Cómo liberar espacio en tu teléfono con Android

Ejercicios básicos de mantenimiento que te llevarán muy lejos

La tienda de Google ofrece una docena de actualizaciones para tus apps. El smartphone grita: «No tengo suficiente espacio». A la tarjeta SD todavía le quedan un par de gigabytes, pero el sistema operativo insiste. No hay alternativa. Debemos tomar el control directo del almacenamiento en el smartphone, borrar aquellas apps particularmente ofensivas, y mover datos fuera del dispositivo. Un proceso tedioso sin lugar a dudas, pero el privilegio de llevar un ordenador en el bolsillo tiene su precio.

La hipótesis es que el smartphone debería ser un instrumento para simplificar y mejorar nuestra vida digital, pero en la vida real descubrimos que esos objetivos se alcanzan en muy pocas ocasiones. ¿Acaso somos esclavos de nuestros dispositivos? Imagino que muchos lectores no tendrán dudas en responder «sí», pero la frase va más allá. Lo que quiero decir es que el smartphone promedio demanda el mismo nivel de atención que un ordenador de escritorio o un portátil para mantenerlo en condiciones óptimas. Seguimos aplicando tweaks, hacks, mods y otros trucos buscando batería extra, una mejor recepción… y mayor espacio. El almacenamiento interno se puede esfumar si no se lo vigila de cerca, algo que impacta de modo especial a los usuarios de Android. Sin embargo, con algunos minutos de trabajo y un par de recomendaciones esenciales podemos recuperar el control. Veamos:

Aún si el uso no es extremo, siempre se puede mejorar
  • No necesitas 200 apps… de verdad. Casi todos los portales en la Web ofrecen sus apps. Servicios de noticias, streaming, redes sociales… los mensajes son amigables y prometen que obtendremos «una mejor experiencia», pero en la mayoría de los casos son wrappers hinchados que ocupan espacio. A menos que debas acceder a ese recurso varias veces por día y dependas de las notificaciones, es mucho más eficiente borrar la app e ingresar con el navegador. El almacenamiento y la batería te lo agradecerán.
  • Vacía tus mensajeros. Vamos a suponer que tenemos una docena de conversaciones en WhatsApp… una docena de conversaciones con fotos, pequeños cortos de vídeo, y mensajes de voz. Algunas de ellas no han sido abiertas en semanas o meses, entonces… ¿qué estamos esperando? WhatsApp permite el respaldo de conversaciones a Google Drive, exportar el historial a un correo electrónico y bloquear el autoguardado de contenido multimedia, por lo que hay mucho espacio para recuperar. Lo mismo se extiende a plataformas alternativas, e incluso los clásicos SMS.
  • Mueve tus fotos y vídeos al ordenador. Si bien resulta imposible negar el factor de comodidad al enseñar a alguien un vídeo o una fotografía desde el smartphone, la idea es trasladar todo ese contenido a una PC para su edición, distribución y respaldo definitivo (digamos, la nube). Instagram y Facebook no son métodos válidos de backup porque destruyen la calidad original del material con una recompresión brutal. Ahora, no hay nada que impida hacer copias directas a la nube desde el smartphone, pero usar al ordenador de «hombre en el medio» añade flexibilidad. Aplicaciones de transferencia como AirDroid son grandes aliadas aquí.
  • ¿600 MP3 en el smartphone? Algo está mal… Acumular canciones MP3 era un clásico en aquellas épocas dominadas por sistemas de intercambio como el Ares Galaxy, pero con el extraordinario avance del streaming y el acceso gratuito, honestamente no tiene sentido llevar seis discografías completas en el teléfono, salvo que vayas a pasar un largo tiempo offline y te veas obligado a cargar con toda tu música. Borrar esos MP3 que sobran liberará mucho espacio, y no olvides al ocasional podcast que se queda guardado de forma local. Eso me pasó varias veces.
  • Borrar y reinstalar apps también funciona. Las apps que sobrevivieron al recorte en el primer paso pueden acumular más datos de los que necesitan, o en casos extremos, dejar copias de los APK previos. Por lo tanto, un rápido proceso de purga y reinstalación las hará un poco más «esbeltas», por así decirlo. Además, con esto garantizas que el dispositivo reciba la última versión disponible de la app, aunque en teléfonos muy antiguos (Android 2.3.x, por ejemplo), lo último no siempre es lo mejor.
  • El navegador recuerda todo, y sabes qué significa. Google Chrome nos promete un acceso cómodo e inmediato a nuestra actividad de navegación memorizando historiales, guardando contraseñas y conservando sesiones abiertas, pero esa comodidad se traduce en cookies, imágenes y texto guardados en el caché del navegador. Chrome permitirá que borres una buena parte de ese contenido, sin embargo, para el resto recomiendo la versión móvil de CCleaner.
Casi 200 MB para Facebook… y esa es una vieja versión. Algunas apps están fuera de control. ¡Recupera ese espacio!

Suficiente tarea por hoy. Si estas recomendaciones te parecen frustrantes, lo cierto es que no puedo culparte. Recuperar y conservar espacio en cualquier dispositivo móvil (independientemente de su sistema operativo) es una cuestión de conducta y disciplina. Los teléfonos con mayor capacidad brindan cierta ventaja, pero tarde o temprano también se llenan. «Menos es más», y disfruta de tu espacio libre. ¡Buena suerte!

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