Al contrario de lo que todo el mundo cree, la abundancia de opciones no nos hace más felices. A la hora de elegir un producto cualquiera, el hecho de que haya un gran número para seleccionar hace que (en lugar de otorgarte un mayor grado de libertad) te paralices y termines, en muchos casos, sin elegir ninguno. Esta extraña paradoja de la elección, comprobada en cientos de casos de la vida cotidiana, podría ser la responsable de que muchas empresas comiencen menguar el número de productos que ofrecen en sus catálogos.
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Muchas de las paradojas que hemos visto antes en esta “sección” de Neoteo no son más que una curiosidad, planteos efectuados por algún filósofo o pensador que a partir de su enunciado pretendía confundir nuestro sentido común u obligarnos a analizar algún evento desde otro punto de vista. Sin embargo, existen paradojas que tienen aplicaciones practicas en “el mundo real”. Una de ellas es, como habrás adivinado, la llamada “Paradoja de la elección”. Imagina que estás buscando un emparedado y llegas a un sitio donde ofrecen un número determinado de ellos. Si tienes hambre, lo lógico sería que cojas uno, lo pagues, y soluciones tu problema. Pero está demostrado que si el numero de opciones presentadas es lo suficientemente alto, hay una buena posibilidad de que no sólo demores bastante en elegir, sino que incluso puedes volver por donde llegaste sin comprar ninguno.
Barry Schwartz, sociólogo y autor del libro “La paradoja de la elección”, ha demostrado que las tiendas que ofrecen snacks aumentan sus ventas cuando el número de productos ofrecidos es menor. Parece que la abundancia de opciones en lugar de ser una bendición, puede llegar a paralizarnos. Otro de los ejemplos que pone Schwartz es el de los planes de pensiones. Si cuando llegas al banco en lugar de proponerte un par de alternativas te muestran 15 o 20, es muy posible que te retires del lugar sin haber tomado ninguna decisión. Si eres el dueño de una de estas empresas, la Paradoja de la elección es, sin dudas, mucho más que una curiosidad para ti.
Todos queremos opciones. A la hora de elegir un netbook, por ejemplo, muchos usuarios se quejan de que no hay una gran variedad de modelos. Es decir, a pesar de que el número de fabricantes es bastante importante, las alternativas en cuanto a modelos de microprocesador, tamaño de pantalla, cantidad de memoria o tamaño de disco duro distan mucho de ser tan grandes como ocurre con sus “primos” de escritorio. Seguramente hay una razón para esto (muchos la achacan a las condiciones impuestas por Microsoft para otorgar licencias OEM de Windows XP), pero lo cierto es que si tuviésemos cientos de modelos completamente diferentes entre sí, quizás postergaríamos durante más tiempo la compra. Y lo mismo puede aplicarse prácticamente a cualquier producto o servicio que te imagines, desde coches hasta servicios de conexión ADSL.
Barry Schwartz se ha tomado todo esto muy en serio, y ha encontrado cosas de lo mas curiosas. Por ejemplo, si le das a tus alumnos una lista muy larga de temas, el tiempo necesario para acabar un trabajo de redacción es mucho mayor que si solo le propones uno. ¿El motivo? Se pierde una gran parte del tiempo decidiendo cuál de las alternativas es la adecuada antes de comenzar a trabajar. Como dijimos antes, incrementar las opciones disponibles no genera libertad sino parálisis. Como si esto no fuese ya suficiente, Schwartz ha encontrado que la abundancia de opciones puede incluso generar insatisfacción. Imagina que estás vistiéndote para ir a una fiesta, y en ese momento suena el teléfono. Es un amigo que te invita para ir a otro sitio. Decides cancelar tu primer compromiso y engancharte con el nuevo plan. A menos que la fiesta de tu amigo resulte excelente, seguramente te sentirás fatal por no haber ido a la primera. Incluso, si eres lo suficientemente “Adrian Monk”, hasta puede que no disfrutes el momento con tu amigo pensando en la fiesta a la que no has ido.Durante el proceso de elección de tu lugar-ideal-para-ir-de-marcha has aumentado inconscientemente las expectativas de la noche que te espera, aumentando también las posibilidades de resultar defraudado al contrastarlas con la realidad. La paradoja de la elección hace que, aunque hayas ido a la mejor fiesta, te sientas peor. Schwartz concluye que la idea detrás de de “maximizar el bienestar” a fuerza de “maximizar la libertad” es falso. “Tener algunas opciones es mejor que ninguna, pero muchas es peor que algunas”, asegura.
Muchas empresas están trabajando en este tema. Las librerías online, por ejemplo, que disponen de grandes catálogos compuestos por cientos de miles de libros, hace tiempo que en los resultados de las búsquedas no muestran todo lo que tienen, sino unas pocas opciones que eventualmente irán cambiando a medida que perfecciones tu búsqueda. Con esto buscan evitar que des un montón de vueltas y -abrumado por la enorme oferta que tienen- abandones el sitio sin comprar nada. Algo parecido están haciendo las compañías de seguros, las tiendas de ordenadores y -seguramente- cada empresa más o menos grande que esté dispuesta a utilizar todos los recursos a su disposición para mejorar su efectividad. Como puedes ver, las paradojas no solo son interesantes para los filósofos. -
¿Y tú, qué opinas?
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#3altctrlsupr sábado, 26 de septiembre de 2009, 20:54
#2Cierto Dns, a mi me pasa igual, incluso cuando les digo a mis amigos que vallamos a comprar algo, yo soy el que regresa sin nada o demoro mucho en elegir.
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#7rene21 sábado, 26 de septiembre de 2009, 22:49
Esto de la paradoja del fin de semana se vuelve interesante...
Esta paradoja no sucede sólo a nivel comercial, también sucede a nivel social o psicológico. El derrumbe de ciertos tradicionalismos hacen que hoy muchos aspectos de la vida anímica de un individuo que antaño eran impuestos por la tradición y el mandato hoy revistan la forma de una "elección": elección sexual (lo más evidente), elección de modo de vida, qué cosas como (si naturista, fast food, vegetariano o comidas trans no se qué), si me caso o no, si punk, si dark, si neo buda o emo...
Lo que debería ser vivido como una libertad es vivido como un "peso" que oprime aún más.
Estas aparentes "libertades... Leer más -
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#9marufi domingo, 27 de septiembre de 2009, 02:16
cierto..
ejemplo..
cuando dejo por un tiempo de leer neoteo
y regreso por fin a leer algo interesante
veo tantos post nuevos que algunas veces
simplemente no leo ninguno xD -
#10eliezer domingo, 27 de septiembre de 2009, 03:00
Woow es increible, no pensé que alguien hubiera hecho un estudio serio sobre esto, lo interezante es que yo por experiencias propias ya tenia una teoria como esa, de hecho la vivo en carne propia, les cuento
Hace como dos meses empece con una busqueda intenciba de trabajo ya que queria irme de donde estaba, luego un mes no habia encontrado nada y ya me estaba desesperando, en ese momento me salio una opción me parecio genial y estaba dispuesto a tomarla y si lo ubiera hecho probablemente estaria muy contento alli. Pero antes de que aceptara la oferta, me llego otra oferta, asi que me tome más tiempo para tomar la decision, antes de que me decidiera por alguna de las dos, tube otra ofer... Leer más -
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#12josemfuentes domingo, 27 de septiembre de 2009, 04:06
AAA! ya entiendo porque demoro tanto al darle play a una Porn0 xD
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#13Luizo domingo, 27 de septiembre de 2009, 04:33
#9Sí, es cierto!, a mi me pasa igual. T_T
También he vivido lo que mencionan en la escuela. Siempre es más difícil comenzar un trabajo cuando dejan el tema a tu elección.
Interesantísimo. :D -
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#15medonem domingo, 27 de septiembre de 2009, 06:45
Siempre he dicho que a veces es bueno elegir lo primero que se parezca más a lo que estamos buscando, para no batallar en un mar de opciones, que efectivamente nos paralizan, es más, en muchas ocasiones de dicho que es mejor pensarlo por 20 segundos y decidir, porque si no, nos podemos pasar horas y horas, como mi sobrino, cuando está eligiendo toda la serie de opciones que traen los videojuegos de autos, y veo que puede pasarse media hora escogiendo el color, las llantas, las etiquetas, los frenos, etc... simplemente me volteo y le digo.... ¡¡¡ponte a jugar a la de ya!!!
Definitivamente entre más opciones, mucha más flojera para decidir... ¡Saludos! -
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#17Nimburu domingo, 27 de septiembre de 2009, 10:56
Y que me decis de los resultados de Google? Cuando haces una búsqueda y aparecen miles o millones de resultados? Yo personalmente voy rápido leyéndolos por encima buscando el que creo que más me combiene y como mucho miro un par de páginas si encuentro lo que quiero. Nunca llegando hasta el final que seria suicida.
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#20jmymyr domingo, 27 de septiembre de 2009, 17:20
de hecho, una vez me comentaron, que por la morfología del cerebro que se definió durante la era de las cavernas; el varón cazador se centraba en un objetivo: "la presa" y por tanto su cerebro se abruma con la multitud de opciones; mientras que la mujer recolectora, iba por ahí juntando frutos y semillas de gran variedad de opciones disponibles y por eso desarrolló un cerebro mas apto para la elección y las multiples tareas en paralelo. y que al día de hoy uno de sus mayores placeres sea ir de compras, para ver muchisimas cosas y no comprar casi nada...
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