Una Macintosh Plus de 1986, conectada a la Web moderna

Se trata de un experimento bastante frecuente en el mundo de la informática: Tomar un ordenador antiguo, actualizar su software hasta donde sea posible, aplicar una seria cantidad de hacks y conectarlo a la Web. En lo personal he tenido cruces de ese tipo con Windows 3.11 y Windows 98, pero Jeff Keacher decidió llevar su aventura al extremo, y conectar nada menos que una Macintosh Plus. El proyecto necesitó la ayuda de hardware externo y un Raspberry Pi, sin embargo, el resultado final definitivamente valió la pena.

El placer de restaurar algo y mantenerlo funcionando aún en estos días contaminados con obsolescencia programada y desperdicio, es inmenso. Ni siquiera debe tratarse de un elemento asociado a la informática o la electrónica. Un mueble, ropa, una herramienta, utensilios de cocina… todo vale. Muchas veces nos equivocamos, y aquello que tratamos de mejorar queda peor que antes, pero incluso esa pérdida puede transformarse en conocimiento que será muy útil la próxima vez. En el caso de los ordenadores, aún contamos con una buena disponibilidad de controladores antiguos, versiones previas y manuales de servicio completos. Pero lo más interesante surge cuando tratamos de reconciliar a esos viejos sistemas con la Web actual. Flash, CSS, contenido multimedia y hasta el protocolo HTTPS son completos extraños para los ordenadores de los ‘80. Jeff Keacher fue testigo privilegiado de esa brecha generacional cuando decidió navegar con su Macintosh Plus modificada del año 1986.

Mac Plus
Una Mac Plus, un Raspberry Pi, y mucho software. Fantástico.

 

El primer paso fue un poco de mantenimiento para la Mac en sí. Después de haber estado almacenada por más de diez años, uno de los capacitores en la fuente de alimentación del disco duro demandó su retiro permanente. Una vez reemplazado ese capacitor, Keacher comenzó la búsqueda de software compatible. La fusión entre MacWeb 2.0 y MacTCP resultó ser más sólida de lo esperado bajo System 7, pero el gran desafío fue establecer una conexión física entre la Mac y el router. En ese punto es cuando aparece el Raspberry Pi. Utilizando un cable serial (o serie, como prefieran), dos adaptadores, un level shifter y el combo MacWeb-MacTCP-MacPPP-SLiRP, el Raspberry Pi funcionó como una especie de falso módem. Colocar todo ese software en la Mac Plus requirió una oscura transferencia de archivos vía ZMODEM (eso «sí» que es viejo), usando el emulador de terminal Microphone ya instalado en la Mac.

 

La última pieza del rompecabezas llegó con la ayuda de un amigo de Keacher, Tyler Hicks-Wright, quien desarrolló a Macproxy, un script que extrae todos los elementos que MacWeb no puede interpretar. Así es como se obtiene una versión en texto muy especial de la Web, visualizada a través de un ordenador con 29 años de edad. El experimento fue un éxito… siempre y cuando se tenga paciencia. La Mac Plus posee un procesador de 8 MHz, y las operaciones de entrada-salida en el puerto serie se devoran sus ciclos, por lo tanto, la carga de cada sitio demora unos… seis minutos, en el mejor de los casos. Después de haber conocido la tortura de esperar diez minutos para descargar un megabyte (2 kilobytes por segundo con módems telefónicos, ¡éramos dioses!), esos seis minutos no suenan tan mal.

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