Viajeros del tiempo: Seis personas reales que dicen haber viajado en el tiempo

Sin DeLorean ni TARDIS, pero con mucha imaginación

La ciencia presenta un amplio número de alternativas que bajo las condiciones correctas (aunque no necesariamente posibles) podrían permitir a una persona viajar a través del tiempo. Los datos disponibles sugieren que desplazarse hacia el futuro es mucho más sencillo que hacerlo en la dirección contraria, pero eso no ha impedido a ciertos aventureros de carne y hueso declarar que vienen de un tiempo diferente. Hoy vamos a repasar a algunos de los casos más importantes.

¿Quieres viajar al futuro? Fácil: Obtiene una nave que pueda moverse a «casi» la velocidad de la luz (digamos, el 95 por ciento), y si viajas durante unos 3.8 meses a 0.95 c, en la Tierra habrá pasado un año. Nada mal para un viaje supervisado de cerca por la relatividad. Ahora, ¿qué sucede con el pasado? Bueno… hablar de prohibición no es del todo adecuado, pero digamos que su situación es muy compleja, y también encontramos desarrollos como la Conjetura de la Protección de la Cronología de Stephen Hawking, la cual indica que las leyes de la física impiden el viaje temporal en cualquier escala práctica. Entonces, si la ciencia no nos quiere ayudar, ¿qué hay de la imaginación? Las historias sobre viajes en el tiempo son innumerables, pero lo que tenemos aquí hoy son eventos que involucran a personas reales, o al menos, eso se cree. Veamos:

El Incidente Moberly-Jourdain

Charlotte Anne Moberly y Eleanor Jourdain eran dos autoras y académicas con una muy importante trayectoria a fines del siglo XIX y principios del XX. En el año 1911, publicaron un libro llamado «Una Aventura», utilizando los seudónimos «Elizabeth Morison» y «Frances Lamont». El texto dice que durante su visita al Palacio de Versalles en agosto de 1901, ambas se perdieron entre los jardines y terminaron en un lugar extraño donde observaron gente vestida a la moda del siglo XVIII, y una mujer que según Moberly era María Antonieta. La primera idea fue que habían tenido una experiencia sobrenatural con fantasmas y apariciones, pero la otra era aún más descabellada: De algún modo se habían desplazado a la Francia de 1789. Su reputación les daba cierta credibilidad, sin embargo, los críticos fueron lapidarios. O ambas habían tenido una alucinación, o se inventaron todo.

Jourdane y Moberly. Su libro fue toda una sensación.

Andrew Carlssin

Esta historia me recuerda un poco a la primera parte de «Timecop» o «Back to the Future II», y si lo pensamos por un momento, es probable que su creador se haya inspirado en ambas películas. En marzo del año 2003 comenzaron a circular reportes de que un tal Andrew Carlssin había sido arrestado por múltiples violaciones a los reglamentos de la Comisión de Bolsa y Valores. Al parecer, Carlssin hizo 126 inversiones de muy alto riesgo y ganó dinero en todas, a un extremo tal que transformó su monto inicial de 800 dólares en más de 350 millones. Detalles adicionales indicaron que Carlssin admitió (en una confesión que duró más de cuatro horas) ser un viajero temporal que venía de un período localizado 200 años en el futuro. A cambio de reducir su pena y recibir autorización para regresar a su nave, Carlssin prometió la cura del SIDA y la ubicación exacta de Osama Bin Laden. Los representantes de la Comisión negaron los hechos, pero dejaron una especie de advertencia: Si alguien obtiene ganancias en 126 transacciones al hilo va a llamar la atención, viaje en el tiempo o no.

Una de las reglas en el viaje temporal es «no harás trampa en la bolsa de valores»

John Titor

Siendo sinceros, cualquiera puede decir que viene del futuro y hacerse pasar por un viajero del tiempo, pero son muy pocos los que prestan una atención especial al detalle. Entre ellos se destaca John Titor, un hombre que comenzó a publicar mensajes en los foros del Time Travel Institute en noviembre del 2000 bajo el nombre TimeTravel_0, y que después continuó en el BBS del controvertido locutor Art Bell. Titor aseguraba ser un soldado estadounidense del año 2036, enviado por sus superiores al año 1975 con el objetivo de adquirir un ordenador IBM 5100 para depurar programas antiguos en su época, y que sólo se encontraba en el año 2000 por «razones personales». Titor describió a su máquina del tiempo construida por General Electric en varias oportunidades (también compartió algunos esquemas), dijo que la teoría de los mundos múltiples era correcta (negando así la existencia de paradojas), y realizó varias predicciones, incluyendo una guerra civil que dividiría a los Estados Unidos en cinco países, y un breve aunque letal intercambio nuclear con Rusia. Ninguna de ellas se cumplió, pero la duda quedó instalada: ¿Titor hablaba de «nuestra» realidad, o de un mundo paralelo…?

Uno de los planos que Titor compartió de su máquina del tiempo

Andrew Basiago

Atención damas y caballeros, porque este hombre podría convertirse en el próximo presidente de los Estados Unidos. Andrew D. Basiago no sólo ha viajado en el tiempo (pasado «y» futuro), sino que también se teletransportó a Marte, convirtiéndose en uno de los primeros embajadores de la humanidad en el planeta rojo. De hecho, fue allí donde conoció a Barack Obama, un viajero espacio-temporal como él. Basiago se postuló como candidato a presidente en las elecciones de 2016, y ya lanzó su candidatura pensando en el año 2020. Su «Movimiento Verdad» cuenta con una página web oficial, y acepta donaciones. De acuerdo con el texto publicado allí, Basiago se encargó de terminar con las conspiraciones destinadas a cubrir las misiones a Marte y el viaje en el tiempo, «por el bien del pueblo estadounidense». Otra de sus misiones es «investigar el declive tecnológico» que sufrieron algunas plataformas de software, y da como ejemplo a Microsoft Word, que después de «alcanzar la perfección» en su versión 2003, Microsoft lo reemplazó con el «muy inferior» Word 2007. En esto último, le doy la razón.

Cualquier hombre que denuncie el horror de la interfaz Ribbon en Office tiene mi voto, por más loco que esté

Noah

Para finalizar, uno de los casos más recientes, y por qué no, virales. La historia de «Noah» comenzó a circular por la Web en noviembre del año pasado. Se trata de un joven estresado que dice haber viajado al presente utilizando tecnología temporal inventada en el año 2003, pero que no será revelada al público hasta el año 2028. Noah supuestamente sufre de depresión y anorexia, dos condiciones asociadas a su viaje en el tiempo. Admito que sus predicciones no van muy lejos (coches autónomos, realidad virtual e inteligencia artificial dominarán el futuro, y Trump será reelecto), pero su primer vídeo hizo clic en la mente de muchas personas. Después hay otro en el que aparenta estar conectado a un detector de mentiras. El encargado de la sesión indica que sus respuestas son ciertas, sin embargo, jamás vemos al detector, y tampoco es así como funciona…

Obviamente, hay muchos otros «viajeros» allá afuera, pero en lo personal me quedo con las posibilidades descritas por Carl Sagan. Tal vez las máquinas del tiempo del futuro sólo permiten viajes hasta la fecha de su creación, o puede que esos crono-visitantes ya caminen entre nosotros, perfectamente camuflados.

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Lisandro Pardo

4 Comments

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    • Te escribo desde el futuro, del tú del pasado, mas específicamente del 18 febrero, 2018 a 6:40 am (de tu zona horaria) para decirte que tu comentario no tuvo gracia, aunque sí lógica y razón.

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