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Intel y AMD llegan a un acuerdo

Probablemente sea uno de los días más importantes para el mundo del hardware en este 2009. Después de años de demandas, conflictos, millones de dólares gastados y un constante estado de hostilidad entre ambas empresas, los dos gigantes de los procesadores, Intel y AMD, han llegado a un acuerdo final por fuera de las cortes. Dentro del acuerdo se han expuesto varios puntos fundamentales que marcan todo un nuevo campo de juego en el desarrollo de procesadores para los próximos años. Entre lo más destacado, Intel le pagará a AMD la suma de 1250 millones de dólares, y AMD tendrá vía libre para trasladar la fabricación de sus procesadores a un tercero, concentrándose de manera exclusiva en el desarrollo de su tecnología. En otras palabras: Cesen las hostilidades.

La batalla que han sostenido Intel y AMD en estos últimos tiempos ha sido larga y complicada. Haciendo un rápido resumen del conflicto, teníamos por un lado a AMD demandando a Intel por sus prácticas anti-competitivas, entre ellas pagar a los OEM para que opten por los productos de Intel, ignorando a AMD. En la otra vereda, Intel demandó a AMD por incumplimiento del acuerdo que le permitía acceder a la arquitectura x86. El acuerdo especificaba que AMD debía hacer sus propios procesadores, pero la intención de AMD de trasladar la fabricación de sus chips a GlobalFoundries fue más que obvia. Este procedimiento es conocido como "volverse fabless", o sea, que una empresa como Intel o AMD no fabrican sus procesadores, sino que dejan ese proceso a un tercero, concentrándose en el desarrollo de nuevos productos. El intercambio de municiones fue muy duro, pero los últimos acontecimientos hicieron que Intel se encontrara en una posición mucho más delicada. El revés de la Comisión Europea al aplicar sobre Intel la multa más cara de la historia de la Unión causó un duro impacto, aunque en realidad resultó ser sólo la punta del iceberg: Las demandas en territorio estadounidense estaban ganando fuerza rápidamente, tal vez demasiado rápido, incluso para un gigante como Intel.

Ahora, todo eso ha terminado. Borrón y cuenta nueva, como suele decirse. Las dos empresas han llegado a un acuerdo por fuera de las cortes, y se han establecido varios puntos que ambos lados cumplirán, en algunos casos de inmediato. Por el lado de AMD, se retirarán todas las demandas contra Intel en relación con maniobras de competencia desleal, comenzando por las dos demandas principales presentadas en 2005 tanto en Estados Unidos como en Japón. Por el lado de Intel, pagará a AMD la suma de 1250 millones de dólares, probablemente como compensación para cubrir gastos legales. También deberá seguir ciertas prácticas comerciales que permitan una distribución más justa del mercado (o sea, nada de dinero para los OEM). Y ambas empresas tendrán derechos exclusivos sobre patentes a partir de un nuevo acuerdo cruzado que tendrá una duración de cinco años. Sin embargo, el punto más importante que ha alcanzado AMD no es el dinero, sino el hecho de que la obligación de fabricar sus propios procesadores ha sido retirada. Ahora AMD puede volverse completamente "fabless" y trasladar el proceso de fabricación a GlobalFoundries, rama que se desprendió de AMD en un proceso comenzado en marzo de este año.

Es un nuevo juego, damas y caballeros. Si ambos lados respetan el acuerdo, entonces nos encontramos frente a un potencial nuevo mercado de procesadores. Todas las exclusividades que Intel había logrado hasta ahora dejarán de existir, mientras que AMD deberá lograr aquello que había pedido durante tanto tiempo: Competir mano a mano con Intel en un mercado justo. Algunos pueden pensar que Intel es el gran perdedor de este acuerdo, pero si lo pensamos un poco, Intel acaba de ahorrarse miles de millones de dólares en materia legal, y evita la posibilidad de perder una demanda por competencia desleal en los Estados Unidos, cuyas consecuencias hubieran sido catastróficas. Una dosis de amnesia para ambas empresas (ya que ninguna admitió haber hecho algo malo en los últimos años), y a comenzar otra vez. Ahora, hay un jugador mucho más fuerte en esta nueva situación, y es el consumidor. Tanto Intel como AMD deberán pelear cliente por cliente, algo que nos hace pensar en mejores procesadores, y precios más bajos. Como debió ser desde el principio.

Escrito por Lisandro Pardo

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