la última emisión disponible (a menos que necesites un build anterior), la edición de Windows 10 (Home/Pro es lo normal), el idioma y la arquitectura (salvo que el ordenador sea muy antiguo, deberías escoger x64). Si quieres descargar la imagen usando un navegador, haz clic en la casilla. De lo contrario, presiona Descarga y deja que Rufus haga el trabajo pesado.
  • Paciencia. La última edición de Windows 10 está golpeando las puertas de los 6 GB, y si tu conexión es lenta, la clave es esperar. Una vez finalizada la descarga, Rufus tratará de volcar el contenido de la imagen de Windows 10 al pendrive. El programa necesita borrar todo lo que hay en ese pendrive, pero deberías recibir una advertencia antes. Confirma la operación, y aguarda hasta que haya finalizado.

El menú de descarga de Windows 10 a la izquierda, y la advertencia antes de borrar el pendrive a la derecha

Cómo «formatear Windows 10»

¡Muy bien! Tienes el pendrive de instalación de Windows 10 listo. Lo que sigue es iniciar al ordenador desde ese pendrive… y aquí nos debes ayudar. Lamentablemente, los fabricantes no se han puesto de acuerdo sobre un estándar, o sea que la opción puede llamarse «Boot Menu», «Boot Order», «Change Boot Order», «Change Boot Priority» o algo similar, mientras que he visto atajos de teclado como F2, F3, F8, F10, F11, F12, y otras combinaciones. Con un poco de atención extra al principio podrás identificar la combinación correcta, y cuando ingreses al menú, escoge al pendrive de la lista. Si todo sale bien, llegarás a la fase de instalación de Windows 10.


Un ejemplo de Boot Menu o Boot Manager. El pendrive aquí es simplemente «USB Device», pero puede llevar el nombre de su fabricante.
Deberías llegar a una pantalla como esta

El instalador de Windows 10 comienza con preguntas básicas como idioma y formato de hora. Luego haces clic en la opción Instalar Ahora, ingresas la clave de producto (si no la tienes, haz clic en «No tengo clave de producto»), escoges la edición de Windows 10 a instalar, aceptas los términos, y eliges «Personalizada» como tipo de instalación. La siguiente fase es cuando administras particiones, y aquí debemos hacer una pausa para compartir dos mensajes:

  1. El proceso es destructivo. Si aún tienes datos por respaldar o quieres usar otros métodos de recuperación, detente ahora.
  2. Una vez más: El proceso es destructivo. Si aún tienes datos por respaldar o quieres usar otros métodos de recuperación, detente ahora.

Las particiones existentes en la unidad. Hay que borrar todo eso…

En nuestro ejemplo, el SSD tiene cuatro particiones que fueron generadas automáticamente por la instalación previa de Windows 10. Tu objetivo es seleccionar cada una de ellas, y hacer clic en Eliminar hasta que sólo diga «espacio sin asignar». Deja seleccionada esa unidad con espacio sin asignar, y haz clic en Siguiente. Windows 10 creará las particiones nuevas, les dará formato (léase «formatear»), y procederá a instalarse. El resto es cuestión de seguir cada paso hasta que Windows 10 quede instalado, pero la misión principal está cumplida.


Al hacer clic en Siguiente, el instalador creará las nuevas particiones y les dará el formato correcto para su uso

«No puedo borrar nada, ¿qué hago?»

Lo entiendo perfectamente, pero tengo que ser sincero aquí: Si no puedes borrar nada es porque no tienes respaldos, y si no tienes respaldos… comienza con eso antes de «formatear Windows 10». Una alternativa viable es que aprendas cómo restaurar Windows 10, escogiendo la opción «Mantener mis archivos». Windows 10 hará todo lo posible para quitar la configuración y las aplicaciones, conservando los archivos personales. ¿Es perfecto? No, pero deberás trabajar con eso si la purga de datos no es una opción.


Si formatear Windows 10 no es una opción, prueba a restablecer el equipo conservando tus archivos

También existe el atajo de las imágenes o particiones de recuperación preinstaladas en sistemas como ordenadores portátiles. En caso de emergencia, el usuario puede seguir ese procedimiento para restaurar el equipo a su estado original de fábrica, aunque no suele conservar los archivos personales. No hay una guía genérica para esto, y deberás consultar la documentación oficial si crees que esa es una mejor opción.


En resumen

«Formatear Windows 10», o mejor dicho, reinstalar Windows 10 es un proceso fundamentalmente tedioso, frustrante, y con muchos interrogantes para quien no lo ha hecho antes. Admito que el texto compartido aquí no es tan exhaustivo como me hubiese gustado, pero ofrece una base robusta para saber a qué te enfrentarás con exactitud, desde la creación del pendrive de instalación hasta la quita de particiones previas. Ten paciencia, tómalo con calma, no borres nada que no puedas darte el lujo de borrar, y como siempre: Respaldos, respaldos, respaldos. ¡Buena suerte!


Escrito por Lisandro Pardo

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