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MZ CPU Accelerator: Acelera tus procesos

Todo proceso ejecutado bajo una plataforma Windows es gobernado por una prioridad, que diferencia el nivel de "atención" que ese sistema debe darle al proceso frente a otros que están ejecutándose. Por defecto, Windows asigna una prioridad normal a la gran mayoría de los procesos, con algunas conocidas excepciones, pero lo cierto es que Windows hace un trabajo bastante pobre administrando y asignando dichas prioridades. Si quieres que las cosas sean un poco más eficientes y ganar algo de velocidad en el proceso, tal vez deberías probar una utilidad como esta.

Lo que hace esta utilidad es cambiar el nivel de prioridad de un proceso cuando está en primer plano, haciendo que su respuesta sea un poco más dinámica, y en teoría ganando velocidad. Son muy pocas las aplicaciones que permiten ajustar la prioridad, y hacerlo de forma manual con el Administrador de Tareas es algo más que tedioso. Mientras se ejecuta en segundo plano, MZ CPU Accelerator va cambiando la prioridad de cada aplicación que invocamos, y cuando deja de estar en primer plano, la regresa a su prioridad original.

El programa es relativamente pequeño, apenas 900 KB de instalador, pero requiere la presencia de la versión 2.0 del .NET Framework como mínimo. Sus diferentes pantallas están dividias en pestañas, otorgando la posibilidad de ajustar algunos aspectos de su configuración. El más importante de ellos es el nivel de prioridad que debe dar el programa al proceso que aparezca en primer plano. Las tres opciones, Tiempo Real, Alta y Por Encima de lo Normal tienen el mismo efecto que en el Administrador de Tareas de Windows. Por defecto, el programa asigna una prioridad Alta a los procesos, pero puedes probar aumentarla o reducirla en caso de querer mejorar la respuesta, o eliminar un problema. Hay procesos que, cuando poseen una prioridad demasiado alta, en vez de reaccionar más rápido hacen exactamente lo contrario. Bajando un poco la prioridad suele solucionar dicho problema.

Las otras dos secciones son la de exclusión de procesos y asignación de afinidad. La primera tiene una gran importancia, ya que el programa aumenta la prioridad de todo proceso que esté en primer plano. Lamentablemente, esto no siempre es bueno. Por ejemplo, si tienes el programa corriendo y haces clic en el botón Inicio, esto aumentará la prioridad del proceso explorer.exe, cuando lo cierto es que puede trabajar en una prioridad inferior a la que posee por defecto. Algo similar puede suceder con los antivirus, que deberían afectar el funcionamiento del sistema lo menos posible. Para estos casos existe la sección de exclusión. Ingresa el proceso allí, asigna una prioridad nueva, y el programa hará que el proceso posea la prioridad asignada cada vez que esté en primer plano. La sección de afinidad es especialmente útil con procesadores de núcleos múltiples. Si necesitas varios procesos a la vez, puedes hacer que cada uno utilice un núcleo específico, dividiendo la carga en el procesador.

No es la primera utilidad que entrega una forma automatizada de asignar prioridades a los procesos, pero hace un mejor trabajo que el Administrador de Tareas de Windows. Las aplicaciones en primer plano deberían tener un poco más de prioridad que aquellas descansando en la bandeja de sistema o en la barra de inicio, sin embargo hay que ser realistas. Aunque cumple con lo que anuncia, esta aplicación no convertirá a un Atom en un Quad-Core. Un proceso correrá un pcoo mejor con una prioridad más alta, pero si el sistema tiene problemas generales o limitaciones de hardware muy fuertes, no habrá cambio de prioridad que valga.

Escrito por Lisandro Pardo

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