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Convirtiendo superficies en interfaces táctiles

El 2010 será sin dudas el año de las interfaces táctiles, con todos los modelos de tablets a la vanguardia, seguidas por nuevos móviles y otros dispositivos con capacidad multi-touch. Sin embargo, algo especialmente útil sería la posibilidad de convertir a una superficie, como un vidrio o un plástico, en una interfaz capaz de registrar múltiples dedos a la vez. Esto es lo que la empresa portuguesa Displax ha logrado, gracias a una película especial tan gruesa como un cabello humano.

Todo se reduce al tacto. Algunos pueden considerar que este "regreso a las manos" es en realidad una involución y no una evolución, pero desde que el iPhone tomó por asalto al mundo de los móviles, la percepción a la hora de utilizar las manos como control directo de una interfaz ha cambiado notablemente. Ahora, con la llegada de los lectores digitales y las tablets, el uso de las manos comienza a dejar el entorno de los móviles para ubicarse de forma más sólida entre los ordenadores. "Multi-touch" ha dejado de ser una rareza tecnológica para convertirse en una demanda inmediata entre los consumidores, ya que la implementación de gestos y el reconocimiento de múltiples dedos afecta de forma notable a la dinámica de la interfaz táctil. Muchos dispositivos ya cuentan con multi-touch, pero el truco está en aplicarlo sobre cualquier superficie.

Eso es lo que parece haber logrado la gente de Displax, una empresa portuguesa que ha trabajado durante la última década en este proyecto. El nombre oficial es "Tecnología de pantalla táctil capacitiva y proyectiva", y se trata de una película plástica especial que tiene un grosor de apenas cien micrones, una medida similar al ancho que puede hallarse en un cabello humano. Esta película se puede adaptar a diferentes superficies, tanto a nivel de material (vidrio, plástico, madera) como a nivel de forma. No es necesario que la superficie sea plana, ya que también puede ser colocada en superficies con curvatura. Los tamaños de la película van desde de siete pulgadas como mínimo, hasta un máximo que se ubica en los tres metros en forma diagonal, lo que se traduce en una superficie táctil muy grande.

El diseño actual soporta hasta dieciséis dedos a la vez, pero en Displax están seguros de que diseños futuros pueden expandirse para reconocer hasta 65 dedos de forma simultánea. Más allá de si será necesario que la raza humana desarrolle manos adicionales para utilizar al máximo a esta superficie, el tacto no es lo único que puede registrar. La superficie es tan sensible a las variaciones, que incluso es capaz de detectar corrientes de aire. De esta forma, un usuario podría "soplar" a la pantalla e interactuar con ella. Todavía no se conocen los precios que tendrá esta película especial, ni tampoco su fecha de salida al mercado, pero los primeros indicios deberían surgir hacia el final de este año. Con un 2010 caliente en materia de interfaces táctiles, y decenas de productos aún por ser presentados, la película de Displax se posiciona como una opción muy interesante para convertir casi todo en una superficie táctil, siempre y cuando su precio y su fecha de salida se mantengan dentro de lo razonable.

Escrito por Lisandro Pardo

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