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Microbloon 2.0: El hermano menor del globo Bloon

El mundo logró ver en tiempo real el salto de Felix Baumgartner, y los récords que pulverizó en el proceso. Después de todo, caer libremente desde la estratósfera no es algo que suceda todos los días. ¿Pero qué hay disponible para quienes no estamos entrenados, equipados, o auspiciados por bebidas energizantes, y que dicho sea de paso no queremos saltar? La empresa española Zero2Infinity está desarrollando a Bloon, un globo estratosférico especialmente diseñado para llevar a un máximo de seis tripulantes a una experiencia “cercana al espacio”. Todavía falta un tiempo para que los primeros viajes se lleven a cabo, pero las novedades más recientes revelan al Microbloon 2.0, un modelo a escala que tuvo su primer vuelo exitoso.

Aunque fue posible comprobar esa famosa bebida energizante “no le dio alas”, los ojos de millones de personas se posaron sobre Felix Baumgartner y su salto desde la estratósfera, cortesía de la Web y la televisión en general. El acceso al espacio para personas comunes (léase “turismo espacial“) se ha convertido en el objetivo de varias empresas que apuestan a un mercado en verdad futurista. Ya conocemos bien lo que ha estado haciendo y diciendo Richard Branson al respecto, pero si no parece razonable la idea de pagar una fortuna por un vuelo al espacio de unos pocos minutos, tal vez la opción del vuelo en globo estratosférico tripulado sea mucho más interesante.

Con eso en mente, nos encontramos nuevamente con Bloon, un proyecto de Zero2Infinity, empresa española fundada por Mariano López-Urdiales y estacionada en Barcelona. Ariel nos entregó muchos detalles sobre Bloon hace algún tiempo, pero en esta oportunidad, la noticia se enfoca sobre el vuelo exitoso de su modelo a escala, Microbloon 2.0. En total, el Microbloon 2.0 posee un diámetro de dos metros, mucho menor en comparación con lo que será la versión completa que llevará a cuatro personas y dos pilotos al borde del espacio. El ascenso duró cerca de una hora, y la cápsula alcanzó unos nada despreciables 31.800 metros de altura. Dos horas después, el Microbloon 2.0 logró un suave y perfectamente controlado descenso.

El reporte oficial indica que las condiciones dentro de la cápsula fueron estables, con 15 grados Celsius de temperatura, 20 por ciento de humedad, y una presión ubicada entre los 900 y los 950 milibares. El “piloto” para la ocasión fue un androide entregado por la Universidad de León, y como podrán imaginar, en este momento los responsables están ahogados en telemetría, que demandará varios meses de análisis post-vuelo. En el peor de los casos, el Bloon debería hacer su debut tripulado en algún punto del año 2015, pero no se ha descartado la posibilidad de que pueda iniciar sus vuelos antes.

Escrito por Lisandro Pardo

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