Menu
in

Liberator FP-45: ¿El arma más económica de la Segunda Guerra?

Un diseño básico pensado para una época desesperada

Liberator FP-45

La historia de las armas de fuego improvisadas es tan rica como la de los diseños formales, e incluso me atrevería a decir que es incluso más profunda y compleja aún. El mundo cambió para siempre cuando los planos de la pistola 3D Liberator fueron publicados en la Web. Sin embargo, sus conceptos esenciales (un sólo disparo, fácil de hacer, ocultar y transportar, muy económica) no son precisamente nuevos, y llegaron a ver un poco de acción durante la Segunda Guerra. Eso nos lleva a la Liberator FP-45 original, distribuida por la fuerzas aliadas como recurso básico para grupos de resistencia.

No se necesita demasiado para disparar una bala. De hecho, el dispositivo ni siquiera debe seguir una forma obligatoria mientras cumpla con su objetivo y garantice un nivel mínimo de precisión y estabilidad. En esa dirección fue un equipo especial de la General Motors y el Ejército de los Estados Unidos cuando diseñó a la Liberator FP-45.

El año era 1942, y las fuerzas alemanas habían ocupado gran parte de Europa. Como era de esperarse, la mayoría de la población no estaba muy alegre, pero no poseía los recursos para presentar resistencia. La conclusión del proyecto Liberator (bautizado Flare Projector para ocultar que se trataba de una pistola producida en masa) fue que si lograban distribuir un arma económica a través de todo el territorio ocupado, los usuarios podrían abatir a un soldado alemán y tomar su equipo, o iniciar pequeñas campañas de terror y/o sabotaje, un balazo a la vez.


Liberator FP-45: La mini pistola que fue a la guerra


La división Guide Lamp de la General Motors fue la encargada de producir a la Liberator FP-45, y el diseño final resultó ser tan simple que crearon un millón de unidades en once semanas (casi 13.000 por día) «y» probaron a cada una, por lo que salían de la fábrica con al menos un disparo. Acero estampado, un cañón básico de 100 milímetros y ánima lisa compatible con .45 Auto, cinco balas que podían ser guardadas en la empuñadura y un proceso de carga tedioso definieron a la Liberator FP-45.

Sus creadores confiaban en el impacto psicológico de la pistola más que en su rendimiento final, esperando erosionar la moral de las tropas alemanas al transformar a cada civil en un potencial oponente. Sin embargo, subestimaron las dificultades logísticas asociadas a la distribución. La cantidad de vuelos necesarios para arrojar estas armas desde el aire era impresionante, y arriesgar bombarderos para una misión así hubiera sido una locura.


Instrucciones de carga. Sí, había que usar un palillo para quitar el cartucho usado.

La distribución inicial de la FP-45 no superó las 25 mil unidades. Después de muchas idas y vueltas, ocupando espacio en depósitos que debían ser despejados y bajo la amenaza de terminar siendo recicladas, el Ejército le entregó a la OSS (predecesora de la CIA moderna) un total de 450 mil pistolas, llegando a Grecia, China, y Filipinas, donde recibieron un uso más amplio.

El costo total de cada Liberator era de 2 dólares con 10 centavos, que ajustados por inflación equivalen a unos 32 dólares. A pesar del aparente fracaso de la Liberator FP-45, la CIA decidió crear una sucesora en 1964 llamada Deer Gun, destinada a la guerra de Vietnam, pero el tamaño que adquirió ese conflicto bélico redujo su utilidad a cero.



La «Fuerza T»: Los «cazadores» de tecnología nazi

Escrito por Lisandro Pardo

Leave a Reply