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Ganó 1.000 dólares por leer la letra pequeña de la licencia

Siempre se los digo y no me hacen caso: leer todo, de principio a fin, tiene sus beneficios. Sean libros, folletos, etiquetas del shampoo cuando estás en el baño o también una licencia de un programa. Volándonos la cabeza con algunos hechos históricos en internet, nos encontramos con que un muy responsable lector se ganó 1000 dólares por leer la letra pequeña de la licencia de un software que había adquirido. Dentro de sus largas páginas de aclaraciones legales y términos de uso, la empresa PCPitstop escondía un correo electrónico al que había que escribir para recibir un reconocimiento monetario a la paciencia y la responsabilidad.

Seguramente te consideras como un experto en lo que atañe al manejo de distintos software o servicios web. Sobre Facebook o Norton te puedo preguntar cualquier cosa y seguro que lo sabes, porque lo que no aprendiste en la experiencia, seguro lo hiciste leyendo el manual. Incluso podría profundizar y sabrías  responderme sobre cada una de las implicancias que tiene el uso de ese software o aplicación en particular para tu seguridad y privacidad. Claro. Lo explican en el End-User License Agreement o EULA, o términos de servicio o como te guste llamarlo. Cómo que no lo has leído? Pero si pinchaste en el botón de “Declaro haberlo leído y acepto…”. No me vas a decir que mientes en internet. Oh, qué desilusión. Mal para ti, pues tal vez te perdiste la oportunidad de ganarte 1000 dólares luego de instalar un programa y leer por completo la licencia. Alguien que adquirió el software PC Pitstop lo hizo y se ganó 1000 dólares. ¿Cómo lo hizo?

Remontándonos a 2005, el software PC PitStop Optimize (que se encarga de hacer mantenimiento preventivo de los ordenadores, opciones de seguridad, actualización de drivers y actuaba como una alternativa temprana a TuneUp) tenía una cláusula muy poco escondida en la licencia. Luego de comerse varias hojas de declaraciones y aclaraciones legales de uso, el usuario se encontraba  con un apartado llamado  Consideración Especial. Allí, el texto indicaba que habría una consideración especial que podría incluir una compensación financiera a un número limitado de los dueños de licencia que se comunicaran al correo de contacto ahí especificado. Tuvieron que venderse 3.000 copias del software y pasaron 5 meses hasta que el primer llamado llegó a la oficina de PC Pitstop. Para sorpresa del curioso lector de licencias que llamaba, los responsables del software le comunicaron que se había hecho acreedor de 1.000 dólares. Ante la pregunta de por qué, la respuesta fue: “Porque hiciste lo que debías”.

Además de la historia que nos relata la gente de PC Pitstop, la anécdota viene con moraleja y ellos mismos se toman el tiempo para explicar por qué leer las licencias es tan importante para los usuarios. El ejemplo que dan es sobre el viejo software EWallet, de Gain Publishing. Luego de una lectura de la licencia del programa, cualquier usuario podría dar cuenta de las intenciones peligrosas del publicador, pues a cambio de dejarte mantener contraseñas y credenciales que se utilicen en tu ordenador para iniciar sesión, también instala programas que toman datos de tus hábitos de navegación y los venden a compañías que harán que aparezcan publicidades emergentes en tu navegador. ¿No te gusta la idea? Tu mismo les diste permiso al aceptar la licencia que no leíste y en donde esto se especificaba. A la hora de decir “mucho para leer”, no hay que contar la cantidad de renglones que tiene un texto, sino analizar la importancia que tendrá ese texto para tu cotidianidad. Y si tu privacidad y seguridad no sirven como motivadores, al menos ponte a leer licencias delos programas que instalas para ver si te ganas algo.

Escrito por Nico Varonas

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